Acá tenés todo lo relacionado con Pokémon Reborn: Partidas en curso, reglas, dibujos, offtopic, shippings y más!
125 mensajes Página 8 de 9
Anterior 1 ... 5, 6, 7, 8, 9 Siguiente
Nitta


El mercado era bastante grande como para que pudiera recorrerlo por mi cuenta y en poco tiempo. No teníamos mucho así que...
Agradecí a los ancianos por el gesto y guardé mi porción de mermelada. Me hubiese gustado haberlos encontrado en otras circunstancias, pero si las cosas salen bien, estaba segura de que iría a verlos. De hecho se los prometí antes de que tomaran otra dirección. Antes de que me diera cuenta, el grupo también se había dividido un poco.
-Sí, puede ser... -sonreí algo apenada ante el gesto de Nicholas. Él sabía lo que me estaba estresando hacerme cargo de la empresa de mi familia los últimos meses. A veces se me olvida que hace dos años quería matarlo por como trataba a Bryce. Convengamos que lo sigue haciendo pero el oso ahora me tiene a mi para apoyarlo- Sé que Bryce tiene sueños de gloria pero la producción musical no es lo mío... -desde que hablé dormida cerca de él mientras soñaba con un Bryce bailando sobre un escenario, usando galera y moño, cada tanto aprovechaba la ocasión para molestarme con eso.

Por mi parte me dirigí a hacia un pasillo cuyo aroma me atraía. Era como si la corriente que me acompañaba trajera el olor a incienso hacia mí, y me costó resistirme. Ah, sí. Lo de la corriente. No era precisamente algo como Carlos, pero según había entendido de mi papá en su momento, cada uno de... nosotros, por decirle, se encuentra acompañado por un tipo de corriente de aire. Algunas tenían una suerte de voluntad propia, otras eran las que generaban las personas como resultado de sus acciones, su existencia, reflejaban su esencia. Era una relación extraña, algo difícil de entender para mi, y que no precisamente estaba interesada en comprender mucho más. Irónico, lo sé.
Los olores eran agradables y suaves, como así también los colores y sonidos. Había varios artistas de distinta índole por el sitio. Creo que debía comenzar a reconsiderar la idea de que me dijeran hippie.
Esquivé a una mujer que se apartaba molesta del lugar. No entendí. ¿Son vagos aunque intenten ganarse dinero para subsistir? Señora, no sería con un trabajo formal en una empresa pero no estaban tirados en la calle haciendo nada, estaban creando. Como sea. Me hubiese gustado quedarme a apreciar un poco a los artistas, pero el aroma me rodeaba y me obligaba a seguir avanzando hasta su origen.

El puesto tenía varios inciensos encendidos. Era algo embriagante, demasiado aromas juntos en un mismo lugar. Por suerte de cierta manera el aire alrededor de mi nariz estaba limpio como resultado de mi corriente, así que podía soportarlo mejor. Kyria por su parte se tapaba el pico, era mucho para ella. Se que no lo hacía de maleducada... así que la devolví a su pokebola por unos minutos, con la promesa de sacarla apenas saliéramos de aquel sector.
Antes de que pudiera profundizar mucho sobre los productos exhibidos, tenía a Nicholas al lado.
-Pensé que irías con el resto -comenté aceptando el vaso de leche y tomando un poco. ̶¿̶E̶s̶t̶o̶ ̶c̶u̶e̶n̶t̶a̶ ̶c̶o̶m̶o̶ ̶b̶e̶s̶o̶ ̶i̶n̶d̶i̶r̶e̶c̶t̶o̶?̶ Era deliciosa. Era leche de verdad, no como la del supermercado que parecía agua.
Presté atención a los carteles. Por algún motivo un aroma en particular me llamaba más la atención que el resto. Me recordaba a Galahad. A la noche en que lo conocí, al olor que siento al abrazarlo, incluso a su calidez. Levanté para mirar el recipiente con un poco más de atención. ¿En serio esas cosas podían potenciar ataques? No me imaginaba al minior con uno de esos colgado al cuerpo y menos girando a gran velocidad y con el incienso girando como boleadoras asesinas. Un peligro, pero me gustaría llevarme uno. Nicholas parecía pensar igual y preguntó el precio, tomándome de la muñeca donde estaba el dado. Sí, él sabía... un poco, muy poco.
Con el tiempo habíamos podido notar que aquella pulsera tenía una facultad particular de torcer ligeramente la suerte de la gente. Evitar tropezarse, encontrar una moneda en el suelo, esquivar a una Kyria volando a 80 km/h con deseos de abrazarte. Pero... él no sabía de dónde había venido. No le había contando de Reenira, ni la influencia que ella había ejercido en mi, ni que era responsable de... Me detuve. Le estaba sosteniendo la mano.

Ahogué un pequeño grito. Los gritos internos son mejores a veces. Atisbe a soltarlo, pero inmediatamente volví a sujetarla. Era cálido, en contradicción a su apellido. No quería soltarlo. De hecho... quería protegerlo.
Busqué su mirada y le susurré con el volumen suficiente como para que lo escucháramos solo nosotros dos.
-Nicky... Uhm... Decidí que los seguiré en esto -le comenté y aparté la mirada- Hay algo que tengo que averiguar. Puedo explicarte más pero... no frente al resto.
Noté a Kileo aproximarse al puesto. ¿Estaba con un alfajor en la boca? ¿Lando estaba con un vaso de leche y un sorbete? Sacudí la cabeza. Dudé en soltar la mano de Nicholas pero... no lo hice. No era como si Kileo no supiera nada y no me quisiera """"ayudar""""", según él, cuando tenía oportunidad.

Debía cambiar de tema.
-Perdón -le hablé al vendedor- Nos gustaría llevar... 3 o 4. ¿Hay posibilidades de un pequeño descuento? -sonreí sinceramente. En los últimos meses estaba intentando en poner en práctica un truco de mi mamá. No me parecía lo mejor pero... para mantener el negocio de la familia era útil.

//Carisma + lo que sea, es lo mismo en dados//
:
7, 5, 8
Imagen
Mint



Íbamos y veníamos con tarros de Dulce en nuestras manos su aroma era muy encantador te parece interesar más al llegar al mercado y ver su inmenso tamaño me quedé congelado es un lugar muy grande tal vez debí de haberlo visitado antes aunque aún pienso en donde estoy no estoy tan lejos de allí tal vez debería ir a visitar, cómo qué tal vez debería visitarla a pasado tiempo aunque no sé qué pudo haber pasado en este mundo tan loco ni las Arenas cambiantes salvan de los malos momentos.

