Acá tenés todo lo relacionado con Pokémon Reborn: Partidas en curso, reglas, dibujos, offtopic, shippings y más!
549 mensajes Página 37 de 37
Yannick


No sirvió de mucho lo que le dije a Carlos, Akshara en seguida se encargó de la situación. No reconocí al pokemon, pero sí la oración que dijo junto con la piedra extraña que usó en él. "Ejercito de los Dioses", estoy seguro de que Gabbie me había hablado de eso alguna una vez de...

(No consideraba mis habilidades como una bendición ni como una maldición, son simplemente otra parte de mí. Me han formado demasiado como para separarlas de mi identidad, aunque supongo que eso es verdad de toda experiencia. Mi relación con Alan, con los de Etganshe, con Gabbie. No me servía pensar en quién sería si ciertas cosas no hubieran pasado, prefería concentrarme en qué podía hacer con lo que tenía, de ahora en más.)

Seguí la trayectoria del pokemon ahora transformado y brillando, hasta donde interceptó en un golpe a una de las personas que habían estado adentro del cubo.

Entonces lo vi. El chico. Y su Estrella.

[Reveal] Spoiler:


No.

-NO!-

Por favor... no.

El mismo monstruo de mis pesadillas se alzaba por encima del chico, eclipsando todo a su alrededor, irreconocible, incomprensible. Cada pulsación de su masa me causaba una arcada. De un momento a otro dejé de respirar, como si nunca hubiera sabido cómo hacerlo.

Creo que caí de rodillas, esta vez no tuve las paredes de una cripta para apoyarme. Aunque fuera la segunda vez que presenciaba algo así, no hubo nada familiar; era incomparable con las madrugadas en las que me despertaba en pánico, dudando de qué era real, temiendo que si miraba a Ian su Estrella se vería como esto. Ese miedo era menos que un vestigio de lo que me ahogaba ahora.

Quería acordarme de lo que había hecho la última vez, había cerrado los ojos, había respirado profundo diez veces como mi abuela me había enseñado. Tenía que dejar de mirar esa cosa antes de perderme.


(A veces se podían volver una molestia, como cuando defendí ese Phantump contra el pokemon de Kevin y me rompió la nariz, como cuando Gabbie se enojó porque no le había dicho que podía ver a su hermana, como cuando accedí a volver a ayudar Alan porque Carlos lo estaba siguiendo, como cuando vi la Estrella de Julia. Pero tuvo más que ver con mis acciones y sentimientos que con mis poderes en sí, exceptuando el último caso.)

Arranqué la mirada de la bestia y traté de ver a mi alrededor por la plaza, pero todo estaba girando, apagado pero demasiado brillante. Las figuras que entraban y salían de foco debían ser los otros, aunque había unas que no reconocía... Un Frostlass? Un gran pez marron. Uno parecido al pokemon blanco de Ibaraki pero con piernas, que... no, el Heracross estaba algo más lejos, y Mavis junto a ella, pero estaba en el suelo. Esos... debían ser Estrellas... Ariadne, Kabir y Akshara, no había visto las de ellos antes. Pero no pude discernir más que cómo se veían, la cosa esa detrás del chico era demasiado intensa, no me dejaba procesar nada más.

Pero a diferencia de Julia, el chico éste no desapareció, llevándose esta sensación con él. Cada segundo que pasaba en su presencia sentía que me iba a morir, pero no lo suficiente, el momento parecía alargarse infinitamente.

Un flash de luz a mi derecha, un borrón rosado. Toussaint? Sí, debía ser él. No tenía la sensación de sus cintos pero el ritmo de mi corazón se empezó a calmar de a poco.

Lo primero y único que sentí en un principio fue la pulsera, el dolor intentando ayudar a traerme de vuelta a la realidad, a mi consciencia. Me ardía tanto que casi estaba causando el efecto contrario, entumeciéndome la mano ya. Capaz era por la cicatriz que me había quedado por haber metido el brazo en el portal, pero no sería raro que me esté lastimando en serio de nuevo. Por lo menos me pude concentrar en eso, en algo físico. Era innegable que el regalo de Leila me había salvado de mí mismo más de una vez.

