Acá tenés todo lo relacionado con Pokémon Reborn: Partidas en curso, reglas, dibujos, offtopic, shippings y más!
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Darya


Estaba sentada en la mesada del comedor mirando por la ventana, mientras comía de un bowl en el que me había servido todo lo que nos habían ofrecido. El desayuno continental era lo mejor que tenía el continente, lo voy a admitir; de ahí viene el nombre, no? Menos café, no sabía que haríamos hoy pero no necesitaba tanta energía junta a la mañana. Y el nado de ayer me alcanzaba como baño por ahora, ni loca me iba a levantar primera para eso.

Afuera había varios pokemon que no estaba muy acostumbrada a ver. No digo que me encante estar rodeada de esas ovejas eléctricas pero su lana se veía ta suave y calentita... sobre todo para las noches acá que venían pareciendo tan frías.

Altas se había despertado de buen humor, ya recuperado, y había recorrido toda la casa cuando yo me quedé en el living un rato luego de despertarme para ver cómo estaban los pokemon que descansaban ahí. Ahora me estaba mordisqueando un zapato para llamarme la atención.

-Qué pasa?- dije con la boca llena, él señaló a la chica peliazul que estaba de nuevo con cara de deprimida, preguntando por el muerto. -Hey Nonnie!- Tardó en reaccionar al apodo y me miró extrañada. -Cómo está Picard hoy, mejor? Atlas quiere verlo.-
Olivia


Baje primero que todos desde las habitaciones, el sonido de las aves cantar me había despertado, había dormido muy cómoda en la cama de dos plazas, después de la noche de ayer necesitaba urgente un poco descanso, no había sido mi mejor momento, incluso casi olvido agradecer al chico del pañuelo por ello. Por suerte mi maquillaje no se corrió, quizás sea mas caro pero siempre hay que comprar cosas de calidad.

Con mi mochila colgando al hombro camine en pijamas hasta el baño, por suerte había guardado el que tiene shorts, el otro es demasiado revelador para usar cuando dormis con gente que no vas a salir o hacer algo. Salude con un gesto de mi mano a los pequeños pokemons que desayunaban por todo el comedor, sentía un poco de lastima por ellos, ya había estado en una situación asi con… -Basta.- Dije mientras me golpeaba un poco los cachetes para regresar a tierra, esos recuerdos no me hacen bien.

- ¡El primero que se ducha disfruta del baño más caliente!- Escuche gritar a sheri desde arriba de las escaleras, por lo visto la suerte estaba de mi lado por haber madrugado, apresuré mi paso y entre al baño antes de que alguien más me ganara de mano. Deje mis cosas en el suelo mientras me lavaba la cara con agua y luego mis dientes. Abri la llave del agua regulando la temperatura antes de entrarme a bañar.

-Justo lo que necesitaba.- Dije saliendo del baño, no había notado al resto de mis compañeros haciendo fila fuera del baño mirando con un poco de enojo, creo que no tendría que haberme detenido a peinarme, pero en mi defensa, me había quedado hermosa la corona de trenza, valió la pena el tiempo invertido, además de que mi pelo no me iba a molestar en todo el día.

Me senté en la mesa decidiendo que me iba a servir, cereal, fruta y leche, si, la mejor combinación para arrancar bien el día. Comencé a comer mirando a sheri renegar con la antena de la televisión para que Rhiannon pueda ver las noticias, por lo visto el televisor seguía ganando en la pelea. La chica de pelo azul había quedado muy interesada en el tema del asesinato de hace unos días, me quede en silencio comiendo mientras Darya le preguntaba sobre su lindo perrito. Espero que esa cosita este bien.

-Alguien tiene idea de qué vamos a hacer ahora?- Pregunte al resto de los presentes, hasta acá llegaba nuestro plan después de todo.
Leon


Segui a Sheri por las escaleras y tras un pequeño percance con un pidgey a los pies de ésta, estaba ya comodamente acostado en una de las camas.

A pesar del cansancio me costó un poco dormirme. Me quedé pensando en todo esto, en la posibilidad de que esa gente esté relacionada con el accidente y en las palabras de la anciana y de Seguis. Jamás crei en el destino, pero por alguna razón, empezaba a hacerlo.

