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1973 - En algún lugar de Johto, en algún día de Agosto.

La luna llena velaba desde las alturas por la multitud que se aproximaba de diferentes direcciones al Parque Municipal de Goldenrod. A pesar de su excelente ubicación entre las rutas 35 y 36, quedando al paso de la conexión con Ecruteak, el predio se encontraba un tanto abandonado y sólo servía como un área donde montar actividades y espectáculos. Varios festivales pequeños habían hecho su pase por allí en lo que iba del año.

Las nubes se habían despejado y la alerta de tormenta quedado en el olvido. En su lugar, varias luces de colores iluminaban la zona, colgando desde la alturas y reuniéndose en la punta más alta de la carpa de circo que se alzaba en el centro mismo del predio.
A los alrededores del tendido y ubicados entre lámparas y largos papeles de colores, se encontraban algunos peculiares seres. Una chica joven de tez morena y cabello blanco formaba con la ayuda de dos spheals un gran aro de agua que entretenía a los más pequeños. Al otro extremo, otra joven de cabello negro realizaba una danza exótica acompañada de varios pokémon de hierba que utilizaban hojas y flores para crear ilusiones ópticas. Entre medio de ellas, una chica mucho más joven se alzaba sobre una serie de cajas y agitaba un brazo en alto, justo enfrente de la entrada a la carpa. Con su otra mano sostenía un cono de papel frente a su boca, ampliando su voz.
-¡Vamos! ¡Vamos! ¡Está por comenzar! ¡Dejen atrás el mundo de las penas y súmense a nosotros!
A sus pies, un pequeño rockruff movía la cola y ladraba sobre sus dos patas traseras, ayudando a comprar con su simpatía y ternura a quienes continuaban con algunas dudas en mente.

Cada uno de los que se animaba, al ingresar dejaba atrás el cielo estrellado y se encontraba con un día vibrante, colmado de elementos que saturaban sus sentidos.

El aroma del caramelo podía sentirlo cualquiera sin importar su ubicación. El brillo de los trajes de los acróbatas del aire, quienes montaban varios pokémon voladores, hipnotizaba a más de uno. Otros no podían dejar de asombrarse ante la altura que alcanzaban las llamas que varios pyroar exhalaban de sus bocas, siguiendo la coordinación de su domador.
Pero, hubo un momento clave, un segundo en el que todos se vieron desolados, confundidos e incluso temieron ante la abrupta desaparición de luz, de sonido, y hasta incluso de olor.

Una voz omnipresente resonó en medio de la oscuridad.
-Puedo sentirlos... los hilos del destino que los arrastraron hasta aquí sin que se dieran cuenta. Una única noche. Eso es todo lo que necesitamos para aliviar sus penas, ayudarles a darle la espalda a la realidad e introducirlos en un universo se-cre-to... Adorados espectadores.... -una tenue luz iluminó el centro de la arena. Una altísima figura encapuchada en negro se erguía a varios metros de altura. Algunos susurraron con sus pares, intercambiando palabras entre el asombro y el miedo- Sean bienvenidos al sitio que tanto deseaban, únanse a nosotros en esta mística oportunidad. No desaprovechen su paso por ¡El Circo del Éxodo! -el sitio se iluminó en un rojo potente, que pronto se transformó en violeta, luego en azul. Tal como un kecleon, el espacio transformaba sus colores segundo a segundo. Ahora, más personas estaban presentes en la arena acompañados de donphans, ursarings y zebstrikas, entre otros pokémon, y la larga figura negra dejó caer el manto que la cubría, revelando un altísimo hombre.

Sus piernas medían cerca de 3 metros por sí solas, y estaban cubiertas de largos pantalones rayados, que hacían juego con las líneas que adornaban los costados de su cabeza. Vestía una chaqueta de frac con detalles dorados, tan larga que alcanzaba sus rodillas. Elevó hacia lo alto un bastón.
-¡Las manecillas del reloj han comenzado a andar y nadie las puede detener! -pronunció. Con repetidos movimientos de sus brazos, dió órdenes a cada uno del resto de los integrantes del circo para ejecutar un brevísimo performance.
Sus ojos se detuvieron sobre un pyroar acompañado de dos litleos que avanzaban lentamente con la mirada clavada en él, desde la entrada. El presentador sonrió.

-¡Cada éxodo es único y este no es la excepción! ¡Para poder continuar debemos satisfacer sus caprichos! ¡Oh, gran pitonisa! -el hombre extendió el brazo que no sostenía el bastón hacia una figura realmente baja, cubierta en varias capas de tela y ornamentos artesanales. Hace un segundo no estaba allí, y los espectadores que la observaban desde atrás no podían contener la sorpresa. Se miraban los unos a los otros, intentando asegurarse de que no era una ilusión - ¡Ayúdanos con tu conocimiento y señala a los candidatos ideales para cumplir con este reclamo!
La figura elevó sus cortos brazos y varias esferas verdes salieron por debajo de las capas de tela, elevándose en el aire. Seis natus tomaron diferentes direcciones y cada uno de ellos, sin detenerse volaron con un rápido planeo a sus destinos.

El primero se detuvo sobre la cabeza de un joven corpulento y alto, que se destacaba por encima del resto de los espectadores. El pequeño pájaro se posó sobre su pelo y se acomodó, para luego emitir algunos sonidos. Rápidamente volteó su cuerpo y su penetrante mirada se clavó sobre la chica morena sentada al lado del joven, que se quedó muda en el instante. Su mano se posó sobre la piedra colgando de su cuello.

El segundo comenzó a volar alrededor de un hombre alto sentado en un extremo de la banca. El natu tomó con sus garras la corbata amarilla que colgaba del cuello del sujeto y comenzó a tironear con sorprendente fuerza, provocando que el pobre hombre cayera de un tropiezo al suelo.

El tercero se sentó en un abrir y cerrar de ojos en las piernas de un joven de rulos rubios que parecía distraído con otra parte del espectáculo. Quizá estaba observando con atención a los leones que habían ingresado hace instantes. El natu bostezó y sin prestarle mucha atención a lo que hombre dijera, se propuso dormir.

El cuarto no pudo detener su vuelo y chocó de lleno contra el rostro de un joven esbelto y no tan alto como los anteriores, enredándose con su corto cabello gris y despeinándolo en el intento de soltarse. Cuando pudo hacerlo, descendió hasta su hombro y se clavó sus garras en la remera roja que el sujeto vestía.