-Pibe?! Qué carajo te pasa?!- me gritó Carlos. Sonaba demasiado distante aunque estaba en frente mío. Hace cuánto estaba ahí, hablándome? Ah, debía haber sentido parte de lo de recién.

-Perdón...- intenté decir. Tenía la garganta seca, todavía estaba jadeando, si había gritado, no me había dado cuenta.

No sé cuánto tiempo pasó, no debe haber sido tanto como me pareció a mí, en ese estado. El Gumshoos, Nico, se me acercó para ayudarme a levantarme, al parecer nos teníamos que subir a una camioneta. Claro, la evacuación... Seguíamos en peligro. Guardé a Ehre apenas pudiendo agradecerle todo lo que acababa de hacer. Hacía un minuto estaba confiado que íbamos a ir a donde fuera que hubieran llevado a Ian, íbamos a arreglar todo. Ahora no podía ni mantenerme de pie.


(No creía en el destino, ni en los dioses. Sin embargo, a veces, tenía mis dudas. Coincidencias, lagunas en mi memoria. Por qué podía ver espíritus en pena o la encarnación del alma de las personas, por qué escuchaba la Carroza cuando era chico, por qué me dolía cuando lastimaban un Phantump, por qué tenía esta conexión con Carlos aunque su muerte no fue mi culpa, por qué me era tan fácil compartir las emociones de los otros. Y conocer a Frost hizo que me diera cuenta que no era todo parte de ser un medium. Tendría sentido creer que fui puesto en esta tierra solamente para ayudar a otros. A veces me cansaba ser así.)

Nos subimos todos en la van de alguna forma. Era lejos de lo ideal, estar atrapado en una caja de metal con... esa cosa. Por más que había logrado calmarme un poco, no me dejaban de temblar las manos, me seguía doliendo respirar; y no era solo la presencia ésa, no había vuelto del todo a la realidad, seguía viendo las Estrellas de todos los presentes dentro de la camioneta. Amontonados y asfixiante. Al menos me dejaron que Touss suba conmigo, no me soltaba, estaba sentado en mi falda, y aunque me ayudaba a mantener la compostura también aportaba a la sensación de encierro.

Akshara y los otros estaban hablando de algo, sonaba importante. Pero no podía terminar de entender nada, toda mi concentración estaba enfocada en no entrar en pánico de nuevo. Me pregunté a dónde estábamos yendo. Max y Cameron estaban en camino a otra ciudad, pero no conocía la región como para saber si era cerca del próximo ataque o no. Preocuparme por eso solo empeoró mi mareo.

-Che, al pibe éste ya lo vimos.- susurró Carlos, como si alguien más lo pudiera escuchar. Apenas pude hacer un sonido confundido en respuesta, sin quitar la vista de los moños de Touss. -Cuando estábamos en la combi escolar, era uno de los que manejaba la máquina.- Podía ser, me había perdido mirando el portal, y lo que había sentido... -Creo que el que estaba con él le dijo Evan.-

-...Evan?- repetí algo aletargado.

-Evan-tot! Cuidado-tot!- gritó el Chattot en mi oído, haciéndome saltar un poco. Me había olvidado completamente que estaba en mi hombro.

-Gracias por la advertencia.- respondí a ambos, refregándome los ojos. Consideré entonces que Julia había estado casi catatónica cuando la encontramos, a este chico lo habíamos visto moverse y atacar a través de la pared de energía. No estaba seguro si eso significaba que estaba mejor o peor, si sería capaz de las mismas cosas.


(Se puede volver cansador vivir con un nudo en el estómago, subyacente, esperando la próxima vez que las cosas salgan mal. A veces me preguntaba cómo había empezado todo, porque fue así desde que tengo memoria.)