Cuando terminamos dejar las mermeladas y recibir el agradecimiento de la pareja me puse a revisar más a detalle el lugar y pensaba si era el momento de hablar con ibaraki Miraba a mina volar a mi alrededor el resto del equipo había entrado a sus pokémon cuando empezamos el viaje en el vehículo la fogosa no le gustan Por eso no la deje afuera y kaeru bueno él está en su lugar, miraba hacia arriba para ver que estaba atento como siempre.

Miraba las tiendas buscando una con algo interesante y empecé a recordar al líder de gimnasio de hace rato y me acordé aquí hay otro gimnasio tal vez sería bueno enfrentarlo pero ir yo sólo podría ser peligroso puede ser buena idea para hablar con ibaraki y de paso enfrentaron gimnasio y conseguir la medalla al fin a veces pienso que es una obseción ya sin un fundamento mas pienso en ella y recuerdo el porque.


[Reveal] Spoiler:
Es doloroso recordar esa época tan oscura de mi vida era febrero llovía a fuera y lo sabía por había mucha humedad en el ambiente y el sonido aunque disfuso y distante se escuchaba al final del corredor. Yo pasaré otra noche encerrado en mi habitación sólo que esta vez la chispa que me mantenía alegre se había ido mis hermanos habían descubierto qué había traído un pokemon tardaron tres años en darse cuenta pero cuánto lo descubrieron se la llevaron de mi lado o pobre fogosa espero que estés bien tengo miedo y estoy solo aunque los libros a mi alrededor son un consuelo que más tengo. Soy forzado a hablar una lengua que no comprendo y a veces dudo de lo que sé aunque los libros ayudacen a pasar el tiempo cuánto más estaré aquí impotente, débil y con miedo. Después de descubrir que tenía un Pokémon que estaba en la pokebola y todo hiera se pasaba una y otra vez cada día luciendo sus medallas con muchos prepotencia contándome las historias de sus victorias en tono burlesco y disiendo que yo nunca podría conseguir una, pero un día sé que lo haré si conseguiré ni 1, ni 2 ni 3 conseguíre todas las medallas cueste lo que cueste lo que que tardar para así el día en mostrarle lo superior que soy que ella ya no atmoriza pero primero tengo escapar y para eso tengo qué esperar y ese tiempo es ahora.


Derrepente escuche un grito, un vendedor diciendo algo sobre una pocion que se comia una fruta y yo pense en el zorua de antes y fui a ver que no hiciera nada peligroso pero al llegar mas cerca escuche a iba rabiar por lo que me apresure hasta las afueras del mercado para encontrarla pero al llegar con ella o eso pense pero me encontre con un niña con mismas ropas.

-ibaraki..?!!-
Kileo


La pareja estaba tan agradecida que nos ofreció un frasco del dulce producto artesanal que elaboraban.

-Mira, Lando. Se ve delicioso, ¿no? - El Heatmor asintió con felicidad. - ¿Cómo se dice?

¡Mor!” respondió a modo de agradecimiento a la dulce anciana.

-Vamos a probarlo.- le dije a mi compañero con entusiasmo, mientras abría la tapa del frasco y hundía un dedo en la mermelada. -Probá un poco, amigo. - dije mientras saboreaba con los ojos cerrados. Era tan deliciosa como se veía. Me disponía a una segunda probada, así que metí el dedo otra vez en el recipiente, pero solo me encontré con el frio vidrio del fondo. Abrí los ojos con terror, solo para ver al condenado Heatmor con todo el hocico cubierto de mermelada mientras se relamía con su flamígera lengua. -No… Decime que no lo hiciste…- pronuncié despacio, mientras él notaba mi expresión y cambio de tono. - ¡¿Cómo pudiste?! ¡Solo le di una mísera probada! Sos un glotón…- terminé resignado. Lando casi sale corriendo cuando comencé a hablar.

Entramos en el almacén. Parecía muy bien organizado y bien provisto de variedad. Giramos hacia la izquierda que parecía el ala de bienes de consumo como pociones, pokeballs y demás. De pronto casi le da un paro a Lando cuando un vendedor muy… digamos… efusivo se nos acercó acompañado de su hija que venía tapándose la cara con una mano.
¡Caballero! ¡Usted! Venga y pruebe esto, ¡es una muestra gratis!” me dijo y me extendió un vaso de leche. La chica le ofreció otro a Lando.

-Muchas grac…- “¡Pruebe estas deliciosas berries que curan todo dolor de articulaciones!” me interrumpió otra vendedora. -Eh… Si, gracias. Yo… - “Su Heatmor podría sufrir el ataque de algún Pokémon tipo veneno, ¿Por qué no se lleva algunas de mis antídotos?” se interponía otro antes de que pueda terminar la frase. “¡Tonterías! Lo que de verdad mantendrá en estado a tu Pokémon son estas raíces amargas. Mire, tome un poco.” le compitió una mujer de pronto. -Yo sólo…- “¡Queso de Gogoat! ¡Pruebe, pruebe!” se acercó una señorita morena con una bandeja llena de su producto.

Me tomó un rato, pero finalmente le preste atención a lo que me quería vender cada uno. Terminé comprando una botella de leche (ya que a Lando pareció gustarle mucho), un antídoto (porque el vendedor me dejo un poco paranoico) y tres Greatball por las dudas. $200 de gasto. He tenido peores. Se me acercaron un par de comerciantes más, menos acosadores que los anteriores, que me ofrecieron unas golosinas y postrecitos dulces. “Este lugar me agrada” pensé.

Seguimos recorriendo el mercado y llegamos a un sector que me hizo sentir muy cómodo: artesanías.

-Tu estilo es realmente hermoso. Felicidades. - le dije a un chico que pintaba a una chica mientras esta bailaba. Me colgué mirando a otra artista que pintaba con aerosoles y hacia paisajes en cuestión de minutos, mientras un dueto de armónicas sacaba algunas monedas de su música. Lando tiraba de mi camisa con la mano que no sostenía su vaso de leche (con un sorbete que no se de dónde sacó) y me indicaba distintos artistas. Me recordó a mis años en la escuela de arte y cómo empecé a dominar mis habilidades especiales que afloraban desde mi temprana edad, cómo aprendí a darles una guía y a usar las técnicas artísticas como catalizador para expresarlas.

