Acá tenés todo lo relacionado con Pokémon Reborn: Partidas en curso, reglas, dibujos, offtopic, shippings y más!
493 mensajes Página 26 de 33
Anterior 1 ... 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29 ... 33 Siguiente
Olivia


Me desperté con el ruido del avión aterrizando seguido de unas cuantas sacudidas, en algún momento de la noche ambas pokemons habían vuelto a sus pokeballs y claramente fue una buena idea ya que esto estaba bastante tumultuoso un poco fuerte del asiento. Mire por la ventana de mi asiento, afuera era claramente de mañana y sol apenas había salido hacia unas horas por lo que no brillaba muy en lo alto, observe al resto del grupo, muchos ya habían comenzado a despertarse y miraban con mala cara a la chica reportera porque aprecia que había abierto ya los papeles. No sé de qué se quejan si fuera por mi la hubiéramos dejado hace horas atrás.

Esperamos unos minutos en el avión hasta que por fin nos informaron que era seguro bajar de una vez, relativamente ordenados salimos del lugar, estábamos en un aeródromo no muy lejos del mar, incluso apenas podías sentir su olor si te concentrabas un poco. Los pilotos nos saludaron mientras nos decían que si los necesitábamos solo teníamos que llamarlos, como si eso fuera posible…

Caminamos hasta un lugar seguro para poder leer la carta que nos había dejado Enzo, después de todo no estábamos seguros de cuando alguien más podría caernos de sorpresa a intentar matarnos o peor. La carta no decía mucho pero aportaba bastantes datos, había en total siete islas y teníamos que visitarlas a todas para recuperar los fragmentos de algo que nos llevaría a la llave, desgraciadamente no contábamos con mucho tiempo por lo que debíamos separarnos en dos grupos para poder llegar a todas a tiempo, solo teníamos 4 días como máximo para terminar. Por suerte nos dejo indicaciones de más o menos cómo eran las islas y las personas que seguro podrían ayudarnos que estaban aca, en la primer isla. También había un listado de pokemons, eso me resulto bastante interesante sobre todo cuando vi que había un seel, esas cositas siempre me parecieron muy lindas.

Levante la vista del papel cuando el doctor comenzó a contar un poco de su historia, de donde venia y qué era lo que estaba buscando, creo que realmente la guerra lo afecto bastante. Despues siguió Darya que conto su vida en una ciudad que jamás había escuchado, no debía ser de estos lares, después el otro chico de la patineta que pareció arrojarme al grupo de la chica del perro junto con la cirquera, realmente es otra que no quiero tener cerca. -Ustedes se llevan a la reportera!- Dije fuerte antes de que se fuera en su skate, si yo iba a sufrir que ellos también. -Bueno, mi historia es bastante simple.- Empece a decir mientras me acomodaba el pelo en una cola de caballo, lo tenia demasiado desastroso como para usarlo suelto. -Vivi los últimos 5 años en Lumiose City, me gane una beca para estudiar danza y me fui allí sola con 16 años, esa ciudad me vio crecer y también caer en la cima solo para revivir de las cenizas.- dije como si nada, había muchos detalles que quería omitir, cosas que pasaron y me llevaron a este lugar, todo lo que deje atrás, el baile, el teatro, mis amigas, él, solo para divertirme un poco más. -Ah y a Mitz la atrape por error durante mis vacaciones luego del desastre que cause en el teatro, en fin, por cual isla arrancamos?-
Mel

El poder descansar un poco me trajo muy buenos recuerdos, el dormir junto a Dak, Z y Tech en la parte de atrás de Xanadu. Esa fue una buena época. Apenas me desperté, con 4 chupetines en mis manos (Algo totalmente normal, si me baja mucho el azucar, no me controlo)

Rapidamente nos hicieron viajar de MI avión.

-Adiós Avion~san, te voy a extrañar mi querido- dije mientras abrazaba a la rueda del mismo como si nunca fuera a verlo más. Y pude sentir la tristeza de mi avión, me iba a extrañar.

Como muchas veces, Plastic Love me tuvo que sacar casi a las piñas del lugar. Mientras todos decidían a donde ir, yo me puse a pensar en mis mejores opciones.

-Voy a ir con Rhianon- comenté y cuando decidieron como iban a dividir a los grupos, empezé a ir junto a ella y el resto de la gente.

-Lo malo es que solo conozco algunos hoteles de este archipiélago, mi familia no me dejó recorrer mucho sin ellos- dije mientras afinaba mi guitarra.

Islas Sevii - Isla Prima


El grupo formó un círculo no muy lejos de la pista de aterrizaje, ganándose la mirada curiosa de parte del personal del sitio que pasaba por allí. Tenían la suerte de que no había casi tránsito de aviones o helicópteros, sino realizar la charla se les hubiese complicado.
-Creo que ya les conté de mi... -comenzó Luca luego de que el resto de los entrenadores comentara brevemente su historia de vida- Vine de Fiore hace unos años a estudiar, actualmente estoy trabajando en mis proyectos finales para terminar de estudiar y... esto es una oportunidad para hacer una tesis jugosa. Soy hija única, tengo 22 años. No creo que sirva saber más.
Rhiannon por su parte estaba intentando llamar la atención de Mel, que parecía muy compungido por separarse del avión al punto de que su pacham tuvo que golpearlo. Cuando sintió la mirada del resto sobre ella, titubeó un poco antes de formar una palabra coherente.
-Ya saben que estaba con Segis, que estoy buscando a alguien y eso... Llegamos a Johto hace poco, hasta hace unas semanas estábamos en Kanto. Ehm... -la chica dudaba. Se la notaba incómoda, pero que pensaba. Sus ojos iban de un lado al otro como si estuvieran buscando dentro de su cerebro qué contar, qué palabras utilizar- Creo que no puedo decir mucho más, tengo 16 años, soy de Unova... Sí, sé que es lejos y eso...