Traté de concentrarme nada más en respirar de nuevo.

Nico


De nuevo nos quedamos sin nada. Ni el Pignite, ni la Emboar ni la maquina de hacer Tepig. Pero bueno, ya tendríamos que estar acostumbrándonos a esto, no es como si fuera la primera o la segunda vez que nos pasa. Lo único que significa es que tenemos otro viaje delante de nosotros, algo que ya sabíamos, aunque vamos a tener que terminar haciendo más de lo que esperábamos. Mejor. Con el sueño que tengo me vendría bien un poco más de pánico y adrenalina.

Me pase una mano por el pelo de la nuca y formé una sonrisa que apenas se me extendió a los ojos. -Ah... que mala leche. ¿Quién quiere preguntarle a Kabir cómo...?

Yannick casi colapsó de cara al suelo. Me apuré hacia donde estaba, los demás a mi alrededor al parecer muy distraídos escuchando lo que decían los guardadores (algo sobre la van y que teníamos que salir de acá lo antes posible). Me agaché a su lado y me puse su brazo alrededor de mis hombros, levantándolo. Se volteó a mirarme y sentí un escalofrío. Había algo raro en esa mirada, como si estuviera mirando a alguien detrás de mi hombro en vez de a mi.

-Hey... ¿necesitas agua o algo? -pregunté con una sonrisa algo nerviosa. -Supongo que algunos estamos más cansados que otros. Ojalá el viaje nos de algo de tiempo para dormir, ¿eh?

No me contestó. Una vez que lo ayudé a ponerse de pie parece que recuperó algo de su balance ya que pronto se dirigió hacia la van como los demás. Lo seguí de cerca,manos en los bolsillos, hojeándolo disimuladamente. No pude evitar dejar salir un suspiro.

Sentí que había visto algo parecido en él en algún otro momento. Igual, no me sorprende, considerando lo que acaba de pasar. Si hay algo que noté en todo este tiempo es que él se toma estos tipos de fallos muchísimo mas a pecho que yo, o más incluso que los demás.

-Sabés... hace ya unos años, cuando estaba haciendo lo que podrías llamar "entrenamiento" de... bueno, lo que soy... -Empecé a hablar, más para mi mismo que para Yannick, aunque puede que me estuviera escuchando. -Estuve bastante tiempo alrededor de Pokemon voladores, obviamente. Y en ese tiempo noté algo raro. Alguna vez escuchaste... ah, es de algo que dijo un tipo una vez, creo, que le preguntaron cual creía que era el tipo de Pokemon más peligroso. Obviamente se referían a tipo de... bueno, tipo. Pero el hombre respondió algo como "El tipo de Pokemon más peligroso es el que es lastimado y acorralado" o algo así.

Ya casi estábamos en la van, y seguía sin tener idea bien que era lo que estaba diciendo.

-En mi experiencia eso es mucho más verdad con los tipo volador que con cualquier otro, aunque puede que sea algo anecdotal, -continúe diciendo. -Siempre me pareció raro. Teniendo alas y una forma más fácil de escapar, en mi experiencia noté que son los que más atacan a quien los estén acorralando. Siempre me dejó un mal gusto en la boca eso. Pero bueno, supongo que en eso somos diferentes a elllos o algo... -Fruncí el ceño. -No sé bien que punto estaba tratando de hacer con eso. Como sea...

La mayoría ya se encontraban adentro de los vehículos, pero me quedé afuera unos segundos más. Agarré la Pokebola de Sloane y la miré por un rato.

-Capaz es liberador, para ellos. No me parece la forma más refinada, igual... -Dejé la oración en el aire, encogiéndome de hombros. -Esto no tiene nada que ver con lo que estaba diciendo antes ni nada, pero... nunca pude bien elegir entre las dos ideas. Un mundo donde la gente siempre esta ocupada y uno donde tienen tanto tiempo que no saben que hacer con él... las dos siempre me gustaron.