Un fuerte aunque agradable aroma me sacó de mi viaje nostálgico. Parecía provenir de un local que se encontraba a unos metros. No suelo ser fanático de los inciensos, pero me dio curiosidad. Podía sentir cómo las pokeballs de Aldy y Rancor se agitaban un poco.

- ¿Qué pasa? - les pregunté. Seguí caminando hacia el puesto con las palmas hacia arriba frente al pecho y las esferas con mis rocosos compañeros sobre estas. Tuve que sostener con la boca el alfajor que venía comiendo ya que no tenía manos libres (y porque no confío en Lando para que me lo sostenga). No quería perderlos de vista ya que se agitaban a medida que nos acercábamos al puesto. Al llegar, me encontré con Frost y Nitta… tomados de la mano. Me miraron. Los miré. Una sonrisa cómplice se dibujó automáticamente tras mi alfajor. Les guiñe un ojo en señal de aprobación, como siempre. La vibración en mis manos me hizo volver a concentrarme en lo que estaba haciendo. Paseé las pokeballs por delante de cada uno de los recipientes que despedían aroma, pero había uno que más les llamaba la atención. “Rock Incense” decía la etiqueta. Si a los chicos les gustaba, debía conseguírselo. Sabía que estaba corto de efectivo así que puse en acción el plan B.

-Disculpe, - me dirigí a la persona que manejaba el puesto.- estoy interesado en comprar ese incienso, pero estoy corto de capital. Le ofrezco un trueque: usted me da un descuento (importante) y yo le doy lo que tengo de efectivo y un Meiola auténtico y personalizado. Piénselo por favor, como colegas artesanos, somos del mismo sindicato. - le dije mientras sacaba mi equipo de la valija y me disponía a hacer una hermosa pintura del mercado y todos los matices que presentaba.

//carisma + expresión, para convencer al vendedor con una hermosa obra de arte alolense//

:
9, 1, 9, 7, 2, 3, 6, 8, 4
Maxwell


Eva trabajaba muy dignamente y yo ayudaba de la misma forma, no podes pedirle a un amiga que trabaja y quedarte mirando. El brazalete que le había hecho con el mystic water de Nico brillaba con el incandescente sol.

Sus tentáculos se enredaban en los frascos y los transportaban con elegancia, pero le era difícil soltarlos, las ventosas se pegaban asi que tenia que ayudarla un poco. Después que terminó dio un saludo militar que respondí de igual manera y volvió a su pokebola.

Yannick empezó a hablar con pasión del tema de fantasmas, se le notaba en los ojos que era algo que verdaderamente le interesaba. Yo como buen nerd que soy, saque mi pequeña libreta negra, que estaba llena de datos que había recopilado con los años. La había usado para anotar todas las debilidades y resistencias de los pokemon, me había dado cuenta cuando enfrentamos a Mallorie y le pedí consejo a Frost de que sabía muy poco del mundo de estas criaturas. Más allá de este dato que a nadie le importa, empecé a anotar cada palabra que Yann decía con mucho cuidado, mi letra era horripilante.

-Que interesante, siempre me preocupe por aspectos de la vida- dije mientras creaba la pequeña bola amarilla rebosante de vida- pero la muerte siempre fue algo que daba por sentado, un concepto finito que no era más que eso, un estado.- en la otra mano sujetaba ahora una bola del mismo tamaño oscura, pero no era de muerte, era depresión, malestar y desesperación en estado físico. Dibuje un pequeño símbolo de yin y yang que se dispersó al instante- Pero supongo que son dos caras de la misma moneda…

-Disculpa, me puse muy intenso- le dije riendo incómodo.

Pense por un segundo, quizas podria..., ¿Me haría más mal que bien?

-¿Porque se mantienen en este mundo?- la curiosidad me carcomía- ¿Sería posible contactarse con alguien específico?- continue esperanzado.

Continuamos hablando un rato hasta que el mermelero nos dio un frasco a cada uno. Le agradecí y abrí mi maletín en el suelo. Había cambiado el modelo y este era más moderno, bueno el anterior era simplemente un cacho de cuero con manijas a decir verdad, varios pisos y estantes pequeños se separaron del centro, cada separación tenía una pequeña hierba, frascos, pokebolas, todo lo que se puede necesitar para el viaje. Guarde la mermelada en uno de los compartimientos. Seguramente en casa les vas a gustar probar algo así.

Me dirigí a Epi que estaba mirando algo con Cameron y la invite a dar una vuelta para mirar las artesanías.

-ya que estamos acá, miremos quizás encontremos algo interesante- le dije con una sonrisa.

//Manipulacion+persuacion// (miren que horrible le pifeo)
:
6, 4, 5, 5, 7
Unova -Driftveil City



La densa niebla de los inciensos aromaticos llenaba los pasillos. Los aromas se confundian con los densos efluvios de los distintos pigmentos que los artistas usaban para sus obras. Nitta y Nicholas se encontraban cerca del puesto de donde salian la mayor parte de las nubes aromaticas, pronto Kileo se les unio junto con su Heatmor que miraba algo decepcionado su vaso vacio y a su entrenador de forma intermitente.

-Ah, por supuesto que hay un pequeño descuento para una pareja tan adorable! - Dijo el hombre en un tono mucho mas alto del que correspondia al lugar.- En que estan interesados? Veamos...con un pequeño descuento por parte de la casa a cambio de...digamos...un poco de publicidad, podriamos hacerles un descuento de hasta $200 por cada articulo que compren! - El hombre les mostro todos los inciensos que llenaban de nubes el lugar, muy emocionado. Una criatura salio de entre el humo, era gris muy claro y parecia levitar. Por un momento duraron si era una criatura o un adorno, hasta que el Pokemon les sonrio animadamente. - Chime, no asustes a los clientes.- Dijo el hombre mientras el Chimecho levitaba alrededor de Nitta y Nicholas. - Disculpenlo, es el aroma que lo pone muy contento. - Dijo señalando un incienso blanco del cual salian nubes de humo muy sutiles. El aroma era dulce y algo citrico.

Mientras los entrenadores analizaban la oferta del vendedor, dos vendedores mas irrumpieron en el lugar cargados de bandejas. Tenian varias muestras gratis de distintos productos y comenzaron a ofrecerle nuevamente todo a Kileo. El Heatmor del chico de Alola lucia mas que contento de tener nuevamente que probar.

-Pruebe nuestra Miel de Combee, importada de Sinnoh! Solo $50 el pote!

-Lava Cookies! Lava Cookies! - Gritaba un hombre poniendole las galletas en la cara a los entrenadores.