Hubo un breve silencio y luego los grupos se conformaron. Rhiannon aceptó la propuesta de Darya asintiendo en silencio, aunque volvió a mirar los papeles de las islas 4, 5 y 6 varias veces. La sexta parecía ser la que más le interesaba, ya que leyó sobre ella varias veces. Picard salió de su pokebola largando un enorme bostezo, y comenzó a mover la cola ante la presencia de Atlas.
Lucrezia, por su parte, acepto con una sonrisa desafiante la propuesta de Leon y se hizo sonar los dedos, indicando que estaba lista para el duelo.
Luego de que se repartieran la información, Pócrates desapareciera para aparecer con ropa militar y tres tipos persiguiéndolo detrás, para volver a desaparecer y regresar en calzoncillos y un chichón en la cabeza, los grupos se separaron.
El grupo conformado por Pócrates, Leon, Ace y Luca se encargaría de las primeras tres islas, mientras que el grupo de Darya, Cole, Olivia, Mel y Rhiannon de las tres ultimas.

Si todo salían bien, deberían volver a encontrarse en la isla Sete. Si todo salía bien.


Guiados por las antenas y torres que podían ver no muy lejos de ellos, el primer grupo llegó finalmente a la ciudad de la isla Prima. Tal como les habían informado por escrito, era una ciudad pequeña, que podía recorrerse con poco tiempo. La mayoría de las personas con las se cruzaban eran trabajadores, en su mayoría gente transportando alimentos frescos, y cada tanto podían ver a algunos jóvenes, dirigiéndose a la única escuela del sitio.
La central de comunicación se encontraba yendo hacia el norte, por lo que avanzaron directamente hacia allí. Su presencia era tan fuerte que no necesitaban de guías que les indicaran como llegar.

El sitio tenía varios pisos, con un ala lateral en plena construcción. Por suerte no había tanto ruido de martillazos y maquinaria moviendo grandes barras de acero, las cosas se estaban llevando con calma y no había tanto personal como podría esperarse para una construcción de aquella magnitud.
-Tengo entendido que este sitio maneja gran parte de las señales de telefonía, radio y televisión de Kanto y Johto... -comentó Luca sacando su cuaderno y aproximándose a la entrada. Bajó la voz antes de seguir hablando- Aunque eso de los secretos.. ¿estará relacionado con esta parte nueva del edificio? Ya saben, a veces estas cosas son para lavar dinero y encubrir otras. Aunque estas islas pasan tan desapercibidas que no creo que tuvieran que preocuparse por esconderse demasiado. Pasemos de una vez.

El interior del sitio era... sencillo, lo que podía esperarse de una recepción. Había plantas, una pequeña tele que transmitía el noticiero de las islas, varios asientos y personas sentadas esperando que llamaran su número.
-¡Es la tercera vez en el mes que llamo para que venga un técnico y no viene! -gritaba un hombre a una de las chicas que atendía a los clientes- ¡No puedo estar sin servicio hace tanto!
Parecía ser que los reclamos eran varios, y se podía ver en varias de las personas que esperaban su turno el descontento.
-¿Les parece que tengo que usar mis vacaciones para venirme desde otra isla para que me den una respuesta?

Luca ya había comenzado a anotar hipótesis, y miró al grupo.
-Bien, supongo que a menos que esté disconforme con el servicio, encontrar a una arqueólogo aquí será fácil, supongo que podemos...
-¿Qué hacen aquí? ¡No puedo creerlo! -una voz masculina y débil interrumpió a la chica. Ella se volteó y se notó que no reconocía a la figura, pero el resto del grupo sí. El muchacho de cabello marrón que se habían encontrado en las ruinas los miraba sorprendido. Daichi bajó la voz luego de que varias personas lo miraran con mal humor- ¿Y el resto? -se preguntó- Estaba la chica del cuadrúpedo pequeño y... otras personas... ¡Pero ella es nueva! -dijo en referencia a Lucrezia.
-¡Shhhhh! -lo llamó la sala.

Imagen
Rhiannon


¿Qué podía contarles sobre mi sin repetirles lo que ya sabían y sin irme a detalles que no venían al caso? ¿Qué me encanta el arroz? ¿Qué puedo dormir en casi cualquier lado sin sufrir dolores cuando despierte? ¿Qué Picard sabe dar la patita? No, no había nada interesante que contarles sobre mi, y muchas otras cosas no tenía sentido contarlas sin que nadie preguntara. “¿Se dieron cuenta de que no tengo apellido?”... nunca sería capaz de decir algo como eso.
Ir con Mel y Darya era la mejor opción, especialmente por lo que podía encontrar en una de las islas, y estaba de acuerdo con separarnos, había que hacer todo lo más rápido posible. ¿Segis se encontraría en alguna de estas islas? No lo sé, pero creo que los del circo tenían tan poco información de su paradero como yo. Lo que había pasado con Dix... se la notaba desesperada. Ella era violenta, impulsiva, complicada, pero no mala... debía de haber actuado por cuenta propia. Y sus poderes... sabía poco de ellos, no esperaba que fuera a utilizarlos de aquella forma y... para lo que fuera que los usara. Me hacía pensar en esas películas de espionaje, con el traje encuerado y eso... No, todavía era demasiado, todavía tenía que pensar todo bien, pero tampoco sabía si quería hacerlo. Hasta hace dos días para mi era un simple circo que escondía a personas con habilidades... poco comunes tras un show.

Luego de un rato, nos separamos. Pócrates, Leon, Ace y la necia de Lucrezia partieron con destino a las torres de comunicación. ¿No nos hubiese convenido ir con ellos? Darya parecía muy interesada en ir a la isla Inta, igualmente.
-¿Cómo vamos a hacer? -pregunté a quienes estaban conmigo- ¿Empezamos por la isla cinco entonces? ¿Cómo vamos a ir? -se formó un silencio profundo. Noté algunas caras alterarse. Creo que ninguno de nosotros había pensando en ello realmente. No quería ser yo la que tuviera que mover al grupo, sabía manejarme sola, pude moverme por Unova por mi cuenta antes de encontrarme con Segis, pero no sé cuidar a nadie más que a Pic, a veces tengo problemas relacionándome con los demás y...