Sacudí la cabeza; ¿de qué mierda estaba hablando? Ah, siempre me pasa esto cuando no tengo nada para hacer excepto esperar, mierda. Me giré hacia Kabir con algo de cansancio.

-¿Puedo seguirlos desde el aire? -le pregunté. -Podría usar esa perspectiva aérea.
Frost


Nuestros ataques rebotaron contra el cubo sin hacer absolutamente nada de daño, literal no había nada que pudiéramos hacer contra esas paredes de energía pura, ya me había quedado sin ideas. La Guardadora nos miro bastante extraño, no puedo culparnos por querer hacer algo a pesar de que sea inútil, extendió su mano contra el cubo y de ella salió un rayo dorado que golpeo fuertemente el cubo. Casi como si fueran de cristal las paredes se pulverizaron bañándonos en unos pequeños brillos que se desintegraban. El medichan de Akshara se materializo a unos metros de ella, a pesar de no parecer una amenaza grande ese pokemon había podido hacer lo que nosotros no.

Si perder más tiempo entre corriendo al área que se había despejado, Ibaraki estaba dañada, posiblemente había utilizado sus poderes de más, también estaba Kabir junto con su pokemon fantasma raro cuyo nombre no recuerdo y el enemigo de turno, me pare frente a la rubia listo para atacar cuando escuche un murmuro venir detrás mio y una luz multicolor, me di vuelta justo para ver como el pokemon tipo lucha tomaba otra forma. Sin titubear se arrojo contra el muchacho de cabello azul dejandolo fuera de combate, lastima que no lo daño más.

Agarre a Ibaraki de uno de sus brazos apoyando parte de su peso en mi. -Vamos, hay trabajo para hacer.- la muchacha tenia su mirada fijada en la nada. -Pero los otros…- dijo casi susurrando.- Me tense mientras apretaba un poco los dientes, de nuevo se habían llevado a alguien. -No hay nada que podamos hacer desde aca, por eso hay que perseguirlos.-

Mire a todos ya estaban comenzando a caminar hacia donde estaban esperándonos, salvo por Yannick y su fantasma que parecían algo alterados, por suerte Nico se acerco a él, no creo que pueda ayudarlo en estos momentos. No estoy seguro qué era lo que lo alteraba pero si pude notar que tenia que ver con el muchacho de cabello celeste.

Logramos entrar en la Van de alguna forma extraña, no recuerdo que fueran tan amplias, bueno si recuerdo que la de Nitta lo es, hablando de eso, cuando el Roomie se recupere de su estado traumatico voy a preguntarle donde esta la que le presté.
Me quede en silencio escuchando la nueva información que nos acababan de dar, navegar por esos portales? Pero qué querrian hacer dentro de ellos? Qué mas puede haber además de una muerte segura ahí? Trate de obviar la parte en la cual ellos también tienen un prototipo de pokeball con ellos, algo me dice que más de uno no estaría contento en saber que eso esta entre nosotros.

-Navegar a qué exactamente? Alguien tiene idea de lo que buscan? Ya escuchamos a unos idiotas hablar sobre eso pero creo que no tienen ni idea de lo que les espera ahí adentro.-

/Pick up!/
:
8
Ibaraki


Sentí como la barrera a mi alrededor cayó hecha pedazos, una figura de un pokemon que nunca habia visto apareció casi de la nada, el resto del grupo estaba afuera, Nicholas se acercó y me tomó del brazo -Vamos, hay trabajo para hacer.-

-Pero los otros…- Me ahogué con mis propias palabras, si nos ibamos no tendriamos manera de saber a donde se los llevaron, y por mi culpa...

-No hay nada que podamos hacer desde aca, por eso hay que perseguirlos.- Tenia razón, pero no por eso se me hacia más facil aceptarlo, me mordí el labio hasta que sentí sabor a sangre.