El quinto se detuvo frente a una mujer delgada y atractiva de largos cabellos violetas. La misma no se percataba del natu sacudiendo sus alas frente a ella y eso comenzaba a molestarlo. Las personas a su alrededor notaron el ave y voltearon a verla, pero ella parecía absorta por las diferentes figuras y características del sitio. Sin más rastro de paciencia, el natu bajó de un salto hasta sus pies y le dio un potente picotazo en uno, logrando que al menos, algo de atención le prestara.

El sexto y último, pero no por eso menos importante, se tomó un poco más de tiempo, ya que tuvo que ir por debajo de las gradas hasta dar con un joven que estaba oculto en las sombras. Al parecer observaba el espectáculo a escondidas, captando lo que le dejaran ver las piernas y espaldas de las demás personas. Al notar al natu el joven se alarmó e intentó espantarlo, pero el ave no hizo más que reírse.

En un abrir y cerrar de ojos, todos fueron teletransportados al centro de la arena por cada uno de las aves. El pyroar y los litleos se detuvieron en seco a pocos metros. El presentador observó desde las alturas a los siete jóvenes que parecían confundidos.
-¡Felicidades! Ustedes han sido los maravillosos seleccionados para ayudarnos en este éxodo tan particular.
El pyroar rugió y un brillo rojo cubrió su cuerpo. Los dos pequeños litleo en un rápido trote se colocaron detrás de los jóvenes, ahora rodeados. Luego de unos segundos imitaron los movimientos del pyroar, rugiendo a la par y también brillando. Las tres bestias se agazaparon, listas para atacar.
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Olivia


-Me encantaaaa.- Dije entusiasmada, el parque estaba más descuidado de la última vez que viene. La nostalgia me invadió en el pecho al recordar los años que pase viniendo aca con mi familia, como jugábamos entre los campos con alguno de los pokemons de la zona, me abanique los ojos intentando evitar las lagrimas, no me acuerdo si use el delineador a prueba de agua y una nunca sabe cuando va a encontrar al príncipe azul, o a su igualmente atractivo hermano.

-¡Vamos! ¡Vamos! ¡Está por comenzar! ¡Dejen atrás el mundo de las penas y súmense a nosotros!- Anuncio una chica usando un cono de papel, a sus pies estaba una de las cositas más lindas que había visto en mi vida, un rockruff! Me tendría que haber traído veinte de alola! Salude a la pequeña criatura con mi mano justo antes de adentrarme en las profundidades de la carpa, que emocionante, casi me siento en una de mis historias. El cielo estrellado quedo detrás de mi y la nueva imagen que veía era un placer a mis sentidos, tantas historias por doquier. Esos Acróbatas en el aire, me pregunto cuántos de ellos habrán vivido un amor imposible, encontrando a la chica de sus sueños entre la multitud pero debiendo dejarlas por su arte! O los domadores, con sus nervios de acero habrán robado el corazón de más de una, o de uno, sin saberlo, perdiéndose la oportunidad de amar. Sentí como la pokeball en mi bolso comenzaba a moverse, solté un suspiro mientras recobraba la compostura. -Ya esta, me calmo, podrías probar con ser menos odiosa, te vas a secar un día de estos!.- me queje mientras metía mi cara en el bolso para hablarle a mi pokemon.

Camine hacia una de las gradas y tome asiento, pronto distintas personas comenzaron a llenar los demás asiento, quizás el espectáculo ya estaba por comenzar, las luces se apagaron para volver de un intenso rojo que fue cambiando hasta llegar a un azul, mire asombrada hacia arriba mientras la arena se llenaba de pokemons a medida que el presentador hacia su discurso. Algo de tiempo y no sé qué más, me distraje viendo a las personas en la arena, quizás alguno pueda ser mi trágico romance del circo, eso seria grandioso!

Un dolor en mi rodilla me hizo salir de mis pensamientos. -Mitzah! Que dijimos de hacer esas cos…- me detuve al ver que un pájaro verde me miraba enojado.- Oh y vos de donde saliste?- No tuve tiempo de hacer nada que aparecí en medio de la arena junto con otras personas, ahora si que no entiendo que esta pasando.

-¡Felicidades! Ustedes han sido los maravillosos seleccionados para ayudarnos en este éxodo tan particular.-

-Ayudarlos?- No entendía lo que estaba pasando hasta que un enorme león de fuego se paro frente a nosotros junto con sus dos cachorros, eran tan lindos! Creo que también quiero uno de esos. El Pyroar emitió un potente rugido mientras su cuerpo se ponía de un color rojo, los cachorros imitaron su movimiento, se estaban preparando para una pelea. Abrí rápido mi bolso y tome la pokeball de Mitzah, creo que nunca voy a estar tan agradecida de haber prestado atención a mi hermana cuando me hablaba de las batallas y esas cosas que jamás me habían interesado, lo mio es el arte o por lo menos lo era. -Definitivamente me vas a odiar.- Dije mientras liberaba a mi pokemon, el rayo blanco seso y frente a mi se materializó Mitzah, la pequeña morelull miro a sus contrincantes y luego me devolvió una mirada de enojo, ella sabia como yo que no podía hacer un buen Pas de deux con esos pokemon. -Lo se, pero no podemos hacer nada más que divertirnos, verdad?- Definitivamente no va a dejar que me olvide de esto. La planta comenzó a emitir un leve brillo mientras atacaba a uno de los cachorros.

/Absorb 5 (+10) + 10/
:
3


-Señor, me puede decir donde consigo uno de esos cachorros? Son muy lindos!- Mitzah me va a matar

Leon


Goldenrod, uno de los lugares que mas frecuentaba hace tiempo... ahora evitaba venir. Pero este era un pedido de mi pap+a al que no podía negarme.
-¡Vamos! ¡Vamos! ¡Está por comenzar! ¡Dejen atrás el mundo de las penas y súmense a nosotros! - Un espectáculo estaba por comenzar, hace tiempo que no veia uno, y la verdad necesitaba despejarme del sueño de anoche. Me encaminé hacia la carpa a buscar un lugar desde el cual verlo sin ser parte de él. Sabía bien como eran los espectáculos aca. - Trebor, tal vez quieras ver esto - le dije a mi nuevo compañero. Tenía que llevarselo nuevamente a mi viejo, pero un rato de diversión no le haría mal al pequeño, eso siempre y cuando no se emocione tanto que tenga que aplaudir! tenía sus manos ocupadas en que no se le caiga su pantalon... o su piel, yo que se.