Cerca de aquel puesto, rodeados de varias artesanias, Maxwell y Epiphone caminaban. La chica estaba encantada viendo a los artistas trabajando, incluso ella era quien comenzo a llevar del brazo al entrenador de un puesto al otro comentandole donde habia visto tecnicas similares en los viajes que realizo en el tiempo sin verse.

-En Virbank vimos a un hombre que hacia murales con aerosol que era impresionantes! - Dijo la chica emocionada. - Y...Ustedes que hicieron en este tiempo? Todos lucen mucho mas..maduros? - Maxwell noto que la chica sonreia mucho mas que en Kalos, tambien noto que llevaba colgando de su bolsillo una pokebola gris y azul con una luna en su parte superior. -Oh, esto fue un regalo de Jerome. No son los mejores hermanos, pero mi familia tampoco es un ejemplo de nada, asi que supongo que me llevo bien con ellos por que...no somos tan distintos. - Dijo la chica sonriendo en direccion a donde estaba el muchacho colorado hablando con Yannick y Nico. - Por cierto! - La chica reviso en su bolso algo de forma apresurada, al hacerlo la MoonBall cayo al piso abriendose, y de ella salio una criatura pequeña y rosa. El Cleffa miro confundido a su alrededor y al no encontrar a su dueña comenzo a llorar llamando la atencion de todos los presentes.-

Yannick y Nico escucharon el llanto desde donde estaban y vieron un Cleffa en el piso mientras Epiphone lo regañaba. Los entrenadores estaban junto a varios puestos de comida donde vendian viandas completas de comida casera. El precio era bastante accesible, ya que las raciones para una semana entera costaban $50. En su mayoria parecia ser gente de la misma ciudad que vendia comida en el lugar como forma de ganar un dinero extra.

-Trastornado? Yo? - Dijo Cameron en respuesta a lo que Nico habia dicho guiñandole el ojo. El muchacho rodeo a Yannick y a Nico amistosamente con sus brazos en una especie de incomodo abrazo grupal mientras caminaba. - Bueno Epi me conto algunas cosas de ustedes y yo no le crei...pero creo que tenia razon, son bastante especiales. -Dijo sonriendo, habia recuperado un poco el color en su rostro.- La verdad...si, es un poco raro pensar que alguien invisible nos esta viendo...pero hey, es interesante. Aunque...- De repente se paro, pensativo- Te sigue todo el tiempo? Incluso...eh...cuando...vas al...baño? - Pregunto el muchacho algo avergonzado, pero con legitima curiosidad. La inocencia del comentario les causo gracia a los entrenadores, quienes no pudieron evitar sonreir un poco. -Yo nunca tuve un...talento asi, digamos. Epi...ella hace cosas sin saberlo, sabian?

Un poco mas alejados en el mercado, pero mas cerca del lugar de los inciensos, el Zorua corria escapando de una Ibaraki que habia disminuido bastante en estatura. Sus razgos eran mucho mas aniñados y la ropa parecia quedarle algo mas grande y colgando. Un Growlithe iba tras ella persiguiendo tambien al Pokemon oscuro que se choco directamente contra Mint haciendolo caer. El Zorua reia con ganas mientras el joven de pelo verde luchaba por sacarselo de ensima y ponerse en pie. Los entrenadores dentro del puesto de inciensos salieron a ver que estaba ocurriendo y vieron la situacion.

-Es un Zorua? - Pregunto interesado el hombre del puesto de inciensos.

-Lava Cookies, lleve sus Lava Cookies!! - Interrumpio el vendedor poniendole nuevamente las galletas en la cara a todo quien se le cruzaba.


Yannick


-Eh... gracias, supongo.- dije algo sorprendido ante la reacción positiva de los tres. -Sé que a la gente no le importan esos tecnicismos, en realidad quieren saber sobre el tema pintoresco del ocultismo, o si sirve para algo.- Me encogí de hombros, era verdad también en este caso, de cierto modo. -Así que no duele si me dicen que no entendieron la mitad.- sonreí mirando a Max terminar de escribir. Si ve la cantidad de cuadernos llenos que tengo en casa, le da un infarto.

Consideré la persona sobre la que había hablado Nico, no sabía quién era esa Sabrina, pero por lo que describió sonaba como una Psíquica. -Y... lo mío no es tan útil como para proteger a otros.- Sobre todo no a la gente que quise ayudar en su momento. -Bah, ahora Frost me enseñó eso de las sombras, pero no lo manejo mucho todavía...- admití.

En las ocasiones que nos metíamos en quilombos o traspasábamos propiedad privada, lo único que podía lograr era hacer distracciones con la niebla. Considerando que era culpa de mis investigaciones y mi curiosidad que termináramos en la mayoría de esas situaciones, me decían que era lo mínimo que les debía: Hacer de blanco. Kevin siempre dijo que mis "truquitos" eran una bosta, pero él estaba en el grupo solo por la oportunidad de hacer cosas ilegales, y por Alan. Al menos Ceci lo callaba algunas veces, eso morboso era su estilo, y le parecía divertido desde que le conté en secundaria; aunque se enojara cada vez que me atrevía a decirle que algo de lo que creía sobre energías chocaba con alguna de mis teorías.

Volví a tocar la placa de mi pulsera, sintiendo la temperatura... Ya no importaban.