Subí a un vehículo... no, me ayudaron a subir, apenas pude distinguir una figura de cabello verde a mi lado, sosteniendome para no caer.

Habia un tenue brillo a mi costado, era Mavis, sus manos apuntandome, acaricié su pelo, en señal de gracias. El grupo hablaba sobre algo, prototipo, no estaba segura a que se referian, pero los traidores de los guardadores tenian algo muy malo, laverinto, seguia sin entender bien, pero ya habia escuchado algo sobre eso.

Seguia viendo escenas de lo que pasó en mi cabeza, el cubo a nuestro alrededor, los guardadores atacandonos, Mavis llevandose a los que pudo fuera de la barrera y despues... -Perdón...- No podia dejar de pensar en ellos -Samuel, Ian- era mi culpa -Perdón...-

No se cuanto tiempo estube ahí lamentandome, pero fue suficiente como para ver por la ventanilla y saber que ya nos habiamos alejado de ese callejón infernal, seguro nos llevaban a donde fueran a aparecer esas cosas y era seguro que fue a donde se llevaron a Ian y Samuel, y a donde debia ir, todo fue mi culpa, de nuevo.

Miré a Yannick, estaba destruido, y era mi culpa, Miré a Nitta, ella estubo en peligro, por mi culpa, Epiphone habia sido secuestrada y ahora estaba en un hospital, por mi culpa, mis primeros amigos, sufrian por mi culpa, diez años tratando de hacerme fuerte y lo único que logré es seguir siendo debil y lastimar a los que se me acercan.

Habia algo más cerca mio, alguien... Busqué con la mirada, estabamos tan apretados ahí adentro que mis compañeros habian regresado a sus pokeballs a la primera oportunidad, pensaba que esa sensación de incomodidad era el no tener a ninguno al lado, pero tenia tanto en que pensar que no la habia notado. Koffing, nos habia seguido, le habia prometido llevarla con su compañera, y podia ver sus esperanzas destruirse en su mirada... -No te desanimes, te lo prometí- le dije acercandole mi mano. Tenia que llevarla conmigo de algún modo, pero no veia como sin...

Esperé a que terminaran de hablar de nuestro "trabajo", como si hubiera opción a estas alturas -Perdón pero...- dudé por un momento, debia decirles a los guardadores sobre Koffing? no dejaba de ser el pokemon de una traidora para ellos -Perdí la pokeball de... mi Koffing- Sentí nauseas diciendo eso, y pensaba que no podia sentirme peor -Hay algo que pueda hacer?-
/Heal Pulse/
:
1

Maxwell


El vidrio del auto estaba frío me ayudaba a calmarme un poco mientras escuchaba la historia inverosímil de Cameron.
No podía evitar voltear a ver cada tanto a Jaime y imaginarme la cara de Epi si algo llegara a pasarle, no quería que sufriera mas de lo que ya estaba sufriendo. "Se que esta bien" me repetía a mí mismo como intentando convencerme inútilmente.

Avanzábamos lento, pero seguro, al menos mas seguro que de haber tomado el subterráneo funesto, y por suerte la oficial resulto ser mas comprensiva atenta que cualquiera que nos hayamos cruzado en este viaje.

-Asi que cha cha, nunca había escuchado un nombre asi, me gusta- Le dije con una sonrisa forzada- Gracias por llevarnos, fueron un par de días complicados.

El puente se acercaba y podían verse las luces de la ciudad y sobre el mismo un portal comenzaba a abrirse, sabia lo que eso significaba... Epiphone.

-Acelera Cha Cha, es una historia larga, llevemos a Jaime al hospital.
Nitta


Cerré los ojos por unos instantes. Demasiadas cosas habían ocurrido en un lapso de tiempo muy corto como para que pudiera procesarlas con facilidad. Además... no, no debía pensar demasiado, no tenía que darle la posibilidad a cualquier cosa negativa a asomarse en mi cabeza. El ambiente a mi alrededor ya era lo suficientemente pesado como para colaborar en hacerlo peor.