Me quedé en silencio.

No era momento de pensar así. Lo dije: sabía manejarme. Sería lo mismo, pero con más personas que supongo saben cuidarse a si mismas. No debía ser tan difícil. Miré a Mel, sus golpes y a su Pacham, recordé que casi se cae de un faro. Bueno, supongo la mayoría sabe cuidarse. Ir a las islas era algo que no esperaba hacer, y algunas... parecieran ser lugares donde podría encontrarla.

-¿Qué les parece si vamos al puerto? -pregunté- Debe haber algún sistema de transporte o algo o... Ah -recordé las palabras del viejo, los mares peligrosos- Alguien. Alguien debe poder ayudarnos, debe haber otra forma de viajar entre islas. ¡Vamos! -dije intentando convencerme a mi misma, y saliendo en dirección al sur, al puerto, sin fijarme si el resto me respondía o estaba de acuerdo.
Avancé varios metros por mi cuenta, con Picard a un lado. En un momento se detuvo, olfateó a el suelo y se dirigió hacia unos arbustos que estaban a un lado del camino por el que estábamos avanzando. Comenzó a ladrar.
-¿Qué pasa? -le pregunté. Vi algo moverse, temí lo peor, pero no era más que un sentret que salió corriendo- No me asustes así... vamos -sin embargo, algo lo incomodaba. Olfateaba a su alrededor, al suelo, miraba atrás. ¿Acaso alguien nos estaba siguiendo o... había dado con un rastro familiar?
Imagen
Pócrates


Noté que teníamos varios puntos en común.
Me agradó ver que todos habían comentado algo y no había quedado humillado socialmente.

Cada uno dijo algunos aspectos de su vida.

-Así que tenemos una muchacha de aquel pueblo que flota sobre corsolas y que quiere participar en los concursos. Ese lugar tiene varias leyendas a su alrededor por lo que recuerdo.

Un jovencillo que salva Pokémon de cazadores pandillas…vaya, vaya muchacho. Tienes que contarme alguna de tus locuras, seguro que hay botellazos, cadenas y peleas en bares, suena interesante. Tienes un miocardio gigante amigo.

El musculin que había tenido pasado militar, aunque se le notaba. Rayos viejos, como saliste delante de esa vida de mierda. Al menos para mí era terrible. Viví varios años encerrado en un subterráneo mientras llegaba y llegaba gente y Pokémon….

Ace dijo que era un vagabundo al cual perseguían…bueno amigo, si salvamos el mundo espero que mínimo nos regalen una mansión y una tonelada de mota.

Una bailarina de kalos…creo que podría ser ahí re partner de darya por eso de los concursos y tal.
Rinamon y luca también agregaron un poco de su historia.

-Cuando toda esta basura termine hagamos un asado, compramos chelas, papafritas y todos felices. ¡Rinamon dijo que presta la casa!

Le entregué a Darya las seis píldoras con polvitos mágicos que había creado en el avión y luego todos nos separamos…


Justo ahora que había encontrado algún tema que poder hablar con cada uno nos íbamos a separar. La tarea se veía difícil, pero si la vida te da la espalda, patéale el culo, o al menos algo así decía el dicho.

En general el único patrón que se repetía es que el payazo aquel nos cagó la existencia ese día en el circo. Y hablando del payazo ese…

Encontraremos elementos relacionados con la llave que nos ayudarán a saber dónde está, cómo se usa y qué precauciones tener…

Antes de entrar a la torre llamé a todos para que nos juntásemos.

-Oye, oye! Vengan un poquito. –dije agitando la mano.

-Puede que esto les suene muy repentino, pero tenemos que recordar aún no sabemos quién de verdad es el “bueno” en todo esto. Además, el hecho de que tengan contacto con un centro religioso de gran importancia y tengan la capacidad de conseguirnos un avión en cosa de segundos no me da muy buena espina.

-A estos tipos seguro les somos útiles para bien o para mal. Por lo que no nos harán nada por ahora, pero al llegar a la séptima isla tenemos que tener mucho cuidado. Cualquier detalle que puedan percibir debemos compartirlo.

-Tenemos que ser un equipo. –dije levantando mi dedo índice mientras ger daba un ladrido.

Al entrar noté como la rubia ya estaba anotando cosas, seguro nos sería muy útil que estuviese acá.
La gente se veía alterada y al parecer el problema no era reciente.

De la nada escuchamos a un sujeto hablar y al darnos vuelta notamos que era el tipo al que nos habíamos topado en las ruinas.

Aquello me recordaba a que hace pocos días casi nos habían matado allí. Pero aun así la emoción de las ruinas…
No podía desaprovechar esta oportunidad!
Darya


Todos parecíamos tener historias muy variadas, estaba bueno aprender un poco de cada uno, aunque no me interese la mayoría y para mañana seguro me confunda quién hacía qué. El curandero por su parte se encargó de hacer comentarios sobre lo que cada persona dijo. Sonreí cuando reconoció a Pacifidlog, no mucha gente desde que habíamos comenzado nuestro viaje sabía sobre él. -Ese mismo, es un lugar bellísimo y rico, no dejen de visitarlo!- asentí mientras me daba unas pociones. Obvio que era por eso que había tantos turistas siempre... pero no me podía quejar más.

Atlas y Picard se estaban entreteniendo solos mientras que Achlys me seguía a una distancia corta sin prestarle mucha atención a nada, o al menos eso parecía, era menos expresiva que el perro. Ya aprendería a entenderla, supongo.