-Lo que vos hacés con el viento está muy bueno, y es más vistoso, encaja con vos.- le di una palmada en la espalda a Nico y sonreí sinceramente. Iba comentarle algo a Max sobre sus poderes también, pero me hizo otras consultas. Lo miré unos segundos, fueron más... honestas, creo. Personales. Claro, no habíamos hablado tanto de este tema en los días que lo visité, tenía otras cosas en la cabeza en ese momento. -Ehm... Como dije, es muy singular cada caso. Puede ser por querer vigilar a alguien o algo, por alguna cosa que no lograron realizar de su vida, em, por venganza, aunque suene cliché...- Carlos largó una carcajada amarga y me clavó la mirada. Me concentré en seguir explicando e ignorarlo. -He considerado varias teorías pero en el último tiempo la que más me convenció es que depende completamente de la persona, sin ninguna energía externa ni juzgado superior. Si aunque sea inconscientemente, alguien considera que algo no está bien o "terminado", si no es capaz de soltar una cuestión al momento de su muerte... es muy posible que se convierta en fantasma. Pero puede ser de muchas formas, a eso me referí con las escalas. Hay fantasmas que pueden llegar a ser vistos o escuchados, en mínima medida, por cualquiera incluso aunque no tengan mis poderes. Se los llaman Wisps, suelen tener bastante energía, sobre todo emocional, y la canalizan para comunicarse con nuestro mundo. Solo son apenas perceptibles por unos segundos, de ahí viene el nombre; y queman tanta energía que, si duran mucho tiempo, terminan encapsulados en un solo sentimiento, por lo general pena o furia. Estar en esa presencia afecta a la gente, suele ser porque las circunstancias de su muerte fueron menos que agradables-- Me di cuenta que eso no sonaba para nada esperanzador. Además, qué mierda estaba haciendo? No iba a contarles todos mis descubrimientos acá y ahora. Nada de esto le era relevante. -P-pero hay casos más... eh, lindos?- ofrecí. -Mi abuelo permaneció en la casa de su esposa por años luego de su muerte porque no quería que estuviera sola. La seguía a todos lados y siempre llevaba un aura de...- bajé la vista y la voz, -cariño y tranquilidad.- Recordé la sensación que me llenaba cuando era pequeño. Capaz por eso nunca les tuve miedo a los espíritus, convivir con él era casi agradable. -No creo que nadie se convierta en fantasma porque quiera pero... eso sería lo más cercano, supongo.- intenté sonreírle. -Ah y en cuanto a lo del contacto... Sí, ehm, puedo llegar a hacerlo con un par de cosas de por medio.- No era agradable ni simple, pero era algo que estaría dispuesto a hacer por él. -El tema es... tenés que saber dónde está ese espíritu y... estar preparado para decepcionarte. Capaz.- Me encogí un poco. -A veces lo que queda de una persona... no es lo que era cuando estaba viva.-

Nos separamos un poco después de eso, Max pareció quedarse pensando al respecto algo preocupado. Luego tendría que ir ver esas artesanías, si no le llevo algún souvenir a Dom por los favores que me hizo, me va a matar. Al menos resulté tener razón en cuanto a la comida, había buenos precios. Compré unas leches que aparentemente eran tanto para humanos como para pokemon (es seguro tomar esto así sin procesar?) y observé las viandas. No creo necesitar más que para una semana... o realmente espero no tardemos tanto. Si tiene que cubrirme por más turnos, Dom va a descubrir que existen los fantasmas y me va a matar dos veces. -Disculpe, habrá chance de que nos hagan descuento por decena?- le sonreí a unos de los vendedores.

//Carisma + Subterfugio que me vuelva a salir una tirada pls//
:
3, 8, 8, 8, 3, 4


Cameron parecía bastante entretenido a pesar de todo, nos contó de Epi y me preguntó más sobre Carlos, quien hizo un ruido de asco atrás nuestro ante el comentario. No pude evitar reírme, era lógico. -Seh, aunque tiene los suficientes modales como para no entrar. No digo que no sea incómodo pero es lo que me tocó en la vida.- bromeé. Me molestaba más imaginar cómo iba a hacer cuando volviera a vivir con lan, no todo se arregla con una puerta de por medio. Y bueno, que haya escuchado cada conversación que tuvimos con Alan, siempre que exclamaba algo no ayudaba para nada mi humor en esas situaciones.

Observé a Epi hablando animadamente con el doc, tenía un pokemon rosado en brazos. Un.. Cleffair, algo así? Uno de esos bichos que Nadia siempre decía eran del espacio. -Qué has notado?- le pregunté. -No me extrañaría que haga cosas sin darse cuenta. Incluso ahora que se la ve mejor, creer que puede ser diferente al resto no se le debe ni cruzar por la cabeza. Igual...- me volteé un poco hacia el chico, aunque no podía mucho por cómo nos tenía agarrados, -no necesitás hacer nada así de loco para ser especial. Y tampoco ser especial es tan genial.- Nico me miró, tenía que estar en desacuerdo con él esta vez. -Son cosas que pueden afectar toda tu vida, sí pero... depende mucho cómo las uses y qué quieras conseguir. Nadie te garantiza que sea... fácil.- me mordí la lengua ante el modo que usé esa palabra.
Ibaraki


El zorro maldito habia regresado por donde vinimos y atropelló a Mint en su camino. -Perdón...- Fue todo lo que alcancé a decirle al chico que parecia extrañamente más alto de lo normal, pero no pude prestarle mucha atención o el bicho endemoniado podia escaparse. Ahi estabamos, frente a frente, yo con una pokeball en mano, el aparato se sentia extrañamente grande.

Me di cuenta que algo de gente habia salido del mercado a ver que pasaba. -Es un Zorua?- Dijo una voz al fondo. Así que ese era el nombre de su especie.

-Zorua...-El pokemon reaccionó al escucharme. -Kiran, al frente!- Dije en tono firme, aunque sentí rara mi voz, ya me estaba imaginando lo que pasaba...

-Iba eres tu en serio?- Mint sonaba extremadamente sorprendido. -eres... una niña pequeña!!- Y esa era la confirmación que faltaba, pero no podia distraerme ahora con explicaciones, no si queria frenar al Zorua que buscaba sacarme de mis casillas con su risa.

-Ehh... Si...- Dije algo resignada, sabia que no podria volver a ser yo misma por un tiempo -Larga historia... Creo que no les conté que estuve en Lavarre los últimos meses.- Esperaba que Recordara lo que pasó en ese lugar hace 2 años, eso me ahorraria explicaciones por ahora.

-Algo más que contar? ahora me dirás que saliste con alguien tambien- Justo en ese momento sentí como un silencio incómodo se apoderó del lugar y juraria que una planta rodadora pasó por detras mio.

-......-

-EN SERIO???- Mint parecia muy enojado con esa revelación, dió media vuelta y se fue.

-Mint, no es lo que...- No podia alcanzarlo ahora. No queria decirselo de ese modo.

Apreté el puño sin poder decir nada, al punto que dolia, mucho. Vi que mi brazo se habia vuelto casi completamente rojo desde mi mano hasta el codo, traté de disimularlo con el color de mi chaleco, aunque no tardaria en gotear sangre, eso seria un gran problema.

-Kiran, Ember, no tengo tiempo para razonar con Zorua- Dije limpiandome una lágrima con mi mano sana.