Finalmente me quedé dormido. Lo siguiente que escuché fue a Sheri correr por el pasillo con una campana en la mano anunciando la hora del desayuno. Me levanté en seguida, con la intención de darme una ducha rápida antes de desayunar, pero el baño estaba ocupado. Asique fui a desayunar.
-Buenos días gente, saludé en general. En el comedor estaban algunos de los chicos que me acompañaban, y muchos pokemos disfrutando de su desayuno, entre ellos Trebor, que apenas volteó a verme y siguió comiendo.

Lo único que no había en la mesa era lo que mas necesitaba.... Café, sin café es como si jamas hubiera despertado. Nuestra anfitriona me indicó que podía pasar a servirme en la cocina, me serví y regresé a la mesa.

Rhia parecía muy afectada por esto del muerto de Ecruteak, me pregunto si tendrá amigos o familiares ahi, aunque no se lo pregunté.

-Alguien tiene idea de qué vamos a hacer ahora?- escuché decir a Olivia.
-Yo por mi parte me voy a dar un baño y estoy listo para el cuidado de pokemon. Sheri... Juro que intenté levantarme temprano, pero no es lo mio- dije, disculpándome con la mujer. - Pero estoy listo para el almuerzo!

- esperen... No veníamos a ver a un viejo? O yo entendí mal?
Cole


No hay forma. No me levantaba temprano ni cuando dormía en mi propia cama y me iba a dormir a las once, ni en pedo me iba a levantar temprano después de todo lo que había pasado.

Al ser el último me tuve que arreglar con un baño casi helado, pero no me molestaba demasiado. En el ejército nos daban esta agua para bañarnos incluso cuando era invierno, aunque los inviernos de Hoenn solían ser bastante soleados de todas formas. Tenía que admitir, por más lindo que era Johto me estaba empezando a lamentar no haber traído ninguna prenda mangas largas. Capaz por eso tienen tantas de esas ovejitas; su lana debe ser perfecta para hacer ropa para este tipo de clima.

Bajé al comedor y comí un desayuno tardío mientras los demás se acomodaban y Sheri golpeaba el televisor que no parecía funcionar muy bien. Suspiré hondo después de vaciarme el vaso de jugo y dije lo primero que se me vino a la mente.

-Quiero una ovejita como esas, son muy lindas.- Declaré, voz ronca. -¿Donde las atrapan ustedes? ¿O las crían acá?
Pócrates




Abrí los ojos y senti que me iba a morir...estaba cansadísimo, mi cuerpo no está acostumbrado a tanta caminata y menos a que intenten ahorcarme y matarnos a todos en medio de una cueva totalmente a oscuras.

Estaba en una cama bonita ni idea en qué momento había llegado. Al salir de la habitación vi una cola para el baño. No es que sea un sucio pero el olor a comida me puede.

Bajé a comer y vi muchos alimentos y café. Me abalancé a comerme todo en la mesa, en unos pocos segundos tenia todo lleno de migas y mi bata seguía siendo un desastre. Vi a ger comiendo en la mesa con cubiertos como siempre.

EGtag buegnisigmoo -dije mientras le tiraba migas-

Ella se limpió el rostro e hizo como si no me conociese...

Olivia preguntó que haríamos ahora y eso mismo es lo que yo quiero saber. Pero antes haré unas pociones de hierba. Dije sacando mis frasquitos y las bayas que habia tomado prestadas de acá antes de dormir. A la de ger le metere vidrio molido si vuelve a humillarme...

//juguito de tamarindo//


:
5

—————-
Edité porqué me equivoqué en los dados para pociones. Me había salido 4 pero a lo que sea
:
8, 2, 1, 6

:
4
Ruta 32 – Estancia ???


Rhiannon se exalto al notar que Darya le hablaba. La chica sacudió un poco la cabeza, como si intentara despejar su mente de algunas ideas y señaló hacia la entrada.
-Está mejor, pareciera -comentó. En uno de los sillones cercanos a la puerta del hogar descansaba con una respiración estable el pequeño rockruff.
-No tenía nada grave, fue solo un golpe fuerte -agregó Sheri incorporándose a la conversación y sirviéndose una porción de baya- Pero se nota que no está acostumbrado a pelear, tiene una contextura débil -la mujer tragó antes de continuar- Pero mejor así ¿no?
-Gracias por tratarlo -la chica de cabello azul hizo una pequeña reverencia sin abandonar su asiento- Tengo algo de curiosidad... ¿Acaso es enfermera pokémon?