Íbamos un poco apretados en el interior del vehículo, yendo a un nuevo sitio. ¿Cuándo íbamos a tener un minuto de descanso? Aunque... ¿iba alguno a poder descansar luego de todo lo sucedido? Yannick apenas parecía seguir vivo, Ibaraki seguramente estaba a punto de desmayarse, y el resto no quería hablar demasiado, a excepción de Nico, que prefería viajar fuera. No lo juzgaba, si fuera otro mi estado yo también lo hubiese hecho.

Solo Galahad había quedado fuera, y estaba entre mis brazos y mis piernas. Le había pedido que volviera a su pokebola pero se negó rotundamente, y por más que intenté hacerlo a la fuerza, no hubo caso, por no decir que empezó a amenazarme con romper el objeto con el que deseaba contenerlo si insistía.
Sin embargo, al cabo de unos instante pude comprender porqué insistió. Era parte de sus costumbres, una de sus formas de consolarme cuando yo no deseaba que lo hicieran, o más bien, no decía explícitamente si lo necesitaba.
Abrí ligeramente una de las ventanas del vehículo y saqué la mano, luego el antebrazo. El aire circulaba con fuerza a nuestro alrededor, pero poco a poco, cerrando los ojos una vez más y olvidándome de lo que ocurría a mi alrededor por unos instantes... sentí que podía manejarlo.

El aire que rodeaba mis dedos fue tornándose suave, y lejos de arrastrar mi mano con furia y a la fuerza, se desplazaba a mi alrededor como si la acariciara. Solo allí, alrededor mío. ¿el resto podría percibirlo? No, no lo creo.
Es como si pudiera leerlo, comunicarme con él. Denó se había ido en medio de todo el caos del cubo, pero de alguna forma seguía presente, dejándome un mensaje originado en el batido de sus alas.
Movía mis dedos con suavidad, como si estuviera tecleando en una máquina de escribir invisible, o al menos así creía que veía desde afuera. Sentí a Galahad moverse entre mis piernas y mi brazo libre, y a su alrededor el aire cambió.

Ah. No era la primera vez. No era el primero. Cierto, esto llevaba manifestándose un buen tiempo. Desde antes de que ella apareciera. Desde antes de que ella desapareciera.

Y podía sentirla, su brisa, poco a poco tomando fuerza. Y...

Abrí los ojos y metí la mano rápidamente, asustada y sorprendida a la vez. El atisbo de una brisa de otra persona había aparecido, muy leve, muy suave, entremezclada... con la de ella. Estaba confundida.

-Apuremosnos -pronuncié con fuerza en medio del silencio.
Imagen
Rhiannon


Se seguía sintiendo extraño haber vuelto a Unova luego de varios años. Me incomodaba, como la última vez que lo hice, así que esperaba que esto se terminara pronto.
La comunicación que estaba teniendo con el resto de mis “compañeros” en estos últimos días había sido escasa, por no decir nula. Medidas de seguridad, insistían. Y claro, los incidentes que estuvieron saliendo en las noticias... Esas cosas debían tenerlos ocupados, y por algo confiaban en mi para encargarme de esto por cuenta propia.
Quizá simplemente confiaban en mi por los vínculos que teníamos.
No, si tuvieran que basarse en mis vínculos.. justamente no tendrían que hacerlo. Asumamos que se guardan información, como yo lo hago, así que si fuera el caso estaríamos a mano. Acepté colaborar con ellos porque nuestros objetivos de alguna forma se cruzaban y eran, hasta un punto, el mismo. Detenerla.
Se dio la casualidad de encontrarnos, de que insistieran, de que me negara. Una breve colaboración de mi parte fue todo lo que obtuvieron. Viví décadas alejada de... tradiciones, y no creía que eso fuera a cambiar ahora. Hubiese preferido seguir sola, a decir verdad, pero era una buena oferta.