-Puedo sentirlos... los hilos del destino que los arrastraron hasta aquí sin que se dieran cuenta....- El espectáculo seguía, pero lejos de distraerme como pretendía, no hacia mas que aburrirme. En seguida me puse a pensar nuevamente en ese sueño. Ese sueño..... En realidad, si de algo estaba seguro era que eso no fue un sueño. Había despertado a mitad de la noche y había visto a Sasha, de eso estaba seguro. No era una froslass cualquiera, Era Sasha!.
También estaba seguro de que no era un sueño. Ella me atacó, y después de eso cai dormido nuevamente. Lo que vino después.... Bueno, eso no sabía realmente si era o no un sueño.
Seguía pensando en eso, completamente distraido, hasta que una bola de plumas verde chocó contra mi cara, se puso a hacer un nido en mi cabeza y despues a desgarrar mi remera. Intenté espantarlo con mi mano, pero antes de que me diera cuenta estaba arriba del escenario. Y unos cachorros de leon, junto a su madre nos amenazaban. Miré a mi alrededor, no fui el único transportado al parecer. Una chica los atacó, pero dudo que hiciera mucho contra ellos. Poco me importaba su entrenadora, pero ese pequeño poquemon iba a quedar hecho carbón si no hacía algo.

- Trebor, headbutt! le ordené al pequeño. Era sólo un bebé, aun mi viejo no lo entrenaba. Pero que pod'ia hacer?


/headbutt 25 + 25/
:
10


Debi irme al eschuchar "Vamos, vamos"...
Cole


No era la primera vez que aquella pequeña, familiar mano tiraba de mi manga (o cualquier parte de mi ropa que pudiera alcanzar) y me arrastraba hacia algún otro lado. La mayoría de las veces era acompañada de una jovial voz llena de entusiasmo, y apenas la escuché dejé salir un suspiro. Una rutina a la que me había acostumbrado hace rato ya.

Lo que sí, no esperaba que me llevara a un circo. Bueno, si lo hubiera esperado si me hubiera parado a pensarlo durante un minuto, supongo. Pero ya dios sabía que pensar no era algo en lo que me especializaba.

Dijo algo sobre los Spheal y asentí distraídamente para pretender que estaba escuchando. El interior de la carpa estaba bastante oscuro, y durante el tiempo que nos tomó encontrar un asiento logré decidir que el lugar no me gustaba. En lo absoluto. Demasiado con los colores fuertes y las apariencias grotescas, pero el ruido encima de todo... sentía un cosquilleo de ansiedad por todo el cuerpo, cómo si en cualquier momento algo fuera a saltar hacia nosotros a atacarnos. Mi mano derecha se movió hacia uno de los bolsillos de mi pantalón, pero no había nada ahí. Había decidido dejar el cuchillo que llevaba siempre atrás hoy, y ya estaba extrañando el peso familiar en contra de mi pierna.

-Despertame cuando aparezcan las contorsionistas. -Susurré, cerrando mis ojos.

Sentí un peso extraño encima de mi cabeza, y por unos segundos no me molesté en ver que era; seguramente ella había puesto algo encima para molestarme, la pendeja. Sin embargo sentí aquel peso moviéndose, y cuando levanté la mirada me encontré con un... pájaro, si lo podrías llamar así. Parecía más una pelota de tenis con ojos y pico.

Una voz potente resonó alrededor de la carpa. Sentí un vacío en el estómago familiar y, antes de que pudiera reaccionar, mi cuerpo se desvaneció y aparecí en un lugar desconocido. Durante un segundo no me moví, atónito, pero la parte competente de mi cerebro (un dos porciento, digamos) se encargó de la rutina de cuando algo salía mal. Mi mano fue inconscientemente hacia la Pokebola en mi bolsillo. En el segundo y medio antes de que esta cayera en el piso y se abriera, mis ojos reconocieron rápidamente todo lo que había a nuestro alrededor.

El centro de la carpa, varios Pokemon que parecían ser de fuego, al menos cinco personas más sin contarnos. Y finalmente...

Le eché una mirada a ella. Fue menos de un segundo; el tiempo que se necesita para parpadear, pero suficiente como para saber que estaba ahí y conmigo. Una voz familiar me vino a la mente:

Cole, sé que sos un buen tipo pero... si le llega a pasar algo te juro que ningún cuchillo o arma o entrenamiento militar te va a salvar de lo que te voy a hacer.

Recordé cómo había sonreído como un idiota cuando me dijo eso, mostrándole un saludo militar y gritando 'Sí, señora!' cómo si todo fuera una broma. Y ahora acá estaban, y ella se veía más que contenta de estar en esta situación y dios santo que pendeja de mierda, por qué no se quedaba quieta un segundo así la podía proteger.

No querrías ser un mentiroso, ¿Eh? Mové el culo entonces.

La luz de la Pokebola explotó, revelando... una Pokebola gigante. Al menos eso pareció hasta que abrió los ojos... apenas, cómo si recién se hubiera levantado de una siesta (y seguramente ese era el caso) y quisiera algo para comer y beber.

-Dale forro, ya dormiste todo el día. -Le dije, clara irritación en mi voz. -Hacé algo antes de que te dé al bicho de ella para que juegue con vos.

Eso pareció despertarlo. La... cosa giró sobre sí y apuntó hacia el bicho grandote de la melena. Su cuerpo vibró fuertemente, cubriéndose a sí mismo en una luz blanca.

-Maradona, Sonic Boom. -Ordené, voz tan firme cómo el hierro.

//Sonic Boom//

:
9
Darya

Todo era deslumbrante en este lugar, no me podría haber venido mejor en la mitad del aburrido viaje a Ecruteak. La noche cálida, las luces coloridas, la alegría de la gente: estaba chocha. Y ya andaba tomando notas mentales de algunos trucos que los artistas hacían.

-Collie! Viste los Spheals?- llamé al rubio emocionada, él asintió distraídamente mientas caminábamos hacia la carpa principal. -Dale que arranca!- Tuve que detenerme de correr para no perderlo de vista. O mejor dicho, que me perdiera de vista a mí, a él era imposible no verlo.