La mujer la observó con curiosidad un instante y luego soltó una pequeña risa. Antes de responderle, el pidgey de anoche apareció sobre la mesa. Tomó un pan y se fue volando para arriba. Sheri suspiró y volvió a mirar a Rhiannon retomando la sonrisa que hace instantes había abandonado.
-No, pero tengo conocimientos básicos de medicina y veterinaria. Si alguno de los mareeps enferma, a veces no encontramos a su doctor en la zona. Además... es costumbre familiar supongo -la mujer observó las fotos que colgaban en una pared cercana algo absorbida por la nostalgia. En una de ellas llegaba a distinguirse lo que parecía ser una familia: una pareja de mediana edad con tres chicos- Fuimos educados para tratar a los pokémon como iguales y con respeto. Y... Cole, sí, los criamos nosotros, aunque algunas pocas veces llegan mareeps de otras regiones. A los más pequeños de la familia se les entrega un pokémon como compañero. En mi caso, tengo a Minami -la flaaffy se asomó a saludar por la puerta, mientras pasaba corriendo con algunos tarros repletos de comida. Parecía ser que los estaba repartiendo- Daichi en su parte no quería seguir la tradición y rechazó los mareeps. Un día apareció con el par phanpys que conocen. Admito que le son más útiles que un par de ovejas para lo que él hace.

Leon de pronto se percató de algo. ¿No debían de estar con un hombre? Aquel amigo que la anciana les había mencionado. Todos parecían de acuerdo en que no se habían cruzado con ningún hombre además del hermano de la anfitriona.
Sheri intentó relajarlos un poco con las manos, temiendo que desconfiaran de ella luego de haber pasado la noche.
-Si hubiese querido hacerles algo, ya lo hubiese hecho. Encima, son 30 mareeps contra ustedes, creo sabemos quien gana. Ese pequeño tiene la respuesta -la mujer señaló hacia Trebor, que se alimentaba no muy alejado de su entrenador. El scraggy tragó el alimento con miedo, mirando para todos lados, pero tras él se asomó el natu, que se elevó unos metros hasta posarse sobre el televisor que seguía funcionando con interferencia, ahora a tal punto que ya ni se distinguían ni la imagen ni el audio.
Los ojos del natu se iluminaron.
-Ah... ahi vamos de nuevo, dolor de cabeza -comentó Sheri con desgana, y las mentes de todos se apagaron.

Solo podían ver oscuridad, pero todos tenían conciencia de si mismos, de dónde estaban, de quienes eran. Una mujer se apareció en sus mentes con un bastón en su mano. Era la pitonisa. Se notaba algo preocupada, en comparación a la mujer severa y algo gruñona que habían conocido la noche anterior.
-Buenas noches Goro -comenzó a pronunciar la mujer, mirando fijamente hacia ellos. No, miraba al destinatario del mensaje, guardando una cierta distancia- ¿Tiempo sin vernos, no? Debes estar sorprendido por cómo me veo. Espero tu familia esté bien. Lamento no estar físicamente presente para saludarte como corresponde, pero ahora no puedo hacerlo. Necesito resguardes a un grupo de jóvenes por la noche. Creo que estarán seguros en tu hogar. Debo protegerlos como un favor a un amigo -la mujer cerró los ojos y guardó silencio, como si le costara seguir hablando. Encontró la fuerza que necesitaba en el gesto de golpear su bastón contra el suelo un par de veces- No quiero abusar de tu generosidad, pero... por favor, mantén a Rhiannon algunos días contigo. Creo que es momento de que aquella chica descanse.
Eso es todo. No puedo decirte nada, viejo amigo, pero cuida a tu familia más que nunca. Y por mi no te preocupes, que bien sabes, todavía no puedo morir.