Por suerte cuando nos separamos, la que más me interesaba por lo que acababa de decir estaba en mi grupo: Olivia. Me acerqué a la chica algo emocionada por preguntarle sobre su carrera. -Hey, así que te fuiste sola tan joven a hacer danza a otra región? Yo tengo 17 y fue muy difícil que mi familia me dejara hacer este viaje incluso acompañada de Collie.- comencé. Bueno no era exactamente porque pensaran que no puedo cuidarme sola, más bien responsabilidades y que... creo que mi madre esperaba que se me pase lo de los concursos cuando crezca. -Qué tal es ese lugar, Kalos? Hay buen ambiente para los artistas? Trabajabas con pokemon? Debe ser muy diferente a los Concursos imagino! Ah y qué pasó, por qué lo dejaste?- me di cuenta al final. Eso era importante también, tenía saber qué precauciones tomar.

Picard se distrajo con algo en los arbustos, lo que hizo que Atlas ladre y yo le preste atención al resto del grupo. Nonnie andaba algo preocupada por cómo llegar a la otra isla. -El puerto es un buen lugar donde comenzar. No creo que el mar esté tan mal como para no poder navegar hasta la isla, a menos que haya rápidos. Las islas no parecen estar tan lejos entre sí.- opiné mirando al horizonte. -Y si la gente tiene miedo de llevarnos, solo necesitamos conseguir una embarcación, seguro yo puedo manejarla!- Puse las manos en mi cadera en pose confiada.

Sino podríamos pedir a algunos pokemon que nos ayuden... pero tal vez al resto no les guste tanto la idea de mojarse; y conseguir cinco que nos hagan caso puede llegar a ser difícil, ya en casa Kumalin y Bato varias veces no me hacían caso si no tenían ganas.

En fin, el puerto era la primera parada de todos modos. Y si estábamos en un bote, había más chances de hablar con Nonnie sobre sus amigos del Circo sin que salga corriendo de nuevo. También quería preguntarle sobre las otras regiones que había mencionado, es bueno tener información de todos lados. Miré a nuestro alrededor a ver si podía divisar algún barco cerca ya.

// no sé bien donde estamos pero eso, per+det //
:
7, 4, 5

Leon



-Ok, la primer ronda va por mi cuenta, en cuanto encontremos un lugar para tomarlas- dije levantando mi skate y poniéndomelo bajo el brazo. No se si en algún momento acepté la apuesta, pero de haber ganado de seguro se la hubiera hecho pagar, asique...

-Lindo detalle -dije señalándo las siluetas de un spinda en su skate. -Creo que es tierno, Chloe ser muy importante en tu vida para haberse ganado un lugar ahi-. Seguimos hablando de...nada durante un tiempo mas, hasta que finalmente Luca y Pocra, a quienes habíamos dejado atras se nos unieron.

Avanzamos por la tranquila ciudad y llegamos a la central donde nos encontraríamos con el arqueólogo ese. Luca se disponía a abrir la puerta cuando el doc nos reunió en un pequeño círculo, para nada llamativo, si queríamos nezclarnos entre los habitantes normales habíamos empezado mal.

-En parte es verdad lo que decis doc, pero... De los tres bandos, dos intentaron matarnos y otro nos dio regalos y un viaje en avión.
Por otro lado, los pedacitos estos de llaves los vamos a tener nosotros, y cuándo tengamos mas información de a que carajo nos enfrentamos, o que hace realmente esa llave nosotros podemos ser el cuarto bando, y hacer lo que nos parezca, no? Bueno, si sobrevivimos a la busqueda...


Cuando la pequeña reunión finalizó entramos a la central. Entre el caos de ahi adentro sentimos una voz familiar.

-Ey, es el chico de los phanphys!- dije, una vez mas resaltando lo obvio. -Ahora no, Cachi... Buscamos a un arqueólogo de verdad, y no a uno que cava con phanphys buscando cosas raras en las ruinas..... Ay no! Decime que no te manda un tal Enzo!-
La idea de que este chico fuera nuestro refuerzo para salvar al mundo se me cruzó por la cabeza y..... temí por nuestras vidas.

Cole


Ah... Kanto. Nunca en mi jodida vida pensé que volvería acá, especialmente después de entrenamiento. Habia una razón por la cual me fui a la mierda en la primera oportunidad que tuve, aunque sea a un pueblito de pesca en el medio de la nada en Hoenn. Liga de mierda. Especialmente la Elite mas joven, la que nos tiro todo el quilombo encima y nos culpo cuando salio mal su plan de re-abrir la planta eléctrica. Si, seguro, nosotros los jóvenes pelotudos en entrenamiento causamos todo ese quilombo, no la cantidad abismal de Pokemon eléctricos junto a... lo que sea que haya sido eso aquella noche. Esa luz... no creo nunca haber visto un trueno tan enorme; sentí como si el cielo se hubiera partido a la mitad.

Preferimos creer que no fue la culpa de nadie, recuerdo su sonrisa falsa de hija de puta cuando le dijo eso a nuestro general, pose firme como un pilar de hielo. Sin embargo... el publico va a apuntar dedos de todas formas. Espero que entienda...

Sacudí la cabeza, gruñendo. Esto no era el Kanto que recordaba. Es un lugar alejado; unas islas para vacacionar y, si bien teníamos un limite de tiempo y este no era mi tipo de lugar favorito para relajarme, debería aprovecharlo lo mas posible.

-Estoy de acuerdo; alguna forma tiene que haber de moverse entre las islas, especialmente para un lugar tan turístico como este. -dije. -Mira; creo que por allá es el puerto. Busquemos alguien que se vea... al menos un poco confiable para que nos lleve. Fondos tenemos, al menos creo que suficiente para un viaje. Después vemos como nos la arreglamos.

Mientras tanto, note como Day le hablaba sin parar a la pobre chica de forma que solamente ella sabia como hacer. No pude evitar sonreír. Tenias que estar prestando demasiada atención para registrar las trescientas palabras por minuto que decía ella.

-Preferiría que maneje... un capitán. -dije. -No que no te tenga confianza pero... si llega a salir algo mal dudo que podamos salir sanos y salvo sin ningún buen Pokemon de agua.
Mel

Mi Pequeño avión me abandonó, no podía superar esta traición. Kanto es un lugar extraño, los aviones abandonan a la gente, espero que no le pase nada.