Adentro todo era todavía más dramático, más grandioso; ni hablar de lo bien puesto que estuvo ese apagón y discurso, nada como un poco de suspenso e historia para ensalzar un espectáculo. El presentador mantenía su presencia al centro de todo el despliegue casi sin esfuerzo, estos tipos sí que sabían lo que hacían.

Entonces el hombre le pidió a una extraña figura que eligiera candidatos. Espero que me toque, aunque me gustaría haber tenido puesto un mejor atuendo para estar en frente a tanta gente... Lo de los pajaritos fue bastante original, uno fue y se posó arriba de Collie. -No vale,- reí -a él ni siquiera le inter-- El pájaro me miró fijamente y me quedé callada. Sentí algo raro... Mi colgante? Antes que terminara de pensar en éso, mi visión se volvió borrosa y, cuando me di cuenta, estábamos al medio de la arena.

-Oh, bueno.- dije notando a los leones que nos habían rodeado, y que no parecía que nadie del circo nos fuera a ayudar. -No es lo que se hace generalmente cuando invitás al público a participar, pero si insisten...- Lancé mi pokeball. El Furfrou salió del haz de luz, casi como sacudiéndose los destellos, y aulló.

-Ok Atlas, ya sabés lo que dicen.- Agarré un puñado de brillantina que tenía en el bolsillo. Siempre hay que estar preparada. -No se hace rogar a la audiencia!- Exclamé tirando los brillos al aire.

// Skill: The Judge is Waiting //
:
8, 7, 8, 9


-Ahora, empecemos en grande, al mayor!- le indiqué dando un giro, pero él se puso a intentar levantar al Voltorb de Collie en su hocico. -Atlas! No te distraigas en medio de un performance!- lo reté. El perro me ladró molesto y se lanzó al ataque.

// Tackle 15 (+10) +15 //
:
7


Lástima que no tenga un pokemon de agua ya, ésto sería más fácil con Waka... Pero no, me dije que nos la íbamos a arreglar, aunque no tuviéramos tanta práctica en combate, nosotros podíamos.
Pócrates



¡AL FIN!! –dije mirando la fila-Desde niño que escuchaba sobre los circos Pokémon, pero nunca había podido asistir a uno.

¿Qué te parece esta nueva EXXXXXperienciaa Gertrudis? –dije poniendo una rodilla en el suelo y abriendo los brazos de modo melodramático-

El Pokémon se cruzó de brazos y giró su rostro hacia el lado opuesto.

Vaya, vaya…sé que conseguí los boletos de forma poco “convencional” pero nada que una bata y unas jeringas de dudosa procedencia no logren -murmuré mientras le guiñaba el ojo.

Para que se te pase el enojo, te haré una sopita de hierba, tú preferida, dije sacando unas plantas de diversos colores y moliéndolas en un cuenco, todo mientras me salpicaba mí ya poco blanca vestimenta-
//pociones de hierva//
:
:
7, 4, 7, 1


//cantidad?//
:
:
1


A lo lejos se escuchaba una chica gritando.

- ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Está por comenzar! ¡Dejen atrás el mundo de las penas y súmense a nosotros!
Todo bien, hasta que Gertrudis vio a su Rockruff, seguro el carisma de este provocó el enojo de mi Pokémon, el cual tuve que tomar en brazos, ya que caminaba decidida a golpearlo.

Ya dentro el espectáculo era sombroso, los acróbatas, las llamas de los Pyroar, el brillo de los trajes, todo era un conjunto genial.
Pero de la nada…todo quedó en silencio.
Se escuchó una voz entre las sombras.

-Puedo sentirlos... los hilos del destino que los arrastraron hasta aquí sin que se dieran cuenta.

Luego una luz apareció en el centro de la arena y dejó ver a un hombre enorme, para luego ser todo de un color rojo brillante, luego violeta, azul. Todo era muy psicodélico –lo cual me agradaba-

Luego de no escuchar nada por unos momentos, ya que me quedé pasmado por los colores del lugar, sentí como un Pokémon volador me sacaba de mi volada jalándome de la corbata con fuerza, tanta que mis piernas de alfiler no soportaron y caí de cara al suelo.

*Espero que Gertrudis ande con hambre y se coma a este bicho.
Pero antes de dar aquella orden a Gertrudis aparecí en el centro del escenario… ¿Qué rayos está pasando?

-¡Felicidades! Ustedes han sido los maravillosos seleccionados para ayudarnos en este éxodo tan particular –dijo el enrome sujeto –

-JUAJAUJU lo sabía, sabía que yo era un elegido- dije cruzándome de brazos con una sonrisa de satisfacción y caminando por el escenario con toda la confianza el mundo- todo esto mientras mi Pokémon se tapaba el rostro con una mano, negando con la cabeza.

Pero toda mi alegría se esfumó cuando el Pyroar dio un potente rugido, dos pequeños Litleo se colocaron detrás de nosotros caminando agachados, como si estuviesen preparándose para atacar.

Luego los tres Pokémon de fuego rugieron, su pose cambió…estaban listos para atacarnos…
En ese momento me preparé mentalmente para actuar, esta no era la peor situación en la que me había encontrado. Tres Pokémon nos rodean, dos pequeños y uno enorme. ¿En qué orden atacarlos? ¿Primero a los dos pequeños y escapar del grande o dejar al otro pequeño libre y atacar al más grande? Vi como varios de los tipos que estaba conmigo ya habían liberado a sus Pokémon para atacar.
WUAUJAUJAUAJUAJU oye Pyroar así que aun siendo el rey de la sabana tienes que atacar ayudándote de otros dos leoncitos?? Uyyyy parece que alguien perdió su honor viviendo a salvo tras la jaula. –dije dando un par de pasos hacia él-

¡Ven, peleemos sin ataques a distancia –dije remangándome las mangas sobre mis bracitos de pollo- cara a cara!!
Mientras decía esto, miré al resto de personas que me acompañaban pensando cuál de ellas podría salvarme el pellejo mientras hacia mi estrategia, total unas cuantas heridas no eran nada para mí, sobre todo si lográbamos después de todo salir con vida. Vivir…eso es lo que importa.

Gertrudis utiliza tus encantos contra el enorme león llorica!
/¡CHARM!/
:
1


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lo único que edité fue una pregunta que hice, pero ya me la auto respondí xD cualquier otro error me lo hacen saber por fa :)
Nebulak



Caminando lentamente por la Ruta 35, inmerso en mis pensamientos mientras escuchaba la radio, comenzaba a re-contar los pocos regalos que habia recibido por mi ultimo cumpleaños hace pocos dias, sacando una sonrisa al tocar mi bolsillo y luego al acariciar lentamente los rulos de mi melena.