Lo primero que sintieron fue un fuerte dolor de cabeza, punzante, justo arriba de los ojos. Habían regresado a la realidad, veían las tostadas, las bayas, el vapor elevándose de las tazas de café. El natu se acicalaba las plumas como si nada hubiera pasado.
Rhiannon se levantó de manera abrupta, con una expresión indescifrable cubierta por las sombras. Caminó rápidamente hasta donde se encontraba Picard y lo regresó a su pokebola.
-Lo siento Sheri, pero debo ir a Ecruteak.
Y dicho esto, la chica abrió la puerta y salió corriendo, sin darles tiempo a reaccionar.

La mujer se quedó observando la puerta por unos instantes, pero luego volteó a mirar al grupo.
-No sé en qué esté metida aquella anciana, y mucho menos mi papá, y menos ustedes. Lo siento. Pero yo también debo proteger a alguien. Les tendré que pedir que se retiren luego de desayunar por nuestra seguridad.
Imagen
Darya


Oh, estas son el tipo de visiones de las que hablaban los matatanda en la comunidad? Pensé que tenías que consumir cosas para tenerlas pero al parecer con un pokemon psíquico basta.

Me estaba recuperando todavía del dolor de cabeza cuando Nonnie se marchó, diciendo que tenía que ir a Ecruteak, y guardó a Picard en el camino. Atlas comenzó a ladrar enojado de que le hayan sacado a su amigo de nuevo y salió corriendo atrás de la chica.

-Hey no, esperá!- le grité bajando de un salto de la mesada, pero antes de que pudiera seguirlos, la mujer nos dijo que ya no éramos bienvenidos en su casa. Se acabó la hospitalidad al parecer, qué modales. -Bueno,- agarré mi bolso y rápidamente metí algunos panes y bayas adentro, -gracias por todo, entonces. Seguí cuidando bien de esos pokemon, Sheri.- Me dejaba tranquila cómo hablaba de ellos, y eso de que su familia les tenga el mismo respeto y cariño que yo había aprendido. -Collie, dejá de contar ovejas, creo que vamos a continuar nuestros planes de viaje.- Y con eso hice un saludo general con la mano y me dispuse a darles caza a los disidentes. -NONNIEEEE! Aguantá que vamos para el mismo lado y si nos separamos nos matan!!-
Cole


No se puede tener nada lindo que estos cirqueros de mierda te lo arruinan. Primero mi tarde de entretenimiento, después parte de mi brazo cuando lo masticó ese león de mierda y ahora el hermoso desayuno que tenía adelante. El dolor de cabeza junto a la angustia de tener que irnos tan temprano hizo que se me acabara el apetito.

-Dios, porque no usan esos talentos para ayudar a la gente en vez de ser unos crípticos de mierda. -Susurré por lo bajo. -Ah... sin ofender a tu viejo, Sheri.

Con pesadez me levanté de la silla y me estiré, dejando salir un gran bostezo. En la distancia pude escuchar la voz de Darya gritándome que me apure, y cuando me di vuelta apenas vi su silueta mientras corría.

-Pendeja de mierda, no tiene consideración por los mayores. -Dije, y me giré hacia Sheri. -Muchas gracias por la hospitalidad, por cierto. Sé que es una molestia y un peligro tenernos acá, asi que espero que el karma te recompense de alguna forma. -Levanté el pulgar, sonriéndole. -Espero nos veamos de nuevo, y pueda conseguir una ovejita como las tuyas.

Con eso dicho agarré mis cosas y les señalé a los demas que nos empezáramos a mover.
Olivia


-Eso no fue para nada lo que esperaba.- comente mientras volvía a la realidad, era la primera vez que me pasaba? Nop, seria la ultima? Espero que si porque odio esas visiones extrañas por más que vengan de un pajarito lindo. En fin, la señora cirquera de pajaritos había pedido que cuidaran a Rhiannon pero por lo visto esta chica no compartía para nada esos planes ya que salió corriendo enseguida. Sheri se quedo en el marco de la puerta unos segundos antes de decirnos que debíamos retirarnos luego de terminado el desayuno, no la culpo, yo también nos echaría.