-Si necesitabamos ir a otra isla, podríamos haber usado mi avión...- dije, lamentándome la perdída de mi querido avión, nuestro romance fue corto, pero va a estar siempre en mi memoria.


-Pero sin poder contar con mi avión, me parece que el puerto es un buen lugar, además según me contaron, suele haber buena mercadería que no se puede conseguir en todos lados.


Ace



Nos detuvimos después de hacer una buena carrera. León era mejor de lo que pensaba, pero la copa se queda en casa por supuesto. Igual me cae bien, supongo que entro skaters nos entendemos, es algo natural vemos cosas que nadie puede ver. Son boludeces, como por ejemplo se que si salto de la calle con una fuerza determinada que mi cuerpo entiende, puedo saltar esa valla, puedo ver el movimiento en mi mente y se exactamente donde voy aterrizar antes de que pase. Como dije boludeces...

-Ok, la primer ronda va por mi cuenta, en cuanto encontremos un lugar para tomarlas- dijo finalmente, un buen perdedor eso me agrada.

-Eso déjamelo a mí, soy bueno encontrando lugares donde escabiar- le dije con un ok en mi mano- Bueno, la mitad del crédito es para Chloe, tiene nariz para el alcohol, la mayoría de las fiestas a las que vamos es ella quien me arrastra, bueno tampoco es que yo ejerza mucha resistencia.- rei finalmente.

Seguimos rodando un toque mas y León se fijó en el diseño de mi skate.

-No seas cursi, pero si, supongo que es la manera de agradecerle por acompañarme siempre, nos conocimos en medio de mucha mierda que se yo y nunca tuve un mango para pagarle más que con mi arte. Tengo un par mas si queres ver- dije sacando un cuaderno de la mochila.

Pero Poqui se acercó y nos empezó a hablar de lo desconfianza que tenia y que se yo bla bla, ya estábamos todos muertos igual, el tema era resolver cuanto nos quedaba.

-Que se yo Poc, supongo que no podemos confiar en nadie, tampoco es que te conozca hace tanto, pero me salvaste y eso me hace confiar en vos, igualmente cualquier podría ser un espía de alguno de esos bandos… ¿o es mucho quilombo?- medite un segundo- tampoco es que confíe en mucho en todos los demás, sin ofender León y ¿Como era tu nombre?- le dije al otro- Cuando estaba escupiendo sangre y rayos, nadie salto a defenderme o algo asi que… ¿que tanto puedo confiar?- dije riendo, qué importaba, igual era una rata callejera después de todo, alta autoestima tengo ¿no?

Todavia no entendia bien que era lo que teníamos que hacer ni qué era lo que estábamos buscando, pero la chica reportera lo tenía super claro, por lo que la seguimos a una torre media rara.

-Que lugar feo, la falta tanta vida.

Salimos después de un rato y la chica dijo algo como “donde vamos a encontrar un arqueólogo y el gil del chico del túnel apareció”

-Para para, ahora deci, ¿donde vamos a encontrar una pila de plata?- dije tocándole emocionado el hombro.
Rhiannon


Picard siguió olfateando unos segundos más, hasta que bajó las orejas con pena, debía de haber perdido el rastro y... el olor del puerto era fuerte, y eso no debía ayudarlo.
Si bien el puerto no era tan gran como el de Olivine, varias embarcaciones se encontraban estacionadas allí. La mayoría parecían estar sin uso, con sus velas cerradas y amarradas, además de que una gran parte parecían ser de transporte y no de carga.
Darya parecía convencida de poder manejar una embarcación por su cuenta, aunque por la mirada de Cole supuse no eran tan buena idea. Además... el tema del mar. Se veía tranquilo a pesar de las advertencias que nos habían dado.
-Quizá el barco no es tan mala idea, aunque no sé cuánto tardaremos entre isla e isla. Necesitaríamos un barco bastante rápido... -comenté al resto mientras nos aproximábamos cada vez más al puerto.
Una vez allí comenzamos a observar a nuestro alrededor. No estaba muy segura de con quién podríamos comenzar a charlar. Había un pequeño puesto que vendía elementos de pesca, como cañas y anzuelos, otro vendía agua, otro los periódicos con las últimas noticias y a un lado de este último un par de niñas pequeñas tenían un pequeño puesto de limonada. El resto de los puestos estaban cerrados.
-Cierto, es temprano. Podemos ir preguntando ahora o esperar a que se haga mas tarde y... -Picard comenzó a ladrar nuevamente, poniéndonos a todos en alerta. Observé a nuestro alrededor, y luego de ver que las niñas señalaban al rockruff emocionadas, me encontré con el sentret de antes mirándonos fijamente a unos metros, parado sobre su cola- ¿Por qué creo que quiere algo con nosotros?

El sentret posó su mirada sobre cada uno de los grupos, y sus ojos se iluminaron al fijarse en Darya. Rápidamente, se impulsó sobre su cola, dio un enorme salto y trotó hasta la chica, se tiró sobre ella y le arrancó el collar con forma de gota.
-¡Hey! -le grité y Picard comenzó a perseguirlo mientras escapaba, avanzando en paralelo al puerto. Se supone que esos pokémon no son muy rápidos, pero este se aprovechaba de su cola, usándola agilmente para saltar sobre los techos, contra las paredes, pasando por lugares incómodos para cualquier persona o pokémon que no fuera pequeño.
Tuve que detenerme varias veces hasta encontrar por donde avanzar y alcanzar a Pic, pero en un momento no pude hacerlo más, de la nada una red de pesca cayó encima mío, mientras una voz claramente infantil y sumamente chillona gritaba por encima mío.
-¡Déjalo! -al levantar la mirada pude ver a un niño de pelo oscuro sumamente enojado, parado sobre el techo de un puesto cerrado. Tenía una gomera en la mano y estaba apuntándome con una piedra pequeña cargada. No iba a hacerme daño pero... -¡Si te mueves disparo! -gritó, confiando totalmente en la capacidad de su arma. El sentret se paró a su lado, con el collar de Darya en sus manos.
Algo pareció alertar al chico, que observó a mis espaldas con terror. Ah, debían ser el resto que finalmente me habían alcanzado. Creo que ya deberían estar acostumbrados a mi capacidad a irme sin aviso. El niño sacó de un bolsillo una pokebola común y liberó a un rattata frente a mi, pero en su cara pude notar miedo, sus labios temblaban- No... no lo tocarán... -dijo como pudo, dando pasos para atrás, poco a poco.