/Ember +2 exitos/
:
7, 3

/Quema 10+/
:
3


Frost


Kileo se unió a nosotros saliendo de la nada cargado de diferentes muestras de comida que le habían regalado, el muchacho rubio también parecía muy interesado en conseguir algún incienso para su equipo poco tolerante al agua, tanto asi que termino ofreciendo negociar descuentos con el hombre. -Ah, por supuesto que hay un pequeño descuento para una pareja tan adorable! - respondió el vendedor, por unos segundos me quede mirándolo extraño hasta que recordé que estaba sosteniendo la mano de la hippie, en este tiempo el contacto entre nosotros se había vuelto bastante normal como para que me diera cuenta. Mire a la hippie en ese momento la chica parecía haberse puesto bastante roja y lista para negar al hombre lo que el hombre había dicho. Tuve que aguantarme la rosa mientras una extraña criatura celeste salía detrás del mostrador, el chimeco nos sonrió girando alrededor de nosotros a la vez que otros vendedores volvían a acosar al rubio de Alola.

Si bien no me molestaba estar sosteniendo su mano realmente necesitaba mis dos manos para poder comprar, de paso puedo darle un respiro. Tome uno de los inciensos marinos, el más oscuro que había, su precio me convencía bastante y me podía ser útil durante el viaje. -Creo que voy a llevarme este de acá, tenemos que ahorrar dinero, cuando vengan Junior vamos a tener otra boca para alimentar.- Bromee con el vendedor entregándole el dinero, creo que tendría que darme vuelta para ver que la hippe no este desmayada de la vergüenza pero creo que Gala se puede encargar de eso y luego quizás me mate. Mire en dirección contraria buscando a donde estaba el resto de nuestro grupo, básicamente todos seguían en la misma, el doctor con la hija del vagabundo, Yannick hablando de Carlos con los otros, Ibaraki contra el zorrito y nosotros acá.

-Prometo conseguirte algo para vos la próxima.- Le dije a la Emolga en mi hombro, por suerte la criatura no parecía muy interesada en los inciensos, si no hubiéramos tenido problemas, después de todo no soy un banco. Me agache en el suelo y saque la ultraball de mi bolsillo, sin mediar mucho liberé a la criatura frente a mi, el marill salió de la esfera con una sonrisa y me saludo con su pata. -Bueno, supongo que es hora de darte la bienvenida al grupo, no?- comente mirándolo, no recuerdo haber hecho esto con los demás pero eran otras las circunstancias en las que los conocí, yo no estaba tan acostumbrado a tener mis propios pokemons. Me quede unos segundos pensando en un buen nombre para el Marill, la peor parte era nombrarlos pero esto es lo que les da su propia identidad si me lo preguntan. Tome el incienso que había comprado y se lo entregue a la criatura. -Considéralo como un regalo por unirte al club, Elliot.- El pokemon acuático miro con alegría y tomo con sus cortas patitas muy feliz de tenerlo, por lo menos sirvió. Regresé al pokemon sin prestar mas atención, pobre, este va a ser de los pocos tranquilos que seguro vamos a tener.

-Bueno, creo que tendríamos que dejar de comprar cosas y tomarnos ese bus cuanto antes.- Le dije a mis dos compañeros humanos.- Señor, usted sabe dónde está la estación de bus?-
Nico


Me alegraba verlo a Yannick tan emocionado hablando sobre estas cosas. Si bien no pude memorizar el 100% de lo que dijo, entendí mas o menos la idea y sonaba muchísimo mas complicado de lo que hubiera pensado.

-Un día de estos cuando pases por Lumiose podrías ayudarme con uno de mis shows. -Le comente con una sonrisa. -Podrías hacer efectos especiales o hacer de narrador; como esa vez en Halloween.

Cameron y Epiphone también parecían interesados, aunque ella estaba algo ocupada con el Pokemon raro ese que llevaba. Al menos Max estaba de relativamente buen humor.

-Y sobre eso de ser especial... entiendo porque no estas de acuerdo conmigo. -Le dije a Yannick. -Pero sigo creyendo que te estas dando muy poco crédito por lo que haces.

Con eso dicho, y ya que estábamos en el mercado, me acerque al señor ruidoso que vendía Lava Cookies y le enseñe mi mejor sonrisa.

-Disculpe, ¿Cuantas tendría que comprar para que me de descuento?

//Carisma+Subterfugio(Suerte)//

:
4, 8, 2, 3, 4
Mint



Repentinamente el zorro a que Iba perseguia impacto contra mí lo que me provocó caer al piso tras recuperarme y sacarme al zorro de encima no me preocupe por este pokémon sino por la apariencia de iba -Iba eres tu en serio?- no podia comprender el que le paso -eres... una niña pequeña!!- su respuesta tan evasiva del tema tratando de apresurar su conclusion con un "eh... si" y "no les conte que estuve en lavarre..." la verdad es que no sabia que responder ya no entendia nada y trate de responder con humor para relajar el ambiente
-Algo más que contar? ahora me dirás que saliste con alguien tambien- pero un silencio se adueño del momento.
-ENSERIO???- lo que dije con tonteria me confirmo lo que temia estaba muy enojado y furioso queria romper algo de inmediato, no queria verla necesitaba estar lejos de ella demasiadas cosas en un dia.

Me llamo la atencion el ver a yannick en el puesto fui para ver que trataba de hacer el estaba comprando comida entonces se me ocurrio que podria comprar tambien me podria dar media docena de raciones por favor y cuanto seria?.
(Mirada cool invountaria)
Kileo


¡Ah, por supuesto que hay un pequeño descuento para una pareja tan adorable!” dijo el vendedor de sahumerios glorificados, sin mostrar un ápice de interés en mi arte. Claramente no sabe reconocer lo bueno. Dentro de cincuenta años, esta pintura va a valer muchísimo y se va a arrepentir. Aunque supongo que tendría que estar muerto para eso. Como sea, no le di importancia y me llevé mi lienzo recién trabajado, mientras Frost y Nitta negociaban con el sujeto sin buen gusto.

-Perdón, chicos. Sé que les gustaba, pero no llevo tanto dinero encima. - le decía a las pokeball de Alderaan y Rancor. -Prometo conseguirles algo lindo muy pronto en compensación.

Como no podía cargar con una pintura fresca mucho más tiempo, decidí hacer algo realmente noble y se la regale al señor vendedor de leche con su hija. Qué generoso soy.

-Lando quería darles las gracias. - les dije mientras el Heatmor asentía con animosidad. Yo sabía que en parte lo hacía con la esperanza de que le dieran más leche de Miltank.