Termine de comer en silencio, ya algunos de mis compañeros habían salido corriendo en dirección a la chica de pelo azul. Siguiendo el ejemplo de daría tome algunos panes y bayas en mi mochila metiéndolos en una bolsa antes de guardarlos, yo sabia que tener tantas cosas ahí adentro me iba a servir en el futuro y qué mejor futuro que el presente? No me canso de decir boludeces. Me levante y salude a Sheri tomando sus manos con las mías y sacudiéndolas. -Muchísimas gracias por el baño y la comida, espero que las criaturitas del bosque dejen de morirse tan horriblemente! Ay, digo espero que se curen!- Termine de decir eso y me di vuelta siguiendo al resto de mis compañeros mirando el campo a mi alrededor, la vida de chica campirana definitivamente no podría ser para mi. Soy muy delicada para estar haciendo estas cosas.

-Bueno querida, por lo visto vas a tener que volver a casa antes de lo previsto.- dije caminando con mis manos en la tira de la mochila.- Que bueno que toda la familia esta de viaje.-

/Percepción + Detección para un bichulin/
:
3, 10, 3, 3, 5, 1
Ace


Ya había salido el sol, pero mi cuerpo se negaba a moverse. ¿Vieron que dicen que cuando uno se levanta la mente es como que está dormida o algo asi, y no funciona hasta después de un ratito?, bueno mi mente labura a diez mil por hora cuando me levanto, pero no piensa en matemáticas o en cosas complicadas de la vida o algo así… maquina todas las posibilidades, y con lujo de detalles, que me permitan seguir durmiendo un poco más. Así estaba, acostado en mi cama móvil hacia un par de minutos negándome a levantarme, mientras el grupo de ovejas me llevaba de un lado a otro, a una velocidad tan lenta, que era hipnótica.¿Cuando me había dormido sobre ellas?, era un misterio, pero sabía que todos estaban dentro de la casa y mis piernas no se movían.

Finalmente junté fuerzas y acariciando a la que lideraba le señale a la casa, sacó la lengua y con una trompetillita, que se extendió todo el pequeño viaje, ordenó a las demás que caminaran hasta la casa.

Estos bichos son raros, eso me agrada.

Me baje del ovejamovil y la pequeña oveja me miró con la lengua afuera.

-Prr- trompetillo como pidiéndome que abriera.

Abrí la puerta y me di cuenta que ya estaban todos desayunando un generoso festín mañanero. Cortesía de Sheri.

-Hola gente, no soy persona de mañana como podrán ver- dije bostezando.

Me senté en la mesa y levante una tostada, la mire con detenimiento por alguna razón, no se, lo sentí como extraño, como si fuera…

-Deja vu- dije extrañado.

La ovejita que me había traído, ahora me miraba fijo desde la puerta, como pérdida. Se agacho y la lana ocultó sus patitas por completo, sacó la lengua y empezó a hacer trompetillas avanzando hacia mi. Como sus patitas no se veían, era como si debajo de la lana tuviese un pequeño motorcito.

-Prrrr- avanzaba

-Diganme que estan viendo lo mismo que yo porfavor- les dije nervioso a los del grupo.

Se empujo una silla con la cabeza al lado mio y se sentó a la mesa.

-¿Sos rara sabias?, me caes bien- le dije riendome.

-Prr- me miro haciendo su trompetilla con la lengua con cara de nada.

Uno de los natus apareció y nos envolvió con una visión de la abuela hablando o algo asi. Dios, en mi vida pensé que iba a vivir un viaje como este. Cuando terminó, parecía que Sheri nos quería echar, por miedo a que les pasara algo, y tenía razón, yo haría lo mismo.

La chica de pelo azul salió corriendo y Cole y la chica morena la siguieron.

-¿Una despedida u algo?, bueno supongo que hay que ahorrar en todo- dije comiendo otra tostada.

La oveja trompetillo una vez más y le acerque un cupcake de arriba de la mesa, a lo que abrió la boca feliz y estampó su cabeza contra la mesa enchastrandose toda la lana y la cara de crema. Se acercó, me dio un abracito ensuciandome todo y bajándose de la mesa en silencio se perdió en por la puerta de salida.

-Okkk, Sheri, por favor decime que eso es normal- le pregunte con miedo.

La chica no tuvo tiempo de responder que la ovejita volvió a entrar, se subió a la silla devuelta, le dio una sola lamida a mi cara y volvió a salir por la puerta con su motorcito.