No había sido muy difícil seguirle el rastro a los reclutas hasta Celestial Tower. Eran nuevos, faltos de experiencia y muchos carecían de la capacidad de borrar sus huellas y presencia por los sitios que pasaron. A eso sumemosle que tenía más de una fuente de información gracias a la alianza que había establecido y a que tengo dos pokemon con buen olfato ayudándome en esto.
Había venido una sola vez aquí en toda mi vida, a acompañar a... acompañarlos a dejar flores para un pokemon que tuvieron antes de conocerme. Pensar que ahora me toca ir a dejarles flores a mi.
Sentí un tironeo de mi capa y volví a ponerme alerta. ¿Quién de los dos había sido? Observé a los dos lycanroc que me acompañaban, pero ambos desviaron la mirada en silencio, negando ser autores de ese tironeo.
-... ¿en serio? -les susurré- Creo que desde aquí avanzaré sola, pero no bajen la guardia.
Ambos, la forma nocturna y la forma diurna, asintieron antes de regresar a sus pokebolas.

No voy a negar que me sorprendí cuando me dijeron que esta torre contaba con un nivel subterráneo, al fin y al cabo la gran mayoría ignora esa información. Acceder había sido tan fácil como seguir los rastros, y colarme sin que me notaran... no podía decir que había sido fácil hasta salir con vida de esto.

Varías personas corrían de un lado al otro. No tenían esa ropa extraña y esas máscaras y gafas y cosas llenas de tornillos y tuercas... al menos no la mayoría. Si bien una gran parte del sitio estaba oscuro, pude capturar bastantes detalles. Había hombres haciendo anotaciones, hablando, corriendo apresurados, algunas pantallas iluminadas. Sin embargo, algo captaba mi atención por encima del resto: algo enorme. Estaba cubierto con mantas, y la mayoría de los sujetos iban y venían de allí.

Me aproximé un poco más hacia aquella cosa, intentando no perder mi cobertura. Ya tenía un par de dados preparados en una mano por si llegaba a necesitarlos, pero como siempre, esperaba no tener que hacerlo.
Aquella cosa... su forma, su altura, los mástiles... había estado lo suficiente en uno como para reconocerlo cuando lo veía... la mejor forma de titular a aquella cosa, era un barco.
-¿Para qué...?
Estaban construyendo un barco, sí, o al menos algo parecido. Estaba segura. Personas entraban y salían de él, algunos se quedaban en su superficie o hacían arreglos en la altura.
-¡Enciendan los generadores! -gritó un hombre de bata rasgada y lentes de metal no muy lejos de mi. Creo que le colgaban varios cinturones de cuero, tuercas y pokebolas de metal de la cintura.
En ese instante las cosas se agitaron más que antes. Varios se alejaron de la cosa, unos pocos se quedaron encima. De pronto el suelo vibró y un enorme destello iluminó el sitio por un segundo. Me cubrí con mi capa instintivamente el rostro pero rápidamente me la descubrí, ignorando los fragmentos de cemento y tierra que cayeron a mi alrededor como resultado del temblor. Otro ruido prosiguió: una mezcla de festejos, gritos, un ronroneo constante y fuerte que provenía de aquel barco...
-¡Funciona! -muchas voces se volvieron una sola, pronunciando esa única palabra una y otra vez.
-¡Podremos acceder al laberinto! -gritó alguien, solo- ¡Podremos obtener lo que nos negaron tanto tiempo!
-¡Sí! -festejó la voz unísona una vez más.

Aquella cosa... ¿A dónde mierda pensaban ir con eso? Sentí algo apretarme el pecho. No, odiaba esta sensación. Era de esas otra vez, de esas que se daban una vez cada tanto. Eran de esas sensaciones que indicaban que miles de destinos acababan de ser cambiados. Aire, necesitaba aire, bajo tierra había poco. Debía irme. Debía irme. No, no importaba, era consciente que por más que me apresurara, aquella sensación iba a perseguirme no por días, si no meses, incluso años.