Llego a la entrada del carnaval al unisono que una joven gritaba "¡Vamos! ¡Vamos! ¡Está por comenzar! ¡Dejen atrás el mundo de las penas y súmense a nosotros!" Apure el tranco y llegue a la puerta de tela de la carpa, entregue la entrada de mi bolsillo, la de los tickets me miro medio raro y entre que comenzaba el espectaculo y las corridas de todos para hacer entrar a la mayoria de personas al establecimiento, logre colarme con la gente, me sente en uno de los asientos libres algo al costado del lugar para no llamar la atencion.

Ese peculiar aroma se podia sentir a kilometros de distancia, en especial desde casa que no estaba demasiado cerca, observando el espectaculo me quede inmaculado con una joven y sus pokemones, hacia mucho tiempo no veia personas de otras regiones por esta zona en especial, con pokemones de otras regiones. Estafa facinado hasta el momento que las luces se apagaron y no pude observarlos mas, los flashes de luces comenzaron a enceguecerme un poco, intentando recuperar la vista para poder observar esos animales fantasticos escuche el pequeño discurso que daba un hombre con zancos y una viejita a su lado, no le di importancia buscando con la vista a esos felinos de tan brillante color, en especial al de la gran melena.

-Seria lindo tener uno de esos no crees?- lo decia en voz baja mirando mis rulos.

Siento que algo se apoya en mis piernas y sin prestar atencion y por la experiencia de nuestro porfesor que, a su vez, era lider del gimnacio local, siento las plumas de ave y, de forma natural, comienzo a acariciarle el lomo sintiendo como la criatura se va calmando lentamente hasta dormirse.

Cuando siento que puedo llegar a ver a los mamiferos siento una extraña sensacion y como si nada, estoy parado enfrente al publico, junto con otras seis personas y los felinos rodeandonos. El mayor es el que mas me atraia y a la par que escuchaba ¡Felicidades! Ustedes han sido los maravillosos seleccionados para ayudarnos en este éxodo tan particular.- y veia que lanzaban al ataque algunos pokemones abrace fuertemente al Natu y arrancandole una pluma, el plumifero comenzo a chillar de una forma fuerte y aguda, haciendo este sonido irritable para las bestias y para mis compañeros en esta desventura.

Mientras que el ave seguia gritando les grite a todos -guarden sus pokemones y espero sepan resar! porque tal vez este Natu sea nuestra unica salvacion!- esperando a que todos se junten y la reaccion del bicho, intentando tener algo de suerte este podria utilizar teleport para sacarnos de ahi por miedo a que sigan atacandolo observo de forma fria a la enana enfrente nuestro, dueña del Natu-

-Tirada para ver si todos me hacen caso o no-
:
5, 10, 4, 7, 6, 3

Ace


El circo, me encantan estos lugares, llenos de gente pasandola bien, nenes riendo y mas importante puestos de comida, muchos puestos de comida. Si buscas un lugar donde llenar la panza y no tenes un sope, este es el lugar ideal. Y ustedes diran, “este parece un muerto de hambre” y no se equivocan, desde ayer que no me llevo nada a la boca, pero esta bien, estoy acostumbrado y además, eso va a cambiar enseguida, estoy viendo un viejo de traje que está comprando un super pancho ahora mismo.

Le di una patada al suelo y sentí el impulso en todo el cuerpo, mientras las ruedas de annie giraban a todo lo que podían dar y justo cuando el anciano iba a dar el primer mordisco, le saque el pancho de la mano y a toda velocidad me dirigi a la carpa.

-¡Suerte para la próxima viejo!- le grite mientras me alejaba con el premio en la mano.
Baje del skate dandole una mordida al pancho y guardándome lo que me quedaba en la campera, me metí en un agujero de la carpa para ver el show desde detrás de las gradas. Un par de bolsillos se veían bastante abultados.

-Jackpot

Estire la mano lentamente entre las maderas de los asientos, pero un pequeño pájaro empezó a molestarme, para cuando quise acordar ya estaba en el escenario.

-¡¿What a fuck?! - como había llegado aca era impresionante- Bravo- dije con un par de aplausos sinceros.

Puse a Annie en el suelo y me sente, queria disfrutar del acto de los pequeños leones, nunca había visto uno de esos, creo que se llamaban leomon o algo asi mientras observaba como varias de las personas a mi alrededor liberaron pokemon y se lanzaron al ataque.

-Se lo estan tomando muy enserio, disfruten del show- dije con una sonrisa, pero pareció no importarles un choto lo que les decía.

-Mah si yo le entro, ¿creo que se pueden derrotar a esas cosas si se les tira con una de estas verdad?- pense para mis adentros.

-¿Leoncito, queres un nuevo amigo?- le dije sonriendo al pequeño cachorro mientras le ofrecia el cachito pancho que me quedaba con una mano y le lanzaba una pokebola con la otra.

//Pokeball punteria+des//
:
7, 8, 8, 4


//catchrate//
:
9, 2
Resumen de Turno


Party
Enemy

Pyroar {0 Daño}
Work Up -> Éxito -> +1 a ATT y SP. ATT<┘

Litleo#1 {0 Daño}
Work Up -> Éxito -> +1 a ATT y SP. ATT<┘

Litleo#2 {0 Daño}
Work Up -> Éxito -> +1 a ATT y SP. ATT<┘


Morelull (Mitzah) {0 Daño}
└> Absorb a Litleo#1 -> 5 (+10) + 5*0 -> 15 Daño

Scraggy (Trebor) {0 Daño}
└> Headbutt a Litleo#2 -> 25 + 25*2 -> 75 Daño

Voltorb (Maradona) {0 Daño}
└> SonicBoom a Pyroar -> Éxito -> 20 Daño

Darya {0 Daño}
Passive: My Pokemon are Beautiful -> +1 Éxito categoria Beauty // -1 a categoria Tough y Clever
│ The judge is Waiting! -> Éxito -> Probabilidad de crítico y falla aumentados por 3 Turnos
Furfrou (Atlas) {0 Daño}
└> Tackle a Pyroar -> 15 (+10) + 15*(1 -1) -> 25 Daño