-¡Ya fue suficiente! ¡Te quiero abajo de ese techo ahora mismo! -pero esa voz no me era familiar. Era el de una mujer adulta. Giré un poco la cabeza como pude debajo del peso de la red y llegué a visualizar una figura alta y delgada, vestía con una pollera larga y estaba cargada de collares y pulseras artesanales. No pude ver mucho más con claridad, pero sí había algo que me llamó la atención de aquella mujer: su cabello era muy claro, casi blanco, y eso no se coincidía con la edad que parecía tener.
Imagen
Isla Prima – Centro de comunicaciones


-¡Encontrar un montón de dinero aquí será fácil! -dijo Lucrezia con algo de entusiasmo ante la sugerencia de Ace, pero nada sucedió. Ni siquiera una moneda a la vista que pudieran agarrar- Bueno, nos hubiese venido muy bien -comentó la chica levantando los hombros y voltéandose a ver al muchacho que se les había presentado frente a ellos. Lo observó de arriba a abajo, y luego soltó- Perdón... pero... voy a asumir este es el arqueólogo que estábamos buscando.
-Ehm... en las ruinas estaba haciendo un trabajo bastante importante... -el hombre se llevó una mano a la cabeza mientras intentaba recuperarse de las palabras de Leon, mientras que con otra mano tapaba el par de pokebolas que se asomaban por debajo de su camisa- Mejor que ellas no se enteren, tienen demasiado orgullo.
-¿Y qué trabajo era par ser tan importante? -Luca lo enfrentó señalándolo con el lápiz y cuaderno en mano- No, a ver, vayamos por partes. ¿Nombre?
-Daic-- -el hombre respondió sin pensarlo, casi como una orden, pero la chica no lo dejó terminar de responder.
-¿Edad?
-28.
-¿Profesión?
-Arqueólogo.
-¿Lugar de origen?
-Violet, Johto.
-¿Qué hizo ayer por la noche?
-Cené un revuelto de verduras y... No entiendo qué tiene que ver eso con--...
-Nada -la muchacha cerró el cuaderno con fuerza- A menos que estuvieras haciendo otra cosa y no nos quieras decir, pero estás en tu derecho a mentir, Lucrezia, dime Luca, periodista, un gusto -la chica le dio una mano- Tenemos poco tiempo, así que... ¿A dónde vamos a seguir hablando?
-Ehm... -el muchacho parecía algo intimidado por la actitud de la chica y le tomó unos segundos reaccionar- Siganme, hay una sala lista para que hablemos.

El grupo pasó por una puerta que indicaba el acceso restringido únicamente por el personal. Atravesaron un largo pasillo repleto de carteles de la compañía con fotos de antenas, teléfonos y televisores. El lugar parecía un poco descuidado en algunas zonas, pero en otras se notaba que habían pintado recientemente. Más de una vez se cruzaron con oficinas con las puertas semi abiertas, y quienes espiaron en su interior llegaron a divisar a pintores y albañiles trabajando en refacciones.
-Enzo me avisó que seguramente hoy por la mañana recibiría al grupo, pero no me dio ninguna descripción y no logré comunicarme con él hoy. Parece que ya se fue del hotel en el que estaba -comenzó el muchacho que en el trayecto saludó a algunas personas que vestían en camisa- ¡Pero es bueno ya conocerlos! Tenia miedo de que me mandaran con un montón de mercenarios o algo...
-¿Por qué? -Luca lo cuestionó.
-Por el apuro... ah, esta oficina. Pasen.

La oficina tenía algunos escritorios de trabajo con computadoras, una enorme pizarra con anotaciones y dibujos y en un rincón, sillones de color rojo con un dispenser de agua a un lado. Sobre la mesita que había entre los sillones, había un plato con galletas y tostadas, también saquitos para prepararse te o café.
-Si quieren pueden servirse algo -Daichi tomó asiento y probó una galleta, y mientras terminaba de tragarla, retomó la charla- Bueno, les decía, temía que fueran un montón de mercenarios sanguinarios o algo así, no iba a poder con ellos con las piernas delgadas que tengo. No estoy tan al tanto de cómo se conformó el grupo o qué decisiones llevaron a elegirlos. Hasta hace unos días no me habían dicho nada y ya estaba pensando que la expedición se había cancelado... Por eso cuando de pronto se contactaron conmigo y me dijeron ¡Ey, en dos días tienes que tomar un avión a las Islas! Me asusté.
-Se supone que nos ibas a poder ayudar con todo esto de...
-La llave -Daichi se tornó serio- Sí. Pasé por las Ruinas Alpha buscando algo que las conectara con la civilización que estamos investigando. Allí pude dar con esto -el hombre sacó un bolso de un lado del sillón y se lo puso sobre las piernas. De su interior sacó algo no muy grande, pero pesado, y lo colocó sobre la mesa: era un trozo de piedra con inscripciones- Solo pude encontrar este fragmento, poco después la voz aquella en las ruinas... comenzó a hablar, y distintos pokémon comenzaron a perseguirnos. Semanas anteriores otro grupo de arqueólogos estuvo trabajando allí sin problema ni señales de.. voces extrañas. Se ve que algo que sucedió la alteró. No sé si sea el poco tiempo que queda, que di con esto o algo más.
-¿Voces? -Luca pareció confundida, pero por el rostro del resto, se dio cuenta de que el muchacho no debía estar mintiendo- Quizá era una ilusión o... no lo sé, un pokémon haciéndoles creer cosas. Como sea... Necesito saber un poco sobre lo que pasó en las ruinas, no estuve allí -comentó finalmente la chica observando a Leon en búsqueda de respuesta.
-Me sugirieron que podrían ser espíritus de habitantes del pasado pero...
-¿Espíritus? -la cara de Lucrezia se tornó blanca- Bueno, dejen, no necesito saber nada -dijo rápidamente antes de que alguien abriera la boca- ¿De qué nos sirve la piedra esta?
Daichi colocó un dedo sobre la susodicha piedra, y a medida que recorría cada una de las líneas, las traducía para el resto:

“Allí donde habitamos alguna vez
depositamos la clave para protegerla
Repartida en siete como nosotros,
costó la vida de algunos,
y costará la de quienes la quieran alcanzar.
El viaje hasta su refugio, si ha de ser, solo para la llave será"


-Estas marcas al borde demuestran que el texto seguía. Mi intención es conseguir el resto. Ciertos elementos de civilizaciones que habitaron las islas Sevii en el pasado coinciden con las Ruinas Alpha, como elementos arquitectónicos y restos de indumentaria, por lo llegamos a la conclusión de que al decir 'repartidos en siete como nosotros' se referían a que habitaban las siete islas. Y sobre dónde están escondidas estas 'claves', bueno... colocar una dentro de cuevas de un volcán activo aquel entonces no les parecía mala idea.
Imagen
Olivia


Todos contaron un poco más sobre si mismos, algunos tenían historias un poco trágicas, otros no tanto, eramos como una montaña rusa de emociones, quizás hasta yo la había sacado más barata que los demás. Bueno si descontamos un par de incidentes y gente en el hospital por mi culpa, pero bueno, la guerra seguro fue peor!

Terminamos separándonos en dos grupos, collie bb, day, cirquerar traidora y mel vendrían conmigo a las islas que sonaban como cuatro, cinco y seis mientras que los demás se irían a las primeras tres islas empezando por esta supongo. Si bien no confío en la chica de pelo azul por sus lealtades extrañas era verdad que debíamos irnos al puerto si queríamos arrancar con algo de una buena vez. Mientras caminábamos hacia lo que creíamos seria el puerto se me acerco Darya, había notado que se había interesado un poco al escuchar un poco sobre mi. La muchacha comenzó a hablar rápido haciendo millones de preguntas mientras me contaba un poco sobre ella, debo decir que me recordaba un poco a Leticia, mi compañera de baile, ella siempre hablaba asi.

-Muchas preguntas veo, quizás pueda contestarte todas con un poco mas de detalle.-

[Reveal] Spoiler: Flashback hace 5 años
-No puedo creer que por fin estoy aca!- Dijo la muchacha de pelo violeta mientras salía del aeuropuerto. Habia tenido un largo viaje desde Johto y después casi 3 aviones por fin había podido llegar a Lumiose City, sus ojos no paraban de encontrar detalles que le resultaran atractivos, años soñando con este momento y por fin había llegado, ya no estaba en una pequeña ciudad, ahora estaba en una hermosa metrópolis que parecia respirar arte por donde se lo mirara.

Olivia respiro hondo mientras cerraba los ojos dejándose invadir por las melodías de la ciudad, sabia que no estaba aca de vacaciones y que el verdadero trabajo comenzaría apenas llegue a la academia, pero mientras tanto por que no disfrutar, habían sido años largos de estudio y mucho apoyo de sus padres, quienes lejos de volverse locos ante la idea de que su hija viajara a otro continente estaban orgullosos. Quizas era de las veces que más disfruto que sus padres fueran tan liberales.

La chica se adentro entre la multitud de personas con su mapa en mano, sabia que el teatro estaba cerca de la iglesia por lo que no debería ser muy difícil de encontrarlo, solo tenia que pasar por una plaza o algo asi y llegaría, realmente las direcciones no eran lo suyo, sumado a que cada tanto levantaba la vista para observar a los artistas callejeros hacer sus propios shows.
Por fin estaba cerca del lugar o por lo menos la Iglesia en remodelación era una de ellas. -Según esto tengo que caminar un poco mas y voy a ver …-

-Cuidado!- grito una voz masculina mientras la tomaba del hombro justo antes de que chocara contra un monton de cajas de madera de una construcción. -Por Arceus, tenes que tener más cuidado, no ves que es peligroso?- Olivia se dio vuelta para ver a su salvador, un chico alto de cabello marron y unos hermosos ojos celestes que la miraban con preocupación, llevaba una camisa y jeans, en su cuello colgaba una cruz con un símbolo religioso, parecía joven, apenas unos 18 años como para ser cura o algo asi. -Ugh sos nueva por aca verdad?

Fin flashback

Sacudí un poco mi cabeza volviendo a la realidad. -Claro que es una ciudad ideal para los artistas, mi familia me apoyo mucho en mis decisiones artísticas desde pequeña por más que no fuera lo normal en la familia, en cuanto a los pokemons, trabajábamos mucho con ellos durante algunos de los ballets, nos ayudaban con los efectos.- eludí la ultima pregunta, no quería tener que revelar tanto sobre como termino mi carrera en Lumiose, no todavía, quizás cuando hasta yo termine de procesarlo lo cuente.

Llegamos al puerto en poco tiempo, estas islas no parecen ser tan grandes o somos gente que camina muy rápido, el olor fuerte invadía nuestras narices y casi daba un poco de asco. Darya parecia bastante emocionada y con ganas de robarse un barco, no soy quien para decirle qué hacer pero preferiría que lo manejara algún bombono marinero con brazos fuertes y un amor en cada puerto, habrá alguno aca? Levante mi vista para ver si encontraba algo pero solo vi un Sentret. La criatura salió impulsada contra day tomando su collar y corriendo, la chica cirquera le grito mientras lo seguía. -Vamos a tener que correr?- Comente con pocas ganas antes de seguirla.