Seguimos comiendo un rato hasta que vi que la pobre de Sheri, quería que nos fuéramos.

-Bueno fue un gusto… Sheri, gracias por tu hospitalidad supongo, ni idea a dónde iremos ahora, pero fue el mejor sueño que he tenido en meses- salí por la puerta y la oveja estaba ahí esperándome sacando la lengua. La tomé, la puse debajo del brazo y volví a entrar a la casa.

-Sheri… ¿te molesta si me la llevo? Estoy quebrado… pero puedo firmar un pagaré o algo, no se, me cae muy bien.

-Prr- trompetillo la oveja.
Leon


La visión de la anciana se desvaneció casi tan pronto como llegó. Pronto volví a sentir el agradable aroma del café, y un no tan agradable dolor de cabeza. Fueron unos segundos, pero realmente me hicieron darme cuenta de la gravedad de la situación, y de que realmente estabamos en peligro, inluso Ace y yo, aunque seamos los únicos normales.

Rhiannon se levantó exaltada, y salió corriendo de la casa rumbo a Ecruteak, seguida del Furfrou y su entrenadora. Me levanté, saludé formalmente a Sheri, agradeciéndole por la noche y el desayuno, y segui a Cole que nos hizo un gesto para avanzar a los que aún quedabamos en la mesa.

Regresé a Trebor a su pokebola ya que no es muy bueno para esto de correr y salí tras el grupo. Ecruteak... había pensado evitarla después de la advertencia de la anciana pero lo cierto es que por ahi era el camino mas corto a casa, y la verdad no quería utilizar el camino largo.


Ecruteak City


Ace se había apartado con algo de tristeza de la estancia. Sheri había denegado su pedido de llevarse la oveja que según él, se había sentado en la silla y los había acompañado en el desayuno. La mujer lo había mirado confundida, alegando que no veía ninguna oveja en la mesa, y en todo caso, no tenía argumentos para dársela, no de momento. “No las obligamos a estar aquí si no quieren”, dijo ella antes de despedirse del grupo que fue corriendo uno tras otro, todo ocasionado por el escape rápido de Rhiannon.

La chica de cabello azul era menuda y muy ágil. Su contextura la hacia parecer débil, sí, pero a pesar de todo le costó barbaridades a la mayoría del grupo seguirle el paso por medio de la ruta 32. En el camino se cruzaron con algunos habitantes y pokémon que los observaron de manera curiosa, pero no intervinieron. La pared de piedras que les cortó el paso en la noche a la conexión con la ruta 36 y 37 era solo un montón de escombros que el personal de la municipalidad se estaban encargando de retirar. Alguno de ellos llegó a oír a un par de vecinas angustiadas hablar.
-Es la tercera vez en el mes que ocurre esto...
-¿Cuándo van a hacer algo?
De a momentos el grupo se detenía y recuperaba el aire, manteniendo la distancia entre sí. Llegando a las puertas de Ecruteak, Atlas, el furfrou, pudo llegar a alcanzar a Rhiannon y la tomó de la capa, haciendo que caiga hacia adelante y él cayendo sobre ella. Rodaron unos pocos metros antes de detenerse, lo suficiente como para que el resto del grupo pudiera alcanzarlos.
En medio del ajetreo, intentando retomar aire, Rhiannon comenzó a tironear de su capa de entre las mandíbulas del canino.
-No, no, soltalo -le pidió varias veces, pero el perro no desistía. Cuando la chica vio que el resto del grupo la había alcanzado, observándola de diferentes maneras, se llevó una mano a la cabeza- Uhm, perdón... No pensaba que fueran a seguirme. Necesito... investigar esto.