Pócrates {0 Daño}
│ Healing Water -> Éxito -> Crea 1 Pocion de +2 heridas
Snubbull (Gertrudis) {0 Daño}
└> Charm a Pyroar -> Falla

Litleo#1 {0 Daño}
Resistencia contra Absorb -> 1 Éxitos -> Pasa 15 Daño │
???#1 {15 Daño} <┘

Litleo#2 {0 Daño}
Resistencia contra Headbutt-> -1 Éxitos -> Pasa 100 Daño │
???#2 {100 Daño} <┘

Pyroar {0 Daño}
Esquiva Sonic Boom│
Resistencia contra Tackle -> 1 Éxitos -> Pasa 25 Daño │
Pyroar {25 Daño} <┘
Imagen
Parque Municipal de Goldenrod


Los participantes en su mayoría habían decidido seguir la corriente a pesar de la confusión y adentrarse en la pelea. Pero el público parecía confundido, algo como una batalla no estaba en el itinerario habitual del circo. Sin embargo la gran mayoría luego de un rato decidió alentar a las personas que acompañaban al presentador.
-¡Vamos!
-¡Den lo mejor de sí!
-¡Ahhh! -algunas chicas gritaban ante los movimientos de algunos de los hombres, especialmente del más alto.
El presentador sonrió satisfecho y se dirigió al grupo a sus pies.
-Parece que se están haciendo algunos fans.

El pequeño hongo fue el primero en dirigir su ataque hacia uno de los litleos. Si bien el mismo resistió el ataque, el efecto de las luces rodeándolo lo hizo trastabillar. El brillo comenzó a extenderse y terminó cubriendo su cuerpo. La morellul observó con sorpresa ante aquel efecto, mientras que el scraggy del chico de cabello gris pasó casi volando frente a ella, embistiéndose contra el otro litleo que poco pudo hacer ante semejante fuerza. El felino salió disparado acompañado del asombro multitudinario del público ante semejante fuerza. A pesar de estar notablemente herido, el pequeño león hizo un esfuerzo considerable y se puso de pie. Él también comenzó a brillar.
-Tenías razón mi maravillosa pitonisa... -el presentador observó al par de pequeños litleos. Su fisonomía estaba cambiando, pero no su tamaño. Sus ojeras se volviendo más altas y puntiagudas, sus colas se expandieron con una gran cantidad de pelo y el pequeño mechón que adornaba sus cabezas creció y se volvió tan pomposo como el resto de su pelaje nuevo.
Los dos zoruas gruñeron sin dejar de clavar la mirada en los entrenadores.
-¡Qué genial! -el público reaccionaba ante la transformación.
-¡Es la primera vez que veo algo así! ¡Nunca esperé ver uno de esos en mi vida! -comentaba un niño en el público.

En el otro extremo, la batalla seguía. El pyroar pudo esquivar sin problemas el ataque de la esfera, quizá ésta demasiada dormida como para que fuera realmente efectivo. Pero aquel movimiento le costó recibir de lleno la embestida del perro, arrojándolo al suelo y encontrándose frente a frente con la pequeña snobull. Su rostro gruñón demostraba que no tenia una pizca de miedo, y tan pronto tuvo al enorme león a escasos centímetros de distancia, pestañeó lentamente y... le arrojó un beso, o algo así. El león se quedó estupefacto al principio, pero luego rugió en la cara de la snobull, mandándola a esconderse tras su dueño.

Preparándose para atacar, el pyroar dirigió la mirada al grupo y notó al joven de cabellos azules con la pokebola en la mano. Sin dudarlo, dio un gran salto por encima del grupo, pasando por debajo de las largas piernas del presentador, y se interpuso entre ellos y los dos pequeños zoruas. El león atrapó la pokebola con sus dientes y de un fuerte mordisco la destrozó en mil pedazos. El público abucheó al joven por su acción, y aplaudió al león por su valiente y noble acto.

Mientras tanto, parte del grupo se había juntado un poco y reducido el espacio entre ellos, colocándose en círculo alrededor de las piernas del presentador. La idea del chico que sostenía al natu con fuerza no era tan mala, pero el ave se soltó de sus brazos y voló hasta su dueña, que en un abrir y cerrar de ojos había aparecido frente a ellos. Se acercó al grupo, relevando su rostro arrugado y sus ojos espantosamente similares a los de sus aves. La mujer levantó el bastón que tenía en su mano y golpeó al chico de los rulos en la pierna. El elemento parecía estar tallado en una rama y de él pendían varias cuerdas y piedras.
-La próxima que le hagas algo de uno de mis natus terminarás en una pesadilla -y dicho esto con el mismo bastón señaló hacia las espaldas del chico. El pyroar había dado un salto y lanzado directamente hacia el joven de cabello azul, para vengarse de su intento de capturar a uno de sus pequeños aliados. Sus dientes ardían rodeados de un fuego vibrante.

//Fire Fang a Ace – 25 (+10 stab) + 20 (+1 éxito)//
:
7, 5, 6


//Flinchea con 10//
:
1


//Quema con 10//
:
9


Por su parte, el zorua que apenas podía mantenerse en pie observó fijamente a la snubull y le gruñó sonriendo, para luego voltearse y moverle sus partes traseras de un lado al otro, invitándola a atacarlo.

//Taunt a Snubull//
:
5


El otro zorua en un instante apareció a un costado de la pequeña morellul y se lanzó a embestirla.

//Pursuit 10 (+10 stab) +10 (+1 éxito)//
:
5, 5


-¡Segis! -un joven apareció corriendo frente al grupo. Era alto y delgado, y vestía una camisa blanca y amplia, con un par de botones desabrochados, relevando parte de su pecho brillante por el sudor. Su cabello era rojo y con detalles de amarillo, similar al de los pyroar que domaba. El presentador se volteó ante la pronunciación de su nombre- ¡Explica esto!
-El de hoy es un éxodo particular... ¿verdad pitonisa?
La mujer anciana cerró los ojos y tomó aire.
-Disculpen por entrometerlos en esto -le dijo a los siete jóvenes que tenía frente a ella- Ignio, ve preparando al resto, tendremos que evacuar al público.
-¿Qué dices...? -el joven miró con total incertidumbre a la mujer. Se quedó en silencio al percibir un murmullo cada vez más creciente que provenía del exterior de la carpa.
Imagen
Cole


Aquel cosquilleo de ansiedad se empezó a desvanecer cuando ví los ataques combinados de los Pokemon alrededor mío. Todos parecían tener un dueño, y en esos pocos momentos decidí echar un vistazo a los que estaban en la misma posición que la pendeja y yo.