En cuanto volteé, ya tenía dos vendedores más ofreciéndome productos. Unos parecían unas galletas (que estaba seguro haber visto en otra región) y el otro ofrecía miel de Combee. Lando los recibió con los brazos abiertos. Yo también tomé un poco de lo q ofrecían. Todos parecían bastante entretenidos, aunque por algún motivo no podía visualizar a Ibaraki. Decidí esperar afuera que el resto terminara sus compras. Era un día hermoso como para desperdiciarlo todo dentro de un galpón. A Lando también parecía agradarle el sol. Cerré los ojos un instante. Como pasaba ocasionalmente, la imagen de un cielo partido en dos y esas criaturas de cuerpo vítreo llevando el terror a todos lados invadió mi mente. Al abrir los ojos, la sonrisa que había puesto en mi rostro ese día soleado la desdibujó el recuerdo de ese cielo nocturno fisurado. Lando me miraba con preocupación y me tiraba de la camisa. Volví a sonreír para disimular.

-No es nada, compañero. ¿Qué te parece si damos una vuelta a ver si encontramos algo útil para el grupo?

No estaba tan calmado. Definitivamente nos estábamos metiendo en algo similar a lo de Kalos. Había que evitar a toda costa que volviera a pasar algo así. Se lo prometí a Rancor.

Nos sentamos en una banca cerca de la costa para ver si notábamos algo útil.

//percepción + detección, para lo que sea que podamos llegar a ver de relevancia(?)//


:
1, 9, 6, 4, 1
Maxwell


Ponía a atención a cada palabra que decía Yannick, nunca se me había ocurrido intentar algo así, que idiota. Pero aunque pareciera que el mundo de los fantasmas era algo separado del nuestro, más se parecía. Las personas se cierran en sentimientos de odio, venganza codicia y terminan siendo un cascarón de lo que eran, igual a los espíritus… supongo que todos somos cuerpos errantes de algún modo...Aunque el no lo creyera cada frase era muy importante para mi. Hasta que…

“-El tema es... tenés que saber dónde está ese espíritu y... estar preparado para decepcionarte. Capaz.- Me encogí un poco. -A veces lo que queda de una persona... no es lo que era cuando estaba viva.- “

-Yan yo… bueno quizas tendriamos que hablarlo en privado entonces.

Nico había hablado de ¡¿uno de sus shows en lumiose?!

-Hey, cuando ibas a mandarme una invitacion, un show especial del gran Nico Paladino es algo digno de verse- le dije burlonamente ofendido

Caminábamos con Epi por los diferentes puestos de artesanías y chucherías que tenía la ciudad. Se la notaba muy feliz, y eso me hacía a mi feliz. Todos lo momentos de mierda que pasamos hace unos años, parecían ser un recuerdo lejano al que no queríamos volver y estaba de acuerdo.
Me había tomado del brazo gentilmente y me miraba con una sonrisa que me recordaba todo lo que estaba bien en el mundo.

Simplemente me deje llevar, se parecía tanto a Crista que…

¡No Max! deja de hacerte siempre lo mismo, deja de sabotearte solo…

“- Y...Ustedes que hicieron en este tiempo? Todos lucen mucho mas..maduros?”

-La mayoría volvió a sus trabajos, aunque no estoy seguro de algunos, quizás es mejor que le preguntes a cada uno- le sonreí- Yo por mi lado volví a Goldenrod un tiempo, tenía que descansar después de todo lo que paso, estaba agotado mentalmente-suspire- No me imagino como lo debes haber vivido vos..., igualmente solo me quede unos meses mientras arreglaba algunas cosas y mi maestro me enseñaba otras. Después de eso cruze el mar hacia Orre, es muy desértico y casi no hay pokemon ahi, es muy raro, pero conocí mucha gente, gente maravillosa, como ellos- le dije dirigiendo la mirada a los que iban frente nuestro- como vos…- le sonreí, pero cuando me di cuenta lo que hacía continué hablando nervioso- Tengo una foto por acá…- le dije buscando en mi bolsillo.

La foto mostraba como un grupo de gente, con batas sucias de tierra, sangre y todo tipo de basura posaban saludando a la camara.

-Es un grupo de médicos que conocí ahí, ayudamos a un país vecino muy pobre en el que hubo un golpe de estado, que se transformó en un conflicto armado y les hacían falta doctores. Es fue uno de los últimos días en que... Disculpa seguro te estoy aburriendo-

Continuamos hablando y ella me contó sobre sus viajes con Jerome y como le había regalado un colgante que ahora ella llevaba contenta, hasta que se le cayo una ball liberando a un pequeño cleffa que empezó a llorar.

Me arrodille frente al pokemon.

-Hey pequeño, no llores, mama esta acá, mira- le dije intentando girarlo para que ve a Epiphone- Mira tengo un amigo que quiero que conozcas- le dije mientras sacaba el togepi de mi abrigo y lo ponia frente al cleffa

El pokemon se cruzo de brazos y miro para otro lado

- Casey portate bien, pueden ser amigos- me dirigía a Epiphone-¿Asi que ahora sos toda una entrenadora?- le dije riendo.
Nitta


-¿Ah? -creo que me hice hacia atrás inconscientemente, levantando mis manos en un intento de negar todo. Pero simplemente me quedé petrificada por unos instantes sin saber realmente qué responder, mientras tanto la sangre se me subía a la cabeza- ¿¡¡Ah!!? -volteé a mirar a Nicholas casi mecánicamente sin mover un solo milímetro del resto del cuerpo- ¿¡Junior!? -¿Por lo menos podes pensar en un nombre mejor? ¿Acaso yo no tengo la oportunidad de elegir? Un momento. Miré a un lado, termine dándole la espalda en silencio. Hagamos de cuenta que no pensé eso.
-Iré a tomar aire... -comenté por lo bajo. Tenía el 80% de la sangre concentrada por encima del pecho, así que si no me relajaba me iba a morir, mas o menos. Lamentablemente no pude prestarle atención al pequeño pokemon que andaba flotando por el aire. Pero parecía simpático.

Me aparté finalmente. El grupo estaba bastante repartido y no me parecía lo mejor, pero en un lugar como este no podría suceder mucho realmente. Aunque a la vez... era tanta la gente que cualquiera podría ser un sospechoso. No, tenía que calmarme...