La chica se puso de pie y se sacudió y acomodó sus prendas. Atlas regresó con Darya. Rhiannon miró a sus espaldas. No muy lejos se llegaba a ver la imponente figura de la torre tan característica de la ciudad. Luego, volvió a mirar al grupo.
-Creo que podría decirles... porque la anciana pidió que descansara. Yo... no estaba con el circo porque necesitara protección. No tengo habilidades, o algo así, como algunos allí... Aprovecho para viajar con ellos y recorrer las regiones. Estoy buscando a alguien -sonrió un poco, pero preocupada- Pero... realmente no tengo pistas de su paradero, luego de tanto tiempo. Da vergüenza -reconoció- Pero temo que... tuviera que ver con algo de todo esto. Con la gente que atacó el circo, y el asesinato, o lo que fuera, en esta ciudad. O peor aún... ¿No creen que esté relacionado? -comenzó de pronto a decir con un poco más de avidez, como si quisiera compartir esa información con alguien hace rato, como si realmente quisieran que la escucharan- Ataques con fuego. El incendio al circo, un cuerpo quemado... ambos ocurren en... ¿menos de 24 horas? En la tele comentaban eso en la mañana -se detuvo de pronto. Se notaba que pensaba en algo mientras miraba al suelo.

De pronto tuvieron que correrse a un costado. Estaban en el medio de la ruta y una procesión se acercaba de manera lenta hacia ellas.
-¡Permiso, permiso! -gritaba la mujer que lideraba la marcha. Estaba vestida como una ciudadana más, pero detrás de ella, procedían aproximadamente dos docenas de hombres, la mayoría con su cabeza rapada, vestidos en hábitos y túnicas, que avanzaban de manera lenta mientras pronunciaban sumamente concentrados una serie de oraciones. En medio de los hombres, avanzaba con paso lento un auto rojo con vidrios polarizados, decorado con cintas doradas.
El grupo observó confundido aquella marcha de gente. Detrás de ellos venía una moto con un sidecar enganchado a un lado. Sobre ellas montaban dos hombres jóvenes. Uno estaba de remera mientras que otro de camisa escocesa. Se detuvieron a mirar a los jóvenes. El que conducía vestía una remera negra y su cabello era casi igual de oscuro. Sacó una cámara del bolso llevaba. El joven de la camisa, que viajaba como podía dentro del sidecar para su tamaño, llevaba rastas rubias y su piel era trigueña. Observó al grupo con una sonrisa y sacó un micrófono conectado a una grabadora a casette.
-Oigan chicos, ¿Quieren sumarse a una entrevista? ¿Qué les parece la llegada de Sabael a Ecruteak en medio de la conmoción? -el chico notó las miradas confundidas del grupo- ¿Ah? ¿No saben nada?

Imagen
Darya


Corrimos atrás de Nonnie, era mucho más rápida de lo que pensé. En realidad yo corría atrás de Atlas, que no paró de ladrarle todo el camino, me sorprendía que fuese más ágil que él. Cuando estábamos acercándonos a Ecruteak, al fin la alcanzó y la tiró al suelo.

-Buen trabajo!- lo felicité. Momento, eso no era bueno. -Está bien, perdón, pero te dijimos que pararas.-

La chica parecía ni haberse dado cuenta que la habíamos estado siguiendo. Pareció dudarlo un segundo pero luego nos comenzó a contar sobre alguien que estaba buscando y que tal vez fuera ese muerto con el que todos estaban tan interesados. Sentí un toque de empatía, no pude evitar recordar la conversación entre mi madre y mi hermana que había alcanzado a oír esa mañana.

[Reveal] Spoiler: ﹏pagluluksa﹏
-Encontraron los cuerpos, deberíamos agradecer a los Diyos que les podemos dar un entierro tradicional.
-Eso debería ayudarla un poco, no?
-Nunca se sabe con Day.


Qué modo de morir será peor, quemado o ahogado?

Nonnie se quedó mirando el suelo algo distraída con sus teorías. Me llevé la mano al colgante de mi cuello, entendía al menos, necesitaba un cierre. No se me ocurría qué decirle después de eso, nunca fui buena con los sentimientos, de eso se encarga Collie. Pero tenemos que entrenar un poco más todavía antes de ir al Teatro... podríamos tomarnos unos días acá para acompañarla tal vez...

Nos interrumpió una procesión bastante curiosa: unos encapuchados y un vehículo muy opulento. Al final venían un dúo en motocicleta que nos metió una cámara en la cara. Instintivamente me acomodé el pelo y el atuendo, Atlas a mi lado se puso listo para seguir mis instrucciones. Aunque una entrevista no era lo que esperábamos.