No había mucho para notar; parecían tan confundidos como yo, si eso era posible. Uno de ellos agarró mi atención por un segundo gracias a... ay Cole la puta madre, no es tiempo de pensar en eso ahora. Sacudí la cabeza ligeramente.

No parecíamos estar en peligro mortal, cómo mucho esta era un espectáculo de circo un poco... violador de los derechos humanos, pero nada ilegal aún. Me pregunté como podrían haber sabido que todos teniamos Pokemon con nosotros. El tipo raro ese sonrió de una forma que me puso bastante incómodo, y cuando bajé la mirada hacia las cosas que nos habían atacado noté que los dos mas chiquitos habían cambiado forma.

¿Qué carajo...?

Un sonido extraño vino del otro lado de la carpa, y de la entrada apareció corriendo un pibe pelirrojo, con apariencia de si hubiera corrido varios kilómetros, ¿Qué mierda estaba pasando?

No tuve tiempo de preguntarme nada más; en ese momento el bicho enorme saltó hacia adelante. Creí que iba a atacar a un Pokemon, pero me dí cuenta rápido que había saltado directamente hacia una de las personas cerca mío.

Actué antes de pensar. Cómo si movido por un resorte corrí hacia el pobre pibe (¿Tenía un pancho en su mano o era mi imaginación?) y lo empujé a un lado justo antes de que los colmillos del león lo atraparan. Levanté mi propio brazo para escudarme del impacto.

//Defender Ace//
:
6, 7, 8


-Agh! Hijo de un camión lleno de putas...- Susurré, la boca del Pokemon todavía sujetando mi brazo. -¿Y vos? ¿¡No te podías mover!?

Aunque mi irritación parecía dirigida al pibe, sabía que no había forma de que pudiera haber reaccionado tan rápido. Respirando profundo, traté de formar una sonrisa mientras miré al león a los ojos.

-¿Querés jugar, pulgoso? -Le pregunté en susurros. -Tengo práctica con Atlas, vos sos un Meowth en comparación.

Con eso dicho puse mi brazo alrededor de su cuello, tratando de inmobilizarlo.

//Fuerza+Atletismo para... eso xD Inmobilizarlo, que no haga nada//
:
9, 3, 1, 10

:
2, 10, 1


-¡Atáquenlo! -Le grité a los demás. -¡Dale, muevan el orto! ¡No se preocupen por mí!
Leon


El golpe que dio mi compañero me dejó boquiabierto. Jamás habia visto golpear de esa forma a un pokemon tan chiquito!! Tal vez haya sido la emocíon de su primera batalla, tal vez solo suerte de principiante, pero de no ser asi mi padre habría ganado un buen pokemon para él! Pero mis sorpresas no terminaban ahi. Los dos litleos habían cambiado de forma al ser golpeados!! No conocía a ningun pokemon capaz de hacer eso, a excepcion de ditto. Éste no era un espectáculo tan malo, despues de todo.

- Excelente golpe Trebor!- le dije felicitando a mi compañero por su actuación. Aunque ese bicho se parara, sabía que le iba a doler mañana... Tal vez ya le esté doliendo ahora.

Me detuve a mirar a las demás personas en el escenario. la mayoría también había atacado a los leones enfrente nuestro. Creo que ninguno de los presentes era parte del espectáculo, y estaban bastante sorprendidos de estar ahi, al igual que yo. Excepto, tal vez por el chico del voltorb y la chica del furfrou, esos pokemon si que estaban actuando. La chica era claramente una coordinadora, y eso parecía un show, con todo y brillos en el aire! Incluso sus pokemon estaban actuando, el furfrou hacía equilibrio con el voltorb en el hocico. Realmente ellos eran los únicos que de verdad deberían estar ahi.

Mirando al resto, llegué a una conclusión: esos natus necesitaban mas entrenamiento! Seguro el resto de los artistas aun estaban en el público, en cambio habían traido al escenario a gente común. Bueno... El chico del snubbull bien podría ser un payaso! Fue bastante cómico cuando enfrentó a puño limpio al pyroar, en cambio.... Ese hombre acaba de lanzarle una pokeball a un pokemon con entrenador?? O era un número comico, o ese tipo sabía aun menos que yo sobre los pokemon. - esto no puede terminar bien..- pense.

De cualquier manera, la batalla continuaba, un tipo había subido al escenario, no escuche bien lo que dijo, pero la ancia nos pidió disculpas. Ahora si estaba claro, era un claro error de los natus. Esas aves necesitan mas entrenamiento, de seguro.

Como suponía, el pyroar no reaccionó bien al intento de captura de sus cachorros (bueno, seguro que ya no eran sus cachorros), y atacó al hombre de la pokeball. Lo merecía, pense. Lo que me tomó realmente por sorpresa fue que el entrenador del voltorb saltó enfrente del león sin protección alguna, mas que sus brazos. Por lo visto, a pesar del error de los natus, los organizadores no queían cargar con ninguna víctima. Aunque su vocabulario no era apto para un espectáculo infantil a mi parecer.

-¡Atáquenlo! -Le grité a los demás. -¡Dale, muevan el orto! ¡No se preocupen por mi!. Ese grito me devolvió a la batalla. El espectáculo debe continuar, dicen por ahi. Error o no, Trebor y yo ibamos a darles un buen show!

-Trebor! Golpe cabeza una vez más! Esta vez a ese!- dije señalando el pyroar. Si a ese hombre no le interesaba su propia seguridad, mucho menos a mi.

/headbutt 25 + 25 al pyroar/
:
4



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Edit: agregué una oración al final. Si llego a romper la tirada, perdón! Había salido un 4.
Pócrates


Pude ver el clamor de la gente, todos aplaudían y gritaban con fuerza
-¡Vamos!
-¡Den lo mejor de sí!
-¡Ahhh! –gritos de chicas que obviamente eran para mí-

Uno de los entrenadores golpeó a uno de los cachorros mandándolo a volar.