Tardamos un par de minutos en encontrarla aunque no esperaba encontrarla asi, debajo de una red siendo apuntada por un nene con una gomera y una señora de cabello casi blanco que parecia estar retando al chico. -chicos, creen que tendríamos que hacer algo al respecto?- comenté al resto del grupo.

-Hola!- dije mientras me acercaba con cuidado y una pokeball en la mano por si las dudas, no queria meterme en esto pero quizás iba a tener que ser necesario. -Disculpen la intromisión pero el collar que se llevaron es de mi amiga y me gustaría que nos lo devolvieran, también la chica de la red pero sobre todo el collar.-


/Carisma + persuasión para que nos den las cositas sin tener que ir a los bifes/
:
6, 2, 1, 1, 1
Darya


Qué raro que a esta hora hubiera tan poco movimiento en el puerto, incluso para ser una isla pequeña, en Pacifidlog arrancábamos mucho más temprano. -No sé manejar una lancha... Aunque sería divertido.- respondí cuando Nonnie dijo que íbamos a necesitar un bote más rápido.

No llegué a reaccionar a los ladridos de Picard, Atlas tampoco. Antes de que me diera cuenta, algo me trepó, pegó contra el pecho y salió disparado de nuevo alejándose. Un pokemon marrón que no reconocí corría por el puerto con algo en la pata, algo brillante y azul...

Me llevé la mano a la garganta, como si me hubiera quedado sin aire abajo del agua y me estuviera ahogando. Ese hilo nunca se había roto, nunca, ni cuando se me enganchaba con corales o algas, ni con las olas que me arrastraban cuando a veces no las veía venir, ni esa vez que un Carvanha me atacó. Pero esa... rata inmunda me lo acababa de arrancar.

-No no no...- murmuré intentando levantarme, me temblaban las piernas. Cómo iba a encontrar a Liwanag sin eso? Se supone me iba a guiar, yo creía en eso, era todo lo que me quedaba... -DEVOLVELO, EBAK!- grité a la vez que comenzaba a correr, casi tropezando varias veces en el camino, derrapando en cada esquina que el pokemon doblaba. Me costaba ver bien por dónde iba con las lágrimas nublándome la vista, y me costaba respirar con el nudo en la garganta, pero no importaba, no había forma que lo deje escaparse.

Por suerte esta vez sirvió que Nonnie salga corriendo más rápido que cualquiera de nosotros, pero me la terminé encontrando inmovilizada en un callejón. Inténté sacarle la red de encima mientras miraba por el lugar buscando al roedor. -Dónde se fue, dónde está?- le pregunté desesperada. La respuesta me llegó de encima nuestro, un niñito nos estaba señalando con una gomera. -Animate, pilyong bata, sabés lo que te voy a hacer cuando te agarre!- El nene liberó otra rata más para amenazarnos. Atlas saltaba ladrando en la pared que llevaba al techo donde el mocoso estaba parado, aunque sabría que no había forma de alcanzarlo.

Tuvimos que pausar un poco cuando una mujer apareció para retar al niño. Me recordaba a mi madre, si no fuera por el cabello claro, espero que sea igual de severa con su hijo cuando se manda una. Olivia le intentó explicar la situación pero... no sé qué le pasó, ni yo le entendí. -Si no se baja ya voy a subir a buscarlo!- les dije.

//mirá que me subo eh (?) Destreza//
:
7, 8, 1

Cole


Muchos barcos y pocos negocios. No era ese el nombre de una obra famosa de teatro o algo? Como sea, al menos para lo del transporte parecíamos tener muchas opciones si bien seria algo difícil el recargar nuestras provisiones. Eso me preocupaba mas por Maradona que otra cosa; se como sobrevivir con poco y Day... nunca probé esta hipótesis pero siento que podría sobrevivir de su optimismo solo.

-Si llegamos a ver una lancha o algo así puedo retar al dueño a unas pulseadas y si ganamos nos lleva a donde tenemos que ir. -les comente a los otros. -Así es como solíamos hacer las cosas en...

De nuevo nos interrumpió aquella... cosa... rata? Lo que sea que fuera, era muy lindo y peludito y me gustaría mucho atraparlo si no llegara a tener un entrenador. Le sonreí y trate de acercarme cuando golpeo su cola contra el suelo y salto. No fui lo suficientemente rápido para pararlo antes de que le sacara el collar a Day y se fuera corriendo hacia el otro lado como si vida dependiera de ello. Y considerando lo que acababa de hacer, es probable que lo hiciera.

-Hey! Bicho de mierda, veni para acá! -Grite, empezando a correr hacia el. -Te voy a pegar un revoleo en el o-

Demasiadas cosas pasaron al mismo tiempo. Casi me resbale al parar de correr cuando vi a una red volando hacia nosotros; se cerro alrededor de Rhiannon y la tiro al suelo. El pibe responsable se mostró ante nosotros, apuntándonos con una... gomera? En serio? Como si fuera poco nos estaba amenazando al mismo tiempo que su vieja lo cagaba a pedos.

-No te hagas el malo, pendejo. -Le conteste, casi gruñendo. -Devolve ese collar o...

-Si no se baja ya voy a subir a buscarlo! -Grito Day, incluso mas sacada que yo.

Fruncí el ceño y una idea se formo en mi mente. Casi me largo a reír.

-Sabes que... no es mala idea, Day.

Con firmeza la levante a Day, como si fuera una bolsa de papas, y dejando salir un grito de guerra la tire hacia arriba con toda mi fuerza, directo hacia el techo.

//Fuerza+Atletismo para tirar a Day al techo (?//

:
1, 5, 9, 9

:
2, 5, 1
Anterior 1 ... 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29 ... 33 Siguiente
493 mensajes Página 26 de 33

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados

cron