Más de una vez lo había hecho.

Tengo que avisarles a los demás, sí, también tengo que pensar en ello. No solo huir, no debo huir, no debo huir, debo correr, debo apresurarme, debo ir, eso, ¡eso!

Me detuve en seco, de manera inconsciente. Mi mente le dio la orden a mi cuerpo de detenerse. Había recordado algo. Algo más que había venido a hacer aquí. Registré los alrededores del sitio, casi mareada, con transpiración corriendo a los lados de mi rostro. Celebraban, ignorando totalmente mi presencia. Miré, una, dos, tres veces, hasta que finalmente mi mente recapacitó y mi cuerpo volvió a moverse, volvió a correr.
No sé en que momento sucedió, pero Picard y Piers salieron a ayudarme, ellos me sacaron fuera de aquel lugar. En mi cabeza solo había lugar para una cosa: la certeza de que mi hermana no se encontraba allí.
Imagen
Imagen
Emrys



Habian pasado...22 dias desde mi cautiverio. Aunque sin ventanas para poder ver la Luz del Pilar era muy dificil poder decirlo a ciencia cierta. La gente extraña que pasaba a cada hora a dejarme esa pasta horrible que consideraban comida se veia mas alterada ultimamente. Claro, dejaron una puerta abierta y desconocian cuando o si es que podia cerrarse. Me diverti mucho viendo como quisieron activar el control principal de mi Triozax para navegar dentro del Laberinto. Por milagro no habian dañado nada de la nave, si bien no iba a poder adentrarse por mas de dos horas en el Laberinto, eso bastaba para volver a casa.

-ɐsɐɔ...- C'thegra se reiria si llamara a aquel lugar casa. Pero estando confinado a este lugar, cualquier cosa es mejor.

La puerta de mi prision se abrio. Era extraño porque aun no era la hora de que me entreguen mis alimentos. No, algo mas pasaba. Entraron tres muchachos, jovenes y cubiertos con aquellas capas, caminando torpemente cargando un cuerpo. Eso era nuevo, no habia tenido visitas en mucho tiempo, pero mientras tumbanan a la persona a mi lado me entro un horrible miedo. Alguien mas? Estaba seguro que no habia nadie conmigo cuando se abrio el portal en, pero quizas encontraron a alguien mas de mi cuartilla. Respire profundo el aire hediendo de la prision y me acerque al cuerpo.

-Quieto! - Dijo el guardia, una criatura salio de la oscuridad. Garras filosas. La criatura, pequeña y negra puso sus garras en mi cuello. Entendi de inmediato que no debia moverme. Me aleje unos metros y pude ver el rostro de la persona a mi lado. Era un muchacho, de cabello dorado. Curioso color. Senti un poco de alivio cuando vi que respiraba y abria lentamente sus ojos. Los guardias, satisfechos comprobando que habian dejado al prisionero con vida, se fueron cerrando nuevamente la prision.

Me acerque al chico, efectivamente respiraba. Estaba algo aturdido asi que tuve que ayudarlo a sentarse. No tenia heridas graves, pero aun asi le costo bastante centrar su mirada. Creo que debio ver algo que lo asusto, porque retrocedio varios pasos cuando me observo a los ojos.

- ˙ɐɔɐ ɹod ǝp ʎos ou ʎ sʎɹɯƎ oɯɐll ǝW ¿uǝᴉq sɐʇsǝ 'ʎǝH - Este chico...era como los otros que senti en este lugar. Era un Faller. -ɹᴉuǝʌ ɐ ɐʌ lƎ˙˙˙oʇuᴉɹǝqɐ˥ lǝ uǝɹqɐ ᴉs˙˙˙ɹǝɔɐɥ ɐ uɐʌ ǝnb ol uǝqɐs oN .-

No podia decir si me entendia o no, pero voy a interpretar su desmayo como que no, no lo hacia.

.
549 mensajes Página 37 de 37

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados

cron