Espero que este tipo tenga seguro, porque ese se quebró algo…

De la nada ambos litleo se trasformaron en zorua, en ese instante comencé a dudar de si la situación era real o todo lo que había fumado en casa estaba haciendo efecto. –dije mientras me tocaba el tabique-

Tras esquivar algunos ataques, Pyroar se puso lo suficientemente cerca de mi Gertrudis.
-Vamos dale plántale un besazo gerr!!

Gertrudis se acercó al leoncito y lo besó, pero este no se sintió para nada intimidado y de un rugido mando de vuelta a mi pobre Gertrudis tiritando a mis pies.

El león dio un gran salto, sin darme tiempo para ocultarme tras alguno de los otros tipos que se encontraban a mí lado. En ese momento tuve pequeños flashbacks de…bueno parte de mi pasado…`

me quedé paralizado, pero ger saliendo de su trauma me jaló la bata para que me agachara, sin embargo, el león paso varios metros por encima reventando una de las pokeball que había lanzado el muchacho de pelo azul.

Mi corazón latía con fuerza, sentía mi pulsación en la sien, manos sudadas. Era momento de entrar en acción, por lo que decidí crear unas pociones para que, si había algún herido poder ganar dinero vendiéndoselas, na mentira si me preocupe por la gente, solo que el precio de ciertas sustancias estaba subiendo…
Pociones de maracuyá
:
:
5

¿Cuantas?
:
:
10

-Vamos ger no seas miedosa si con suerte mida 1 metro más que tú, tiene colmillos enormes y lanza fuego, vamos que no es para tanto –dije mientras tomaba con cariño a mi ger, al tiempo que la lanzaba nuevamente contra el mufasa.

En ese instante noté como uno de los zorua había lanzado un ataque extraño, pero ya era tarde, Gertrudis ya iba en pleno vuelo, no sabía si el ataque le había hecho efecto, pero su rostro mostraba determinación – o al menos eso me gustaría pensar, ya que solo su veía su trasero en el aire-
Vamos amorRRRRRRRRRRRR mio otro besito!

/charm/
:
6


Mientras tanto pude ver como un chico tomó al pyroar por sus propios brazos jalándolo con fuerza.

-¡Atáquenlo! -Le grité a los demás. -¡Dale, muevan el orto! ¡No se preocupen por mí!

Esos sí que son bíceps, pensé mirando mis enclenques brazos, los cuales quizá y solo quizá podían ser rivales para los de un bellsprout.

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nooo era 4 de 10 la skill no unoo :( si se peude arreglar mea visan :D XD
Olivia


-Ay son 10 veces más lindos!!!- Dije emocionada al ver como los pequeños leones cambiaban a una especie de cachorros de zorro o algo asi, encima esos colores se verían tan bien con mi ropa!-Señor! Me tiene que decir donde consigo uno de esos con urgencia!-Mis palabras debieron de haberse perdido en la multitud de gritos que provenían de los espectadores, se ve que habíamos llamado más la atención de lo que pensé. Me quede helada un segundo y comencé a arreglar mi ropa lo más disimuladamente posible, una nunca sabe cuando el amor puede estar en las gradas o mas cerca, de donde salió ese rubio?

No tuve tiempo de seguir en mi mundo ya que uno de los zorros se lanzó directo a Mitzah, la pequeña pokemon se planto frente a su enemigo haciendo un perfecto alarde de su duro carácter, al menos le servía para algo! Al momento que el pokemon hacia contacto los hongos en la cabeza de ella comenzaron a brillar, a veces pasaba eso cuando alguien la ataca.

/Effect Spore, sale con 8-10/
:
2

/12 Paraliza, 34 envenena, 56 Duerme/
:
2


Los otros pokemons dirigieron su ataques a los compañeros de las otras personas que estaban a mi lado, incluso el león había lanzado su ataque contra uno de nosotros pero fue detenido por el apuesto muchacho, definitivamente le voy a preguntar a esa chica que lo acompañaba donde puedo adoptar uno de esos.
Había notado que uno de los zorritos estaba mucho más dañado que el otro debido al golpe que le dio uno de los chicos, no seré una experta en las batallas pero todos sabemos que siempre hay que asegurarse de derrotar a al menos un enemigo. -Vamos Mitzah, ataquemos al que esta más golpeado!-

/Absorb al zorua más fajado 5 (+10) + 5/
:
8


-Seguis-

Un muchacho se acerco corriendo a nosotros, parecía trabajar en el circo por como se veía con su camisa desabrochada y ese cabello rojo con amarillo, soy yo o hace más calor en esta este lugar? Debe ser el Pyroar, enseguida sentí la mirada de Mitzah clavarse en mi, le devolvía un sonrisa inocente, no es mi culpa que la vida me tire estos regalos. La anciana Mujer, la que nos había elegido se disculpo con nosotros antes de indicarle al joven que se prepare para evacuar el lugar, creo que aca esta pasando más de lo que sabemos. -Disculpen, están seguros que es buena idea seguir con esto?-
Darya

El público parecía muy emocionado con nuestro desempeño, lamentablemente algunos estaban más centrados en Collie, por mucho que yo me esforzara en hacer un lindo espectáculo. Maldito, qué fácil llamaba la atención siempre. Me sorprendió cuando los cachorros se transformaron es zorritos oscuros, pero más me sorprendió cuando el león mayor atacó a una de las personas que había aparecido en la arena con nosotros. Pensé que esta gente tenía el show bajo control, pero algo estaba pasando. Quién deja que su público sea atacado? Qué poca profesionalidad.

Los otros participantes al menos parecía que se podían defender bien, capaz los pájaros habían sentido que teníamos bichos encima.

Llegó corriendo un joven gritando, creo que era del equipo del circo, y el presentador dijo algo de que ésta era una situación particular. Por cierto, qué será un "éxodo"? La mujer extraña se disculpó con nosotros, por lo menos, pero podíamos escuchar ruidos viniendo de afuera y al parecer iban a evacuar al público.

-Ugh, qué decepción.- me quejé, realmente me había entusiasmado lo de hacer una presentación con tanta audiencia. -Pero ya que estamos, vamos a divertirnos un poco más.-

Por su parte Atlas estaba casi ofendido que alguien más esté jodiendo a Collie, y dejó caer al pokemon pokeball para gruñirle al gatote que estaba sosteniendo.

-Encargate de él!- le ordené, tampoco podíamos dejar ese bicho enojado mientras esta gente hiciera sus cosas.

// Tackle 15 (+10) +15 //
:
6

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