-Nope, no tenémos idea quién es Sabael.- sonreí encantadoramente.

//percepcion??? para ver qué onda//

:
9, 2, 7
Cole


El lugar se veía más derramado de lo que esperaba. Una pelotudez, ya sé (cortesía de nada más ni nada menos que el pedazo de carne vencida que era mi cerebro), pero aún así no pude evitar pensarlo. Que locura, que fea forma de irse. Me quedé quieto un rato mirando los escombros, de vez en cuando fijándome de reojo cómo estaba Day. Dudaba que apreciara el gesto, por lo cual lo mantuve en secreto.

Rhiannon nos explicó su situación, junto a lo que pensaba de todo lo que había pasado en estos últimos días. Escuché con el ceño fruncido, mirada todavía en la pila de escombros.

-Lo más probable es que sea una consecuencia; al cerebro le gusta conectar cosas que no tienen nada que ver a veces. -Le contesté. -Pero... capaz que no, y por ahí ver cual de las dos es correcta vale la pena. Que se yo.

Un par de hombres nos interrumpieron; parecían querer entrevistarnos o algo parecido, seguro nos confundieron por gente que vivía acá.

-Ah... gracias, pero paso con eso de la entrevista. -Dije, mi voz temblando un poco. Detestaba la idea de aparecer en televisión. -Lo que sí... me gustaría saber que tipo de historia quieren encontrar acá. Saben algo de lo que pasó o de la gente involucrada?

//Carisma+Empatía//

:
3, 3, 10

:
4, 2, 5
Olivia


-Que bueno que no elegí usar tacos.- dije una vez que alcance al resto del grupo de verdad costaba seguirle el paso a algunos de ellos, realmente no estoy en mi mejor forma para nada. Creo que debería volver a tomar mis clases de pilates urgente, el cuerpo ya me esta pasando factura por lo meses de inactividad. Aunque por otro lado también debería empezar a buscar un nuevo trabajo, tantas cosas para hacer y tan poco tiempo.

Llegamos a las puertas de la ciudad, aquella que me vio nacer, el lugar donde mi hermosa niñez se formó, calles que me vieron jugar en esos tiernos años con mi hermana y las incansables aventuras que también tuvimos, en realidad ocurrieron afuera de este lugar porque seamos realistas qué padre dejaría a su hijo jugar en la calle de una ciudad? Uno que quiera que lo llamen los servicios sociales, mis padres serán medio espíritu libre pero no tanto. En fin, como iba diciendo, la ciudad que deje atrás para perseguir mi carrera de estrella me vuelve a abrir los brazos solo que esta vez es la tragedia lo que nos une.

La chica de pelo azul se asombro al vernos, realmente no esperaba que la fuéramos a seguir, en parte yo tampoco esperaba eso pero hey, no tenía nada mejor que hacer ahora que sabemos que podemos ser secuestrados. Comenzó a explicarnos un poco su teoría, la cual tenía bastante sentido, el fuego era el elemento que estaba realmente uniendo todo esto y yo con una planta por pokemon! Realmente no es mi día de suerte.

Antes de que pudiéramos seguir hablando debimos corrernos porque estábamos en medio de la calle y una congregación se estaba acercando a nosotros. Una mujer comenzó a gritarnos permiso avanzando con prisa mientras atrás de ella un grupo de monjes se acercaba, como toda persona que creció aca realmente ver monjes no nos resulta TAN loco, hemos visto cosas peores, la torre quemada puede ser muy turbia en algunas horas. Lo que si es nuevo es el auto, eso jamás lo había visto hasta ahora. Detrás de ellos venían en una moto dos chicos, uno con remera y el otro con camisa escocesa, uno de ellos el morocho, saco una cámara mientras que su amigo un micrófono y nos pregunto si queríamos sumarnos a su entrevistas. Sin perder tiempo saque mi espejo y comencé a retocar mi maquillaje antes de salir en cámara.

-Hola!!!- Comente mientras guiñaba un ojo a la cámara.- Soy Olivia y no tengo ni idea de quién es Sabael, es la persona adentro de ese auto rodeado de gente?-

/Apariencia + seducción para quedar re potra en cámara/
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2, 10, 8, 1, 9, 3
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