//Percepción + Alerta why not//
:
8, 7, 5, 3, 1


Me acerqué hacia algunos vendedores para distraerme y comprar algo de comida, ya me estaba dando hambre. //Compra de objetos, ver offrol//
Mientras estaba realizando el pago y recibiendo el vuelto, me llamó la atención algo de conmoción cercana. Parecía como si un pequeño grupo de personas se hubiese reunido alrededor de alguien, no, más bien de una pelea... ¿Ese era el zorua que nos estaba siguiendo? Lulu se materializó a mi lado observando en la misma dirección, con una sonrisa.
-¿No estabas en la pokebola? -le pregunté, pero no me sorprendía realmente, podía salirse sin que me diera cuenta, cosas de fantasmas supongo. Rápidamente partió flotando hasta allí- ¡Tellulu! -pero no me hizo caso y no tuve más opción que seguirla.

Me abrí algo de paso entre la gente y me aproximé hasta el motivo de la conmoción. Me encontré con el zorua y un growlithe peleándose. Mint se apartaba del lugar y no muy lejos del canino atigrado había una pequeña niña con ropa ridículamente igual a la de Iba. Miré a los demás pero nadie parecía querer acercarse a la pequeña. ¿Estaba sola? Noté su brazo rojo... ¿Estaba herida? Por el dios de la lana, ¿nadie piensa hacer nada?
Me acerqué hasta ella con Lulu flotando a un lado mío, su vista clavada en la niña. Comenzó a girar a nuestro alrededor.
-¿Estás bien? -le pregunté a la pequeña, que volteó a mirarme confundida. Esa cara, por más que fuera más delicada, aniñada y tuviera cachetes irresistiblemente apretables, no era otra que la de Ibaraki.

Grito interno.

La miré en silencio.

-¿Nitta...? -me preguntó ante mi rotundo silencio. Mientras tanto Lulu festejaba entre risas. De pronto se asomó por el estómago de la pequeña, confirmando que esa niña era ella, mirándome fijamente.
-Ok, definitivamente quieren matarme hoy -comenté y agarré a la mini ibaraki de la mano, para luego levantarla y colocarla contra mi hombro. Mi experiencia con niños se limitaba a mis primos, y no era mucho, pero creo servía- Vámonos, hay que tratarte eso -dije en referencia a su brazo. El growlithe nos siguió con seriedad, por suerte, por un momento pensé que me atacaría- Y si no salgo ahora de acá creo que voy a acompañar a Lulu y a Carlos en cualquier momento.
Salí hasta donde estaba Kileo. Me miró. Miró a la niña en mis brazos.
-No conozco cómo suelen adoptar en Johto, pero hay leyes -comentó. Miró a Ibaraki- Hola Nitta Jr.
-....-

Lulu se rió.
Imagen
Unova - Driftveil City



-Ese Growlithe está prendiendo fuego el mercado!! - Grito una mujer anciana espantada, dejando caer una bolsa con zanahorias al piso de forma por demás dramática. En la confusión, el Zorua se escondió entre las cosas de un stand de ventas y del otro lado salió un Growlithe igual al de Ibaraki, pero con una mirada algo más pícara.

-Y no conforme con eso está rompiendo ese puesto!! - Exclamó otra mujer igualmente de espantada, esta vez tirando al piso una bolsa de batatas.

El Growlithe reia revolcándose en el piso mientras algunos vendedores miraban con desaprobación.

No muy lejos de ahí, Mint y Nico se encargaban de comprar comida, la vendedora era una mujer entrada en años pero que les sonrió coquetamente no prestando mucha atención al tumulto de gente reprobando las travesuras del Growlithe.

-Oh están en edad de fortalecer los huesos, tomen tomen! - Dijo la mujer mientras les llenaba una bolsa con viandas de comida y agregaba dos raciones extra de cortesía, descontando también $10 de cada ración que les vendía. - No se olviden de volver por más! - Dijo la mujer mientras los despedía para atender otros clientes con mucha menos emocion.

-Creo que si no salimos de este mercado se van a quedar sin dinero para el pasaje del bus. - Dijo Cameron algo sorprendido al ver la cantidad de MooMoo Milk que habían comprado todos los entrenadores. Las botellas se acumularon a los pies del vendedor. -Como piensan llevar todo eso? - Pregunto temiendo la respuesta. Epiphone lo miro y el muchacho comprendio que el iba a ser quien cargue con las cajas. Resignado, el muchacho colorado comenzó a caminar cargando las cajas con botellas hacia la salida. De salida, el muchacho respondió a Yannick sobre Epiphone. - Quizás es imaginación mía, pero...a veces entre las obras que hacíamos, ella hacía algunos trucos de acrobacias y...bueno, quizás era solo imaginación.

Frost se reunió con el resto del grupo una vez que recibio una detallada indicación de donde debía tomar el autobús que los podía llevar directo a la terminal central. En la parte exterior del mercado , Kileo estaba prestando extrema atención a unos Pidove que le resultaban por demás sospechosos.

El grupo se reunió en el exterior, mientras Cameron caminaba torpemente con cajas que le impedían ver, y el Zorua sentado cómodamente en la parte superior de la pila.


Frost


Mientras uno de los vendedores me explicaba a donde tenia que ir saque una pequeña libreta de mi bolsillo interno y comencé a anotar lo mas importante para no olvidarnos, básicamente donde ir. No había notado que hippie había desaparecido hasta que me di vuelta para decirle que teníamos que seguir camino, de verdad esta mujer tiene un paso muy ligero cuando quiere. Termine de agradecer al vendedor y continúe mi camino mientras el resto del grupo se alejaba del mercado con bolsas con distintas cosas y cameron con varias cajas.

-No querían comprar más cosas? Digo, vamos a tener problemas con tantas cajas.- Comente al grupo mientras el nuevo muchacho sostenía las cosas que habían traido, incluido al zorro gris que parecían todos haber fallado en capturar. -No deberían hacer algo con ese bicho?- No podemos tenerlo causando problemas por todos lados, por un momento considere en hacer algo yo, quizás el resto sean más dulces intentando hablarle pero a veces hay que recurrir a la vieja usansa, digo, asi obtuve 3 pokemons, los otros fueron causas varias. Sin darle más importancia mire mis anotaciones. -En el mercado me dijeron a donde tenemos que ir para llegar a la estación si es que no se gastaron todo el presupuesto, asi que guarden cosas y vamos.- Explique mientras devolvía a Elliot a su pokeball, me había olvidado a la criatura afuera, ya una ardilla en mi hombro es suficientemente llamativa como para agregar a una pelota azul.

-Pasa algo?- Pregunte a Kileo que miraba sospechoso a una lado
Anterior 1 ... 5, 6, 7, 8, 9 Siguiente
125 mensajes Página 8 de 9

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